
Courtois: 9. Sobresaliente. Volvió el mejor Thibaut, el de las grandes ocasiones, el hacedor de milagros y mantuvo con vida al Real Madrid, especialmente en la primera hora de partido. Inconmensurable.
Fede Valverde: 9. Sobresaliente. Estuvo soberbio en todas las facetas del juego y en todas las posiciones en las que jugó. Como lateral estuvo inmenso pero su aportación al centro del campo fue clave para que el equipo se mantuviese a flote y equlibrado, especialmente en la prórroga.
Asencio: 9. Sobresaliente. Espectacular en todas sus acciones, rápido, serio y contundente. Una bestia, con una personalidad arrolladora una vez más y que se ha doctorado cum laude en una eliminatoria a cara de perro. Un diamante cada vez menos en bruto.
Rüdiger: 5. Aprobado. Se le notó más incómodo y lento que en otras ocasiones y tuvo muchos problemas con Julián Alvarez, especialmente en los primeros 90 minutos. Como en Manchester, marcó el penalti decisivo en la tanda final.
Mendy: 2. Suspenso. No dio una a derechas. Se equivocó en todas sus decisiones, perdiendo infinidad de balones y años-luz de su mejor nivel. Se lesionó y fue sustituido por Fran García en el minuto 83.
Modric: 4. Suspenso. El partido le vino muy grande al croata, que no estuvo afortunado. Ni supo mover al equipo ni tampoco tuvo piernas para sostener el centro del campo. Sustituido por Camavinga en el minuto 65.
Tchouameni: 6. Bien. Una lástima la tarjeta amarilla que vio en la primera mitad porque le obligó a ir con el freno de mano echado lo que, unido al mal momento de Modric, no le permitió brillar y no dio abasto en el centro del campo. Sustituido por Lucas Vázquez en el minuto 65.
Bellingham: 8. Notable Alto. Su capacidad de sacrificio, generosidad y trabajo, a veces oscuro, son impagables, No paró de correr y de luchar en los 120 minutos y, con una gran prórroga, donde estuvo mucho más liberado.
Rodrygo: 5. Aprobado. Sacrificó su potencial ofensivo para trabajar en defensa. Se vació ayudando atrás. Demasiado aislado, apenas tuvo oportunidades para brillar en ataque. Sustituido en el minuto 79 por Brahim.
Mbappé: 5. Aprobado. De una genialidad suya salió la única oportunidad de peligro del Real Madrid en los primeros 90 minutos, provocando el penalti. Resistió a pesar de estar tocado y se vació en la prórroga, aunque le faltó acierto.
Vinicius: 3. Suspenso. Fuera del partido prácticamente desde el minuto 1. Como siempre, irreprochable su capacidad de intentarlo una y otra vez pero esta vez sin ningún éxito. No le salió nada, se perdió en protestas, no estuvo centrado y mandó a las nubes el penalti que pudo evitar la prórroga y los penaltis. Sustituido por Endrick en el minuto 115.
Lucas Vázquez: 6. Bien. Aprovechó que el Atleti renunció al ataque, especialmente en la prórroga y se fue creciendo a medida que fue transcurriendo el partido. Se acabó haciendo dueño y señor de la banda derecha.
Camavinga: 9. Sobresaliente. Su entrada en el campo cambió radicalmente el rendimiento del equipo, le devolvió el vigor y la contundencia a la medular madridista y estuvo francamente bien, tanto en el corte como a la hora de ayudar a subir la pelota.
Fran García: 5. Aprobado. Dejó más sombras que luces. En ataque estuvo incisivo y fue casi un extremo más pero defensivamente tuvo alguna que otra laguna a su espalda que pudieron provocar algún que otro susto. Afortunadamente para él, el conservadurismo del Cholo y el dominio madridista tanto en los ultimos minutos del tiempo reglamentario como en la prórroga le permitieron vivir más desahogado atrás.
Brahim: 4. Suspenso. Muy vigilado, apenas tuvo oportunidad de irse de su par y pudimos ver muy poco de su calidad.
Endrick: Sin Calificar.
Carlo Ancelotti: 5. Aprobado. La clasificación, aunque por penaltis y el hecho de que los cambios, especialmente los de Lucas y Camavinga, le permitieran dominar un partido que parecía desbocado, le salvan de un suspenso seguro. El equipo, hasta el minuto 65 fue la viva imagen de la impotencia, con un centro del campo donde Modric naufragó y permitió llegadas fáciles del Atleti. En su descargo, hay que decir que es casi imposible jugar bien contra un equipo que se negó a jugar y renunció a ir a por el partido, a pesar de que se le puso de cara de inmediato.
