
Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid: «La Mafia Arbitral no pudo con el Real Madrid»
El Real Madrid y el Atlético empataron a un tanto en un partido bastante emocionante y en el que los de Ancelotti merecieron mucho más, especialmente tras una brillante segunda mitad en la que sometieron a los del Cholo y en el que, por desgracia, volvió a haber polémica arbitral que, oh sorpresa, perjudicó nuevamente a los blancos.
Afortunadamente, el Real Madrid salió en la segunda mitad con una fantástica actitud, presionando desde arriba a los del Cholo y con un juego fluido por las bandas, desarboló al Atlético que no sólo le permitió igualar el encuentro en las botas de Mbappé (que ya lleva 16 goles en esta Liga), sino que incluso pudo golearlo. Pero entre el larguero y las magníficas intervenciones de Oblak, el equipo del Cholo pudo dar gracias de sacar un punto del Bernabéu.
Pero pese a todo, nada, pudo empañar el emotivo homenaje que le brindó el Santiago Bernabéu a Marcelo, quien 24 horas antes había anunciado su retirada oficial del fútbol activo. Ni el posterior atraco arbitral ni tampoco la displicente actitud de los jugadores y presidente del Atlético de Madrid.
Los primeros desde el campo, peloteando entre sí y ajenos al acto, como si la cosa no fuese con ello, y el segundo desde el palco donde volvió a hacer gala de una actitud deplorable. Enrique Cerezo ni siquiera se atrevió a ofrendar unos tímidos aplausos de reconocimiento a una de las carreras más brillantes de la historia del Real Madrid.

Me vino de inmediato a la cabeza el acto de homenaje ofrecido por el club blanco a Jesús Navas, el jugador del Sevilla en su despedida como futbolista. Qué diferencia con el trato dispensado por los jugadores y público del Bernabéu le dispensaron a la leyenda sevillistahace apenas un par de meses.
Pero como decía ese viejo aforismo latino «Quod Natura non dat, Salmantica non prestat» y la clase y la calidad humana o se tienen o no se tienen y en el caso de los rojiblancos, hace años que demostraron su bajeza humana y su verdadera catadura moral.
El VAR y De Burgos Bengoetxea, tristes protagonistas del partido en la primera mitad
De nuevo el arbitraje, como ya ocurrió la semana pasada en Cornellá, en este caso a través del VAR, donde se encontraba en esta ocasión el ínclito De Burgos Bengoetxea, volvió a ser triste protagonista en una jugada que premió el escasísimo fútbol del Atlético.
El conocido sicario del más rancio Negreirato, que lleva más de 10 años perjudicando al Real Madrid, convirtió en penalti a favor de los rojiiblancos desde la Sala VOR un lance sin más entre Tchouameni y Lino, que le permitió ponerse por delante en el marcador en un momento en el que ambos equipos estaban empatando justamente a nada.
Pero empezando desde el principio, hay que decir que la alineación del Real Madrid, tremendamente lastrada por las lesiones, especialmente en defensa, dejaba infinidad de dudas. Con los señalados Lucas Vázquez y Tchouameni, junto a Asencio y Fran García en defensa, el equipo saltó al campo con Fede Valverde, Ceballos y Bellingham en la medular y con Rodrygo, Mbappé y Vinicius en el ataque.
Tal y como se esperaba, el Atlético le entregó el balón al Real Madrid y se encerró atrás, con las líneas muy juntas, a la espera de cualquier error para salir a la contra y buscar, especialmente con Lino, la espalda de Lucas Vázquez, el eslabón más débil (al menos, a priori) de la defensa madridista.

Los primeros minutos fueron de dominio madridista pero sin profundidad. Con la variante táctica de poner Vinicius más hacia el centro, jugando entre líneas y dejando a Mbappé la banda izquierda, el Real Madrid tocaba y tocaba pero sin apenas forma de hincarle el diente al entramado defensivo planteado por el Cholo, por más que Rodrygo -el mejor de los de blanco en el partido- lo intentase todo, haciendo sufrir de lo lindo a Javi Galán.
Sin embargo, el Atlético fue quien tuvo la primera gran ocasión del partido y pudo ver puerta, en la primera vez que se aproximó al área madridista, al filo del cuarto de hora, con un un disparo de Lino desde la media luna que se marchó pegadísimo al palo derecho de Courtois.
Respondieron de inmediato los madridistas con sendos lanzamientos desde fuera del área de Rodrygo, primero, y de Vinicius, en el minuto 19 que se perdieron por arriba y junto al palo, respectivamente, tras buenas jugadas personales.
Aun así, el juego en general del partido estaba siendo feo, espeso y tremendamente previsible. Con ambos equipos enfangados en no verse sorprendidos por sus rivales, los minutos iban pasando y, aunque el Real Madrid dominaba la posesión, era incapaz de hacerle daño al Atlético. A su vez, los del Cholo aguantaban atrás, bien prietas las líneas pero incapaces de encontrar por dónde lastimar a los blancos ni de ligar una buena contra.
Pero entonces llegó el minuto 30, cuando Javi Galán lograba colgar un buen centro desde la derecha al área madridista. Lino intentó llegar al balón sin éxito y Tchouameni, por su parte, metió la pierna para intentar despejar pero tampoco logró tocar la bola. El balón siguió su trayectoria hacia la otra banda y la jugada, tras una serie de rechaces, le cayó a Pablo Barrios, que disparó por encima de la portería de Courtois.
Y lo que aparentemente parecía una jugada inocua y sin más consecuencias que un saque de puerta favorable al Real Madrid se convirtió, por obra y gracia de De Burgos Bengoetxea en un penalti a favor del Atlético de Madrid.

El ínclito colegiado vasco avisó de un pisotón de Tchouameni a Lino en su intento de despeje que, si bien se produce de forma tangencial y fortuita, llega cuando el balón no es que no esté en disputa sino casi en la otra punta del área. De hecho, nadie en el campo se percibió del detalle y ni Soto Grado desde el césped ni ninguno de los jugadores -salvo Lino que se quedó en el campo lamentándose como si hubiese sufrido la fractura de su pierna- reclamó nada en aquella jugada.
Pero el caso es que, ante la insistencia de De Burgos desde el VAR, Soto Grado fue a ver la jugada en el monitor y, pese a la escasa claridad de las imágenes (como el mismo De Burgos reconoció en su conversación con el colegiado), decidió señalar el punto de penalti. El lanzamiento de Julián Alvarez, centrado y flojo, sirvió para batir a Courtois y puso por delante en el marcador al Atlético de Madrid en el minuto 34.
El Real Madrid se enrabietó y apretó los dientes y buscó la igualada pero se encontró con un Atleti aún más enrocado atrás que antes, si cabe, y los minutos pasaron y, pese a los intentos baldíos de Rodrygo y en parte de Mbappé, el partido se fue al descanso tras cinco minutos de añadido.
Salida arrolladora del Real Madrid, gol de Mbappé y exhibición de Oblak en la segunda mitad
Lo que nadie se esperaba era la salida del equipo tras la reanudación, con un fútbol eléctrico, basado en una interesantísima presión alta sobre la salida de balón del Atlético y con Rodrygo por la derecha y con Vinicius, desaparecido en la primera mitad, como puntas de lanza por las bandas y con Mbappé, flotando por todo el ataque.
La suerte quiso que el buen juego y el ímpetu madridista con los que arrancó la segunda parte dieran pronto sus frutos. Así, en el minuto 49, Rodrygo firmó una espectacular jugada por la derecha, desarbolando a Lino y a Javi Galán y sirvió hacia Bellingham, que esperaba el centro en el área pequeña. El remate del británico, flojo, se topó con la pierna de Giménez y el balón le cayó muerto a Mbappé quien, de primeras, conectó una volea que se coló en la meta de Oblak.

El gol le terminó de dar alas al Real Madrid, además de sembrar de dudas al conjunto colochonero, que se veía cada vez más desbordado por los de Ancelotti. Así, tan solo un par de minutos después, Vinicius protagonizó su primera gran jugada de la noche asistiendo a Bellingham, cuyo testarazo desde el área pequeña se estrelló violentamente contra el larguero de Oblak.
Con el Madrid jugando a placer ante un Atlético que no sabía cómo parar el aluvión madridista, Bellingham tuvo otra gran oportunidad en el ’57, en esta ocasión a pase de Ceballos y también desde la izquierda, pero su remate de cabeza, flojo y centrado, no le ofreció problemas al portero rojiblanco.
Fue entonces cuando comenzó el festival de Jan Oblak, el mejor jugador del Atlético de largo sobre el campo. Primero, desviando a córner un buen disparo de Lucas Vázquez en el minuto 69, tras una pared con Bellingham, e inmediatamente después, rechazando un espectacular zurdazo a bocajarro de Rodrygo.
En el minuto 71 logró desviar por encima del larguero un remate durísimo de Vinicius, tras una espectacular jugada personal del brasileño, que se deshizo en apenas unos metros de Giménez y Llorente.
El meta rojiblanco concluyó su particular exhibición apenas un minuto después cuando, en un alarde de reflejos, logró atajar junto al palo una falta botada por Rodrygo que se fue envenenando tras un grave fallo de Giménez en el despeje.
Sólo con los cambios del Cholo, intentando taponar las bandas sacando a Nahuel Molina por la derecha y a Reinildo por la izquierda, y pasando a Marcos Llorente a una posición más adelantada, logró taponar mínimamente la herida.
Sólo de la mano del ex-madridista, logró llevar el Atleti algo de peligro por su banda, atacando la espalda de Fran García, aunque tanto el canterano blanco como, sobre todo, Asencio, lograron desbaratar los escasos intentos de montar cualquier contragolpe.

Aun así, el Real Madrid dispuso de un par de ocasiones que pudieron desnivelar el partido. Lo intentó una vez más Rodrygo desde la frontal en el minuto 81, tras un gran centro de Vinicius y Mbappé, en una internada en el ’89, aprovechando un gran pase filtrado de Valverde. Pero el francés se adelantó en exceso el balón y dio tiempo a que Oblak, en una arriesgada salida, pudiese desviar a córner el balón.
Finalmente, tras sólo tres minutos de prolongación, Soto Grado señaló el final de partido y, aunque el Real Madrid al menos ha podido mantener el liderato, tiene ahora que esperar que el Barça pinche en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla ya que una victoria culé apretará aún más la clasificación.
En cualquier caso, la temporada no para y ahora, sin apenas tiempo para respirar, toca prepararse para el importante duelo de Champions ante el City en el Emirates, en un febrero loco para los blancos.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez (Camavinga, ’81), Tchouameni, Asencio, Fran García; Fede Valverde, Ceballos (Modric, ’81), Jude Bellingham; Rodrygo (Brahim, ’88), Vinicius y Mbappé.
Atlético de Madrid: Oblak; Marcos Llorente, Giménez, Lenglet, Galán (Reinildo, ’64); Giuliano (Nahuel Molina, ’64), De Paul (Correa, ’77), Pablo Barrios, Samuel Lino (Koke, ’64); Griezmann y Julián Álvarez (Sorloth, ’81).
Arbitro: Soto Grado (Col. Riojano). Amonestó a Ceballos por el Real Madrid; y a Lenglet, Javi Galán y Sorloth por el Atlético de Madrid
