
Real Madrid 4-2 Sevilla: «Una gran tarde de homenajes»
El Real Madrid ha logrado hoy lo que parecía un imposible hace apenas un par de meses cuando era vapuleado por el Barça en este mismo estadio por 0-4 y no es otra cosa que el sorpasso a los culés, ya que con su victoria ante el Sevilla y la derrota de los azulgranas del sábado ante el Atlético de Madrid, los de Ancelotti ya superan en dos puntos a los de Flick (y con un partido menos).
Firmando el que, probablemente, haya sido el mejor y más completo partido del Real Madrid en lo que va de temporada, los de Carletto se han deshecho sin contemplaciones de un flojo Sevilla, en una tarde marcada por el sentido y emotivo homenaje del club y de la afición blanca a Jesús Navas, quien «colgaba las botas» tras finalizar este encuentro.
Y es que la tarde estuvo llena de homenajes. Y no sólo por el citado reconocimiento al veterano jugador hispalense sino también al fútbol. Y a los golazos. Porque el partido nos dejó muchos goles, varios de ellos de bellísima factura, como lo fueron el de Kylian Mbappé (quien cada vez se parece más al Mbappé que maravilló Europa durante años) y el de Fede Valverde, quizás uno de los mejores del presente campeonato liguero.
Paseo militar y goleada madridista en la primera parte
En lo meramente futbolístico, decir que Ancelotti movió el banquillo y cambió nuevamente el esquema táctico, sorprendiendo con la alineación de Eduardo Camavinga en el lateral izquierdo, en detrimento del cuestionado Fran García. Esto obligó a mover a Fede Valverde al pivote, bien escoltado por un cada día más acertado Dani Ceballos, que está llamando con fuerza a las puertas de la selección.

Delante, ante la baja de Vinicius por acumulación de amonestaciones, el técnico italiano pasó a Rodrygo a la izquierda y alineó de inicio a Brahim por la derecha. Este movimiento funcionó a la perfección porque el brasileño, en su posición favorita, rindió maravillosamente y el malagueño, vertical y vertiginoso durante todo el partido, también aprovechó la oportunidad.
El partido fue un monólogo madridista de principio a fin, que no tardó en ver cómo se abría el marcador, En concreto, a los nueve minutos, después de una buena incursión de Rodrygo por la izquierda acababa con un pase franco a Mbappé. El francés, libre de marca, a la altura de la media luna del área sevillista no se lo pensó dos veces. Armó la pierna derecha y encajó el balón como un misil pegadito a la escuadra derecha de Alvaro para hacer el primer tanto de la tarde.
En pleno dominio blanco, Mbappé pudo hacer el segundo en el minuto 17, pero su remate de primeras a pase de Lucas Vázquez se machó por encima del larguero. Tan sólo un minuto después, el propio Lucas Vázquez, convertido en ariete, pudo ampliar el marcador a las 18 minutos, pero su disparo a bocajarro tras una gran asistencia de Bellingham desde la izquierda, lo tocó lo suficiente Kike Salas para impedir el remate del lateral gallego.
No tuvo tanta suerte el Sevilla en el minuto 19 cuando, en una jugada similar a la del primer tanto, Camavinga desde la izquierda abrió al centro, donde se encontraba Fede Valverde. El charrúa no tuvo dudas y desde más de 30 metros, chutó con el alma y su potentísimo derechazo rompió de nuevo la red de Alvaro.

Con la apisonadora madridista a pleno rendimiento, Rodrygo estuvo en un tris de hacer el tercero. Le robó la cartera en el área a Carmona, que se durmió sacando el balón, pero su disparo se marchó pegado al palo izquierdo de Alvaro.
Rodrygo estuvo mucho más acertado en el minuto 33 cuando, esta vez sí, logró conectar de primeras un difícil remate prácticamente desde el punto de penalti a pase de un Lucas Vázquez disfrazado esta tarde de «Cafucas».
Sin embargo, no tardó en acortar distancias el Sevilla ya que, tan sólo un minuto más tarde del tanto de Rodrygo, el conjunto de Nervión, prácticamente en la primera ocasión en la que cruzaba el centro del campo, supo aprovechar una indecisión de Camavinga y Rüdiger en la banda izquierda para que Joselu colgase un fantástico centro, que Isaac remató de cabeza a placer, aprovechando el despiste defensivo de Tchouameni.
Un espejismo, sin duda, porque el Sevilla ya no volvió a acercarse con peligro por los dominios de Courtois, puesto que el Real Madrid siguió achuchando de lo lindo a los de García Pimienta, asfixiando su salida de balón.
De hecho, estuvo muy cerca de llegar el cuarto a falta de un par de minutos para el descanso en una doble ocasión. Lucas Vázquez llegó muy cansado ante Alvaro tras un buen sprint para ganar la espalda a la defensa y su punterazo se estrelló contra el meta hispalense. Tras varios rechaces, el balón le cayó a Ceballos, que no acertó a rematar con claridad y el balón lo desvió Stanis Muzambo a córner.
Cambios y relajación defensiva en la segunda mitad
Tras el descanso y casi sin querer, el Sevilla pudo encontrarse con su segundo tanto, tras una gravísima falta de coordinación entre Courtois y Tchouameni, quién dejó pasar un balón peligrosísimo que le cayó a Isaac pero se encontró con la buena reacción del meta belga para evitar un gol que ya se cantaba en la grada.

Pero aquello no desanimó a los de Carletto que, en el minuto 51 le dieron la puntilla al partido cuando una gran triangulación desde la derecha entre Lucas Vázquez, Mbappé y Brahim acabó con el chutazo a quemarropa del malagueño, para batir por abajo a Alvaro por cuarta vez esta tarde.
En el minuto 67 Alvaro salvó el quinto con una buena parada a tiro de Rodrygo, tras una gran jugada de Mbappé por la izquierda y tres minutos más tarde, Mbappé en jugada personal que culminó con un disparo a las nubes, puso punto final a las ocasiones madridistas por este día.
Con Güler y Modric en el campo por Rodrygo y Ceballos y, minutos más tarde, con Asencio por Brahim, el Real Madrid dio por bueno el resultado y buscó que llegase cuanto antes el final. Ahora bien, en esos últimos instantes el Sevilla intentó acortar distancias en el minuto 77, pero el disparo de Isaac, en una extraña jugada, se estrelló contra el palo izquierdo de Courtois.
La volvió a tener el Sevilla en el minuto 82, pero el disparo de Sambi, raso y pegado al palo izquierdo y que se había envenenado sobremanera tras rozar en la pierna de Rüdiger, fue desviado a córner por Courtois, en otra gran intervención del belga.
Quien no perdonó fue Lukebakio en el 85. El delantero aprovechó el gran centro de Peque al espacio y se plantó solo ante Courtois, al que batió con un disparo seco y contundente al palo corto del belga, quien se vio sorprendido por la dureza del chut y por el lugar por el que la encajó y recibió un tanto para el que, conociendo el enorme talento del portero, bien pudo haber hecho algo más para haberlo evitado.

Sin mucho más que contar, el partido se fue hasta los cuatro minutos de añadido y acabó muriendo sin problema para dejar paso a la imagen de un emocionado Jesús Navas despidiéndose de sus compañeros sobre el campo, como resultante de una deportividad exquisita por parte de todos los jugadores madridistas, que se acercaron a homenajear de nuevo al ya ex-futbolista del Sevilla.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez, Tchouameni, Rüdiger, Camavinga; Fede Valverde, Ceballos (Modric, ’71), Bellingham (Asencio, ’77); Brahim, Mbappé y Rodrygo (Güler, ’71).
Sevilla: Álvaro Fernández; Carmona, Badé, Gudelj, Kike Salas (Montiel, ’86); Juanlu (García Pascual, ’74), Agoumé, Lokonga (Bueno, ’86); Lukebakio, Romero (Peque, ’74) e Idumbo (Jesús Navas, ’65).
Arbitro: Isidro Díaz de Mera Escuderos (Col. Castellano-manchego). Por el Real Madrid amonestó a Ancelotti y Fede Valverde y por el Sevilla a Lokonga y Salas.
