
Real Madrid 5-2 Borussia Dortmund: «Vinicius, el hombre de las Pelotas de Oro»
El Real Madrid se ha llevado los tres puntos en su duelo ante el Borussia Dortmund después de protagonizar otra épica remontada europea, gracias a un hat-trick de un estelar Vinicius y los goles de Rüdiger y Lucas Vázquez.
Cinco tantos que lograron darle la vuelta a un marcador que a la hora de partido señalaba un sonoro 0-2 para los germanos y que hacía prever una auténtica debacle madridista en su propio estadio ante el, hasta ese momento, líder de la Fase de Grupos de la Champions.
Sin embargo, liderados por una de las mejores versiones de Vinicius que hemos visto nunca, el Real Madrid le dio la vuelta al marcador merced a sendos arreones que le dieron la victoria en un abrir y cerrar de ojos, ante los atónitos ojos de los jugadores del conjunto amarillo y sus más de 4.000 seguidores, que se dieron cita en las gradas del Santiago Bernabéu.
Mala primera parte del Real Madrid y goleada alemana
Tras el fiasco en Vigo, Carlo Ancelotti desterró cualquier vestigio del 5-3-2 que sacó en Balaídos y volvió a su clásico 4-3-3, con un sorprendente centro del campo, integrado por Fede Valverde de pivote, escoltado por Modric y Bellingham, con el resto de su «once de gala» sobre el campo.

Y no comenzó mal el partido para el Real Madrid, que durante los primeros 10-15 minutos dominó, tocó con rapidez y trató de encontrar, eso sí, sin éxito, el área del Kobel. Poco a poco y tras unos minutos de tanteo, el Borussia fue encontrando su sitio y fue recuperando la posesión de la pelota y el partido se equilibró bastante.
Sin embargo, llegados a la media hora, Lucas Vázquez perdió un balón de forma infantil en la frontal ante Brandt, quien abrió al centro del área hacia Malen. El neerlandés tiró una pared con Guilassy y éste le devolvió el balón para que batiese con facilidad a Courtois, en un tremendo jarro de agua fría sobre el Bernabéu.
Pero lo peor estaba aún por llegar. Apenas cuatro minutos más tarde, en otro fallo defensivo incomprensible, Malen su fue con suma facilidad por la banda izquierda del Real Madrid hasta casi ganar la línea de fondo y realizar el «pase de la muerte» al segundo palo, donde ni Militao ni Lucas Vázquez se hicieron con la marca de Gittens, quien de primeras y en un nada fácil remate, ajustó el balón pegado al palo derecho de Courtois.
Así, sin anestesia y sin esperarlo, los alemanes dominaban en el marcador por 0-2. Entonces fue cuando el Real Madrid, hasta ahora timorato y sin ideas más allá de intentar buscar por la vía rápida a Mbappé y a Vinicius, decidió que era momento de volver al mundo de los vivos.
Casi a renglón seguido, y en una reacción casi instantánea al segundo tanto alemán, Vinicius asistió de forma magistral a Bellingham, que había ganado la espalda a la defensa, pero el británico remató mal de cabeza, flojo y a las manos de Kobel.
En el minuto 36 minuto, fruto de otro arreón madridista, en la que fue la mejor ocasión (u ocasiones) madridistas para acortar distancias, Rüdiger supo encontrar a Rodrygo en el punto de penalti con un desplazamiento lejano. El brasileño intentó un remate a la media vuelta que se encontró con el larguero.

El rechace le cayó a Bellingham, completamente libre de marca pero no controló bien el balón y en un intento atropellado de remate, estrelló el balón con violencia contra el larguero y el esférico, en un alarde de mala suerte, cayó justo sobre la línea de fondo.
Pero la jugada no quedó ahí. El balón salió rechazado y un defensor alemán despejó hacia su portería con tan mala suerte que, si no es por la manopla de Kobel, el balón habría acabado en el fondo de la portería del Borussia.
Reacción madridista y goleada en la segunda parte
Tras el descanso, las cosas cambiaron radicalmente. Y no en los nombres, porque salieron al campo los mismos 11 jugadores pero si de actitud. El equipo comenzó a presionar más arriba y con bastante más insistencia, contagiados por un Vinicius que saltó al campo con más hambre que Carpanta.
Entonces llegó el minuto 59 y tras una buena internada de Mbappé por la derecha, el francés colocó un balón colosal al área pequeña, donde entró Rüdiger como un búfalo en plena estampida para cabecear con furia y alojar el balón en la red.
Era el principio del fin para el Borussia, que llevado del miedo escénico de tener que sufrir en carnes propias otra remontada europea como las que sufrieron años atrás Wolfsburgo, PSG, Chelsea, City o Bayern, obligó a Sahin a sacrificar a sus dos principales activos (Gittens, minutos antes del gol, y Malen, inmediatamente después) para sacar a dos centrales y además lentos, como Anton y Gross.

El Borussia, pues, decidió renunciar a lo que mejor sabía hacer, que es tocar el balón y aprovechar la superioridad alemana en la medular, y se encerró atrás, poniendo un autobús al más puro estilo Maguregui, pero sin la experiencia en estas lides del famoso entrenador vasco.
No le pudo salir peor la jugada a Sahin porque, tan solo dos minutos más tarde, Modric asisitó muy bien a Mbappé, que se desmarcó por la derecha, a la espalda de la defensa. Entre él y Schlotterbeck acabaron centrando al corazón del área, donde Vinicius, completamente solo, batió a Kobel, para hacer el empate y con algo menos de media hora por delante. Eso sí, hubo algo de suspense porque, en un primer momento se estimó fuera de juego del brasileño pero, VAR mediante, el gol acabó subiendo al marcador.
El tanto de Vinicius desató la locura en las gradas y en el propio jugador, que comenzó una auténtica exhibición. Imparable por la banda, fue un auténtico dolor de muelas para Ryerson, que lo había logrado atar en corto en la primera parte.
No obstante, el Real Madrid, sabedor de su superioridad sobre el campo y con el convencimiento de que el tercero llegaría más pronto que tarde, bajó un poco el pistón para tomar aire. Aun así, Mbappé pudo deshacer el empate con un disparo flojo tras una buena jugada que detuvo sin problemas Kobel.
El Borussia se vino arriba durante unos minutos y a punto estuvo de deshacer el empate, con una jugada rocambolesca que acabó con el disparo de Beier, rechazado con los pies por Courtois y con no pocos problemas.
Fue el último suspiro de un Borussia que acabó entregando la cuchara en el minuto 82, cuando Lucas Vázquez se internó por su banda y, con algo de fortuna ya que se vio favorecido por el rechace del balón en un mal despeje de Bensebaini, incrustó el balón por el palo derecho de Kobel, culminando por fin la esperadísima remontada.

Pero no quedó ahí la cosa, porque un desatado Vinicius tuvo a bien recrear el mítico gol de Bale ante el Barça en aquella Copa del Rey de 2014 en Mestalla. Cogió el balón en su campo, echó a correr, desfondó a Emre Can, se deshizo sin esfuerzo de Sülle y se plantó en la frontal del área. Allí optó por un lanzamiento seco y pegado al palo izquierdo y batió a Kobel ante el delirio de las gradas.
Y cuando todos dábamos por bueno el 4-2, ya en el descuento, Vinicius volvió a hacer de las suyas. Cogió el balón en la zona de tres cuartos del equipo alemán, se deshizo de forma magistral de Gross y Anton y llegó hasta el área pequeña, donde encajó el balón en la portería germana.
Sin tiempo para más, el colegiado pitó el final y VInicius se llevó su primer balón firmado por sus compañeros en competición europea, además de un más que merecido MVP del partido. Ahora toca esperar al Barça, en un Clásico que se antoja emocionante y uno de los más igualados de las últimas temporadas.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez, Militao, Rüdiger, Mendy; Fede Valverde, Modric (Camavinga, ’70), Bellingham (Güler, ’90); Rodrygo (Tchouameni, ’85), Mbappé (Ceballos, ’90) y Vinicius.
Borussia Dortmund: Kobel; Ryerson (Emre Can, ’76), Süle, Schlotterbeck, Bensebaini; Sabitzer, Nmecha (Beier, ’76); Gittens (Anton, ’54), Brandt, Malen (Gross, ’64); Guirassy.
Arbitro: Istvan Kovacs. Amonestó a Vinícius por el Real Madrid. Sin amonestados en el Borussia Dortmund.
