
Real Madrid 2-1 Rayo Vallecano: «Nadar y guardar la ropa»
El Real Madrid ha aprovechado el grave tropiezo del Atlético en su visita a Getafe y la suspensión del Barça-Osasuna por el fallecimiento de su médico, Carles Miñarro (y por cuya memoria se ha guardado un emotivo minuto de silencio hoy en el Bernabéu) para encaramarse de nuevo al liderato de la clasificación, después de una trabajada victoria y una floja segunda mitad.
Buena primera parte de juego y goles del Real Madrid
El partido comenzó con sorpresa en la alineación ya que, por distintos motivos, Lunin sustituyó a Courtois bajo los palos y Antonio Rüdiger se quedaba en el banquillo. En su lugar, Alaba volvía a la titularidad en Liga, acompañado en la defensa por Asencio, Lucas Vázquez y Fran García. En la medular, volvía por fin Bellingham tras su injusta sanción de dos partidos, junto a Tchouameni y Modric y con la tripleta habitual en el ataque (Rodrygo, Mbappé y Vinicius).
El partido empezó con una salida en tromba de los de Carletto, que al primer minuto, de la mano de un espectacular Vinicius, obligó a Aridane a cortar en boca de gol un fantástico pase de la muerte del brasileño rumbo a Mbappé tras una gran incursión por su banda.
Apenas un minuto más tarde, Lejeune cometía uno de esos «pisotones residuales» sobre Vinicius cuando se disponía a centrar dentro del área pero esta vez, por lo que sea, y a diferencia de lo que vivimos en el derbi con Tchouameni y Lino o en Pamplona con Camavinga y Budimir, ni el VAR ni nadie entendió que era punible y la jugada se quedó en nada.

Pudo adelantarse el Rayo a los seis minutos con un testarazo ligeramente alto de Aridane a la salida de un córner que Lunin, en su único «lunar» hoy, no llegó a desviar. Una lástima para el Rayo porque el central franjirrojo se adelantó a su compañero Pathé Cisse, mucho mejor colocado que él para rematar.
Aquella fue la primera y la única aproximación del Rayo ya que el dominio del Madrid, con una fuerte presión arriba y una buena circulación de balón, acabó por encajonar a los de Iñigo Pérez-
Así, en el minuto 13, Rodrygo lideró una gran contra por la banda, aprovechando un muy buen pase a la espalda de Tchouameni. El brasileño cambió por completo el juego hacia la izquierda, donde apareció Vinicius para chutar con fuerza a puerta pero su disparo se estrelló contra el palo derecho de Batalla, que logró desviar levemente con la mano.. El rechace le cayó a Mbappé y pero su remate, muy forzado, acabó contra el cuerpo del meta rayista.
En esos momentos, dominaba el balón el Real Madrid, presionando y robando rápido y, lo más importante, jugando en campo rayista, que sin embargo, replegaba bien y cerraba los espacios.
Sin embargo, en el minuto 22, Asencio enmudeció al estadio con un muy arriesgado pase atrás hacia Lunin que sorprendió al ucraniano, en ese momento fuera de posición y que a punto estuvo de introducirse en la portería madridista.
Cuatro minutos más tarde, Ratiu le robó la cartera a Vinicius en la salida de balón y se plantó ante Lunin pero su disparo lo repelió el portero madridista con una buena intervención. El rechace le cayó a Gumbau, que intentó sorprender con un disparo desde la frontal que acabó en córner tras golpear en la pierna de Asencio.
Golazos de Mbappé y Vinicius y reacción del Rayo antes del descanso
Daba la sensación que, por fin, el Rayo se había logrado sacudir el dominio madridista pero entonces llegó el primer golpe del Real Madrid en las botas de Mbappé en el minuto 29..
El francés, situado en la banda izquierda, recogió un buen pase de Vinicius a campo abierto. Se plantó en el área y tras un buen recorte, encajó el balón con fuerza junto al palo izquierdo de Batalla.

No se descompuso el Rayo, sino que reaccionó apenas un minuto después, con un disparo de Embarba desde la media luna al que volvió a responder Lunin con una buena atajada abajo.
Y casi sin dar tiempo ni a pestañear, llegó uno de los que, al menos para mí, ha sido uno de los mejores tantos de este campeonato. En el ’31 Vinicius se internó en el área para llevarse consigo a Lejeune, al que sacó de posición. Se volvió a internar y tras un par de regates eléctricos sobre Ratiu, batió a Batalla por abajo y, encima, por el palo más difícil. Un gol de fantasía que vale de por sí el precio de la entrada.
El mismo Batalla pudo haberle dado en bandeja la sentencia definitiva a Mbappé, tras un fallo colosal en la entrega sobre Pathé Ciss pero el delantero madridista no estuvo fino a la hora de resolver y el meta rayista pudo compensar su error con una buena parada con los pies.
A partir de ahí, el Madrid entró en «modo avión» y se fue desconectando paulatinamente del partido, lo que le permitió al Rayo recuperar la iniciativa en los últimos minutos de la primera mitad. Y si avisó en el ’44 con un robo de Chavarría que Alvaro no pudo ajustar al encontrarse con Asencio, tuvo bastante más suerte un par de minutos después, ya en el descuento.
Pedro Díaz culminó una buena triangulación en la frontal con un durísimo disparo que se estrelló contra el larguero de la meta de Lunin. El balón, que botó dentro, volvió a impactar en el travesaño y se marchó fuera. Sin embargo, el VAR apreció que la pelota había entrado claramente dentro de la portería del Real Madrid y acabó confirmando el tanto, justo antes de finalizar este período.
Una infumable segunda mitad
La segunda mitad fue, sencillamente, un esperpento madridista del que poco o muy poco se puede destacar. Tanto en ocasiones como en juego. Prácticamente desde el pitido inicial, el Real Madrid le dio el balón al Rayo y empezó a especular con el resultado.

Anunque Mbappé pudo batir a Batalla en el minuto 53 a pase de Bellingham, lo cierto es que el Real Madrid no jugaba fluido mientras que el Rayo, aunque no generaba peligro, empezó a tener mucho más la pelota en su poder y a tocar cada vez más cerca del área madridista.
Afortunadamente para los de Ancelotti, ese dominio del Rayo apenas se tradujo en ocasiones de gol. Todo lo más un disparo lejano de Alvaro que detuvo bien Lunin arriba. Es más, fue el Madrid quien, pese a su mal juego, el que, especialmente por la banda izquierda, dispuso de alguna ocasión para sentenciar pero no era el día.
La más clara llegó en el mnuto 75 cuando Vinicius, a pase de Fran García, después de una gran internada por la izquierda, no acertó a empujarla en boca de gol.
Los últimos minutos del partido fueron un sinvivir para el Real Madrid y para el público, que pitó entonces a los suyos, aculados en su área y pidiendo la hora, temiendo que alguna jugada aislada del Rayo pudiese traaer consigo el empate y, lo que es peor, sin apenas tiempo ya para reaccionar
De hecho, el público respiró aliviado cuando el colegiado pitó el final tras tres minutos de prolongación sin que Trejo, primero, en el mnuto 87 con su disaparo rechazado por Alaba y Aridane, en el descuento, remató de cabeza arriba un córner
Ahora, en modo Champions de nuevo, toca reactivarse porque espera una durísima eliminatoria de vuelta ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano, partido al que acudirán los de Carletto con la exigua ventaja de un gol tras el 2-1 de este pasado martes.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Lunin, Lucas Vázquez, Asencio, Fran García, Tchouameni, Modric, Bellingham (Brahim, ’85), Rodrygo (Fede Valverde, ’67), Mbappé (Camavinga, ’78) y Vinicius..
Rayo Vallecano: Batalla; Ratiu, Lejeune, Aridane, ‘Pacha’ Espino (Unai López,’88); Pedro Díaz (Balliu,’70), Pathé Ciss (Sergi Guardiola, ’85); Embarba (Óscar Valentín, ’70), Gumbau (Trejo,’70), Pep Chavarría y Álvaro García.
Hernández Maeso (Col. Extremeño). Por el Real Madrid vieron amarilla Vinicius, Tchouameni y Modric y Gumbau por el Rayo.
