
Real Madrid 3-1 Stuttgart: «Resultado impostor»
El Real Madrid ha inaugurado su participación en la Champions League 2024/2025 con una engañosa victoria por 3-1 ante un gran Stuttgart, tras otro mal partido del equipo blanco y en el que tres fogonazos blancos y una nueva y portentosa actuación de Courtois salvaron a los de Carletto de un resultado sin duda mucho peor.
De nuevo a merced de su rival en muchas fases del partido y, otra vez, recibiendo muchas ocasiones y creando muy poco fútbol, el Real Madrid pasó con más pena que gloria su primer examen europeo de la temporada.
Una primera parte para olvidar
Con la baja a última hora de Militao, Ancelotti optó por contar con Carvajal como central, acompañado de Rüdiger en el eje de la zaga, con Lucas Vázquez y Mendy como laterales, con Tchouameni, Fede Valverde y Bellingham, que volvía tras un mes fuera por lesión, en el centro del campo y con Rodrygo, Mbappé y Vinicius en la punta de ataque.
El partido no tardó en dar muestras de la endeblez defensiva madridista (y a la vez, el festival de paradas de Courtois) cuando, con apenas dos minutos Leweling lo intentó con un disparo escorado que repelió el belga en una gran intervención.

Apenas seis minutos más tarde, Millot desperdició un mano a mano, en la segunda aproximación con peligro de un Stuttgart que había salido a jugarle sin complejos al Real Madrid en su campo.
Reaccionaron los blancos en el minuto 13 en las botas de Mbappé, que firmó una gran jugada personal pero su disparo acabó estrellándose contra Nübel pero fue un espejismo. El Stuttgart, con una presión altísima, le quitaba enseguida el balón al Real Madrid, provocando al menos un par de aproximaciones peligrosas casi consecutivas al filo del cuarto de hora, con un disparo lejano de Millot y un nuevo mano a mano, en este caso de Stiller. En ambos casos, Courtois volvió a lucirse.
Sólo Rodrygo, el más activo en la primera parte, y en menor medida, Mbappé, mantenían con opciones al Real Madrid pero no había noticias ni de Bellingham, que parecía estar acusando la inactividad, ni tampoco de Vinicius, que sigue con su particular via crucis, sin ningún acierto en sus jugadas.
Precisamente fue Mbappé el que lo intentó en el minuto 25, de nuevo de forma personal, pero su disparo, ligeramente escorado, lo detuvo Nübel, no sin problemas. Pero de forma casi consecutiva, otro fallo en la conducción provocó una nueva contra del equipo alemán y Undav pudo marcar, pero su disparo fue desviado in extremis por Carvajal y acabó impactando sobre el larguero de la meta madridista.

En el minuto 31 volvió a insistir el Real Madrid, en este caso con un slalom de Rodrygo que desvió Mittelstädt cuando se colaba en la portería de Nübel, mandando el balón a córner. El lanzamiento desde la derecha por parte del propio Rodrygo se tradujo en una asistencia fantástica que Tchouameni, de cabeza, remató a las manos del meta alemán.
Las cosas parecían ponerse de cara al Real Madrid en el minuto 34 cuando el colegiado turco Meler decretó penalti por un presunto derribo de Mittelstädt a Rüdiger en el área. Un derribo, por cierto, bastante chapucero (a diferencia del que apenas un minuto antes había dejado seguir sobre Bellingham) que obligó a su rectificación por el VAR y la cosa no fue a mayores.
A partir de ahí, la nada más absoluta, con la impotencia del Real Madrid en los últimos minutos para sacar el balón jugado, muy dominado por un Stuttgart, que parecía haber dado con la tecla para inertizar la zona de creación blanca, muy superada en todo momento por la medular germana. Eso sí, al menos Bellingham empezó a funcionar y el equipo mejoró su rendimiento.
Otra goleada pero, de nuevo, sin convencer
Tras el descanso las cosas cambiaron radicalmente a mejor para el Real Madrid, al que se le puso de cara el partido. Apenas se llevaba un minuto disputado cuando Tchouameni vio campo por delante y asistió a Rodrygo, quien ganó fácilmente la espalda a la defensa por primera vez en el partido.
El brasileño llegó con ventaja al área del Stuttgart y vio la llegada de Mbappé completamente solo por el centro, en una contra de manual que culminó el francés, empujando el balón al fondo de la red, en su estreno goleador en la Champions.

Con un Bellingham mucho más entonado, y a pesar de que el Stuttgart no se descompuso en absoluto tras el gol, el Real Madrid empezó a carburar y a funcionar mucho mejor que en la primera mitad (algo, por cierto, bastante fácil de hacer) y así, Vinicius estuvo a punto de marcar al filo de la hora de partido, pero su disparo desde la frontal se estrelló violentamente contra el larguero de Nübel.
El Madrid comenzó a especular con el resultado, sin cerrar el partido, algo que contra equipos que juegan al ataque como el Stuttgart, las cosas pueden cambiar. Y así fue. Tras un aviso de Lewelling, que obligó a lucirse a Courtois en otra gran parada, llegó el empate alemán en el minuto 68. Undav remató a placer de cabeza, cruzando el balón a Courtois tras un córner
Entonces tocaron a rebato y Ancelotti empujó al equipo arriba además de mover el banquillo, dando entrada a Modric por Tchoaumeni, primero y a Güler (clave en el despertar madridista) y Fran García, por Rodrygo y Mendy, cinco minutos después
Con el Real Madrid volcado sobre la meta de Nübel llegó al minuto 83 cuando un córner botado desde el perfil izquierdo lo remató de cabeza Rüdiger para adelantar de nuevo al Real Madrid.
Los últimos minutos vieron la entrada de Endrick en el minuto 80 por un agotadísimo Bellingham y los úitimos arreones de un Stuttgart que seguía sin darse por vencido.

Finalmente y ya en el descuento, aprovechando que el conjunto alemán estaba volcado sobre el área madridista, el Real Madrid sorprendió con una última contra llevada por Endrick. El joven brasileño dio muestras de su valentía y, por qué no, de su desparpajo porque, a pesar de que tenía a Vinicius y Mbappé acompañando la jugada, decidió jugársela con un durísimo disparo desde la frontal que batió por bajo a Nübel.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez (Militao, m.46), Carvajal, Rüdiger, Mendy (Fran García, ’75); Tchoauméni (Modric, ’70), Fede Valverde, Bellingham (Endrick, ’80); Rodrygo (Güler, ’75), Vinicius y Mbappé.
Stuttgart: Nübel; Vagnoman (Chase, ’63), Rouault (Zagadou, ’88), Chabot, Mittelstädt; Leweling, Stiller, Karazor; Millot (Demirovic, ’75), Undav (Touré, ’75) y Führich (Rieder, ’63).
Arbitro: Halil Umut Meler (Turquía). Por el Real Madrid amonestó a Lucas Vázquez, Fede Valverde, Militao, Modric y a Ancelotti. Por el Stuttgart amonestó a Mittelstädt.
