
Real Madrid 3-1 Manchester City: «Mbappé destruye a Guardiola»
El Real Madrid ha logrado el objetivo de pasar a la fase de Octavos de Final, tras repetir triunfo ante el Manchester City de Pep Guardiola gracias al primer hat-trick europeo de Mbappé, quien llegó a este club para noches como ésta.
En el que, de largo, ha sido el mejor partido del Real Madrid de toda la temporada, los de Carletto destrozaron a un Manchester City irreconocible, absolutamente sin alma en todos sus jugadores y que, encima, perdieron a Haaland antes del partido, lo que les obligó a salir de inicio con el recién incorporado Marmoush, el hombre de los 80 millones de euros fichado a bombo y platillo este mercado invernal procedente del Eintracht de Frankfurt.
La única nota negativa es que uno de los muchos apercibidos de sanción que estaban hoy entre los presentes en el césped del Bernabéu, Jude Bellingham, vio tarjeta amarilla y, por tanto, será baja para el primer partido de octavos.
Monólogo madridista con un Mbappé espectacular en la primera mitad
El partido fue un monólogo madridista, que tuvo incluso la posibilidad de haber hecho mucha más sangre, ya que el gol citizen llegó en el descuento del partido y minutos antes, Rodrygo pudo haber hecho el cuarto. De hecho, si no es por Ederson, el resultado podría haber sido de escándalo.

No sorprendió a nadie Ancelotti con la alineación ya que, la recuperación de alguien como Rüdiger le daba muchas alternativas en la medular, especialmente con el hecho de que Valverde salía de inicio como lateral derecho, con Asencio (de nuevo espectacular) y Mendy en la línea defensiva. En el centro del campo, Tchouameni, Bellingham y un ovacionadísimo Ceballos y delante los tres mosqueteros, Rodrygo, Mbappé y Vinicius.
El partido no pudo empezar mejor para los de Carletto porque a los cuatro minutos, Asencio vio el desmarque de Mbappé ante una defensa adelantadísima y le puso un balón de más de 40 metros casi desde su portería que, evidentemente, el francés no desaprovechó. Ganó por velocidad a Stones y a Rubén Dias y, con un sutil remate picado por encima de Ederson, abrió la lata con total comodidad.
Un duro varapalo para un City que, para más inri, perdía a Stones por lesión instantes después, lo que le obligó a Guardiola a replantear toda la defensa y parte del centro del campo con la entrada de Aké en su lugar.
El Real Madrid salió desatado y, al igual que en el Etihad en la ida, salió a morder al City en su misma área, tratando de boicotear su salida de balón, con el mismo éxito que entonces, dejando una imagen lamentable de un equipo, el de Pep, incapaz de hilar varios pases y, cuando lograba cruzar el centro del campo, se encontraba con un equipo absolutamente imposible de superar, gracias entre otras cosas al trabajazo de Tchouameni y Ceballos. El primero, destruyendo y el segundo ofreciendo mil y una alternativas en la salida de balón.
Con el Madrid volcado sobre el área de Ederson, Bellingham pudo marcar de cabeza al cuarto de hora a la salida de un córner pero su remate, peinando el balón hacia atrás, se marchó fuera por muy poco.

EL mismo Mbappé dispuso de otra gran ocasión al filo de la media hora tras un gran pase al espacio de Tchouameni pero su remate, duro pero muy centrado, lo rechazó Ederson con cierta dificultad.
La sentencia definitiva para los de Pep llegó en el minuto 32 después de una maravillosa triangulación en la banda derecha entre Rodrygo, Valverde, Bellingham y Vinicius que culminó éste con un pase con mucha intención hacia la frontal donde llegaba libre Rodrygo. El brasileño vio cómo entraba Mbappé por la izquierda, le dejó el balón y tras un quiebro espectacular que mandó al césped a Gvardiol y marcó cruzando el esférico, lejos de Ederson.
Con el partido -y la eliminatoria- completamente volcados del lado madridista, el Real Madrid se dedicó a dejar pasar los minutos y controlar el ritmo a la espera de la segunda mitad.
Ederson y la mala puntería evitaron un resultado de escándalo en la segunda parte
Tras el descanso, sin cambios, el Real Madrid lejos de relajarse, salió a seguir mordiéndole las canillas a los jugadores del City, con una presión adelantada cada vez más intensa que hacía que el balón prácticamente no le durase tres pases a los de Guardiola.
Rodrygo pudo marcar en el minuto 50 pero su remate se marchó alto, después de una fantástica jugada en la que el balón pasó prácticamente por todos los jugadores de ataque madridista.
Apenas seis minutos después, en pleno festín blanco, Valverde puso desde la derecha un balón peligrosísimo que Mbappé estrelló contra un acertado Ederson, chocando ambos y protagonizando el susto de la jornada ya que el francés se llevó la peor parte y se quedó maltrecho sobre el césped del Bernabéu aunque, afortunadamente, sin consecuencias.

El gol estaba cada vez más cerca y, de hecho, no tardó mucho más tiempo en llegar. Cuando el partido alcanzaba la hora exacta de juego, Mbappé recibió en el vértice del área visitante, justo en el perfil derecho. Y no se lo pensó dos veces, armó la pierna izquierda y se despachó un disparo raso y letal, pegado al palo derecho de Ederson, que nada pudo hacer para detenerlo.
En plena exhibición -casi impúdica- del Real Madrid, Vinicius pudo marcar el cuarto en el minuto 73 tras una maravillosa pared entre Bellingham y Rodrygo, pero su remate con rosca y pegado al poste izquierdo, exigió de Ederson una fantástica estirada para desviar el balón
La sensación que flotaba en el ambiente sin duda era no sólo de diversión sino también de vendetta, especialmente de aquel infausto 4-0 en el Etihad de las semifinales de 2023 y que los de Pep podían y debían salir ampliamente goleados pero la cosa no fue a más.
Y si no he comentado ninguna jugada de peligro del City en todo el partido es porque sencillamente no la hubo. No al menos hasta el minuto 75 cuando Foden, desde la frontal, puso a prueba a Courtois, que respondió con una buena mano.
No sólo por los cambios, que especialmente tras las salidas de Ceballos y Tchouameni y también de Rodrygo, desequilibraron un tanto al equipo sino porque además, el equipo seguía sin mucho acierto de cara al gol. De hecho, instantes antes de ser sustituido por Brahim, ROdrygo pudo marcar pero su disparo, flojo y centrado, acabó sin problemas en las manos de Ederson.
Y cuando el partido ya tocaba a su fin, el colegiado rumano Istvan Kovacs decretó falta en la misma frontal del área por un derribo de Camavinga sobre Marmoush lo botó el propio jugador egipcio, estrellando el balón contra el larguero. La mala suerte quiso que el rechace le cayese a Nico, que estaba completamente solo en el área y sólo tuvo que empujarla dentro.

Un gol con cierto suspense ya que en el momento del golpeo de la falta, el ex-canterano culé estaba justo en línea con la defensa madridista pero, tras analizar la jugada durante un par de minutos en la Sala VOR, acabaron concediendo validez al tanto.
Ahora, superado ya este dificilísimo escollo en la carrera europea, toca esperar rival, que se conocerá este viernes por la mañana y que no será, desde luego, ninguna perita en dulce. Entre otras cosas porque, por la naturaleza de la actual competición, el Real Madrid únicamente podrá enfrentarse al Atlético de Madrid o al Bayer Leverkussen. Dos huesos, en cualquier caso, durísimos de roer.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Courtois; Valverde (Alaba, ’88), Asencio, Rüdiger, Mendy; Ceballos (Camavinga,.77), Tchouaméni (Modric, ’82), Bellingham; Rodrygo, Mbappé (Brahim, ’77) y Vinicius (Endrick, ’88).
Manchester City: Ederson; Khusanov, Stones (Aké, ‘8), Dias, Gvardiol; Nico, Gündogan (Kovacic, ’78), Bernardo Silva; Foden (McAtee, ’78), Marmoush y Savinho.
Arbitro: Istvan Kovacs (RUM). Amonestó a Bellingham por el Real Madrid y a Gündogan y a Nico por parte del Manchester City.
