La coctelera

¿Qué pasaría si mezclamos jugadores, posiciones y sistemas de juego? Pues pasa lo que estamos viendo últimamente: caos, anarquía y despropósitos.

Sé que la respuesta fácil es destituir a Carlo, pero no para mí. ¿Que me gusta el entrenador italiano? No diré lo contrario, pero los experimentos con gaseosa, y por desgracia nuestro entrenador experimenta demasiado y sin gaseosa, se repiten demasiado.

¿Qué todos los equipos españoles perdieron? Sí, pero ¿qué nos importa eso? Esa información solo puede valer para quejarse del número de partidos que hay y su efecto en el estado físico (que oye, también anímico y su efecto tanto en cuerpo como mente). Así que mejor que nos centremos en nosotros, tanto vinagres como no, que cada uno sabemos de qué pie se cojea.

Incluso con un 3-0 en nuestro campo y en Liga con un equipo objetivamente peor que nosotros, se acabó pidiendo la hora cuando el 3-2 se reflejaba en el marcador. ¿Por tener la mente en el derbi? ¿Por desconectar pensando que ya está el trabajo hecho? Sea por lo que sea, se demuestra la facilidad de pensar en otra cosa que nada tiene que ver con el partido que se está jugando.

Lejos de arbitrajes, las actuaciones de Mbappé y excusas varias (porque siendo el Real Madrid no hay excusas que valgan), el equipo no es equipo. Las rotaciones hechas no sirven. Los destellos tampoco, así como pensar que las remontadas siempre van a salir bien; ponerse a jugar a falta de tres minutos no funciona. No sirve pensar en la heroica, porque no va a ocurrir siempre.

Cierto es que la racha positiva que se llevaba en la Copa de Europa hasta este año, no se puede seguir repitiendo. En esta competición la prensa y antis quieren hacer ver que es un desastre no ganarla, pues que atléticos, culés y compañía se miren el ombligo porque NO ES FÁCIL GANARLA.

¿El derbi fue el detonante para el resultado contra el Lille? No sé hasta qué punto, no lo creo, la verdad. Me parece más un problema global en el equipo, mentalidad, actitud, cansancio y cualquier tipo de sinónimo que se os ocurra.

No dejaré a un lado el derbi, aunque no haya mejor desprecio que no hacer aprecio. Aparte del resultado, sea culpa de jugadores, míster, ambiente, suspensión durante unos minutos (no los suficientes para mí), la imagen lejos de ser bochornosa, lo peor fue ver a todo el equipo aplaudiendo al Frente.

¿La sanción? Insuficiente, se lee que se recoge como incidentes de especial gravedad y repercusión en el desarrollo del partido, ahí es nada. Parcial porque no se quiere que paguen justos por pecadores, porque pobre la mejor afición del mundo, no como el resto de aficiones en las que se consiguieron eliminar sus grupos más radicales.

Lo que tiene el club, o así lo entiendo yo, es miedo. Mucho miedo de enfrentarse a sus propios seguidores; hasta sus aficionados fuera del Frente hablan de estar incómodos si en un bar coinciden con ese grupo. Grupo con el que habló el gran capitán Koke como si ellos decidieran sobre lo que pasa realmente en el club. ¿No lo hacen en realidad?

Mi respuesta es clara porque lleva siendo así muchos años ya, con actuaciones más que violentas cuando su estadio estaba junto al río. Como la prensa sigue vendiéndoles como el equipo del pueblo (equipo que se gasta más de 180 millones en fichajes y cuyo entrenador cobra más que cualquiera de Europa), pues todo está bien.

Solo hace falta ver la repercusión que ha tenido en la prensa la sanción: todos echándose las manos a la cabeza… ¡¡Qué despropósito!! Esto es culpa de Florentino, que todo lo maneja sin tener en cuenta a la gente del pueblo. No sé a qué pueblo se refieren, yo desde luego estoy bien lejos de él.

Opinen lo que opinen, solo su bilis, envidia y pequeñez que se encargan de cultivar día tras día, es lo que supone ser atlético. Ya lo dijo hace mucho Simeone cuando quería jugar en el Real Madrid. A él solo le mueve el rencor, y es lo que transmite a su equipo.

Deja una respuesta