
Sevilla 0-2 Real Madrid: «Contra nueve también cuesta»
El Real Madrid se ha impuesto a domicilio al Sevilla por 0-2 en el Sánchez Pizjuán, en la última salida de esta temporada gracias a los goles de Mbappé, que sigue firme en su lucha por el Pichcihi y la Bota de Oro europea, y Bellingham, en un partido marcado por las dos expulsiones sufridas por el conjunto hispalense.
Dos expulsiones, ambas justas e indiscutibles, de esas que, por lo que sea, no se han mostrado no se le mostraron a otros rivales madridistas en distintos tramos de la temporada y que, sin duda, ayudarán a maquillar el saldo de rojas favorables al Real Madrid de esta campaña.
El caso es que la rapidez en la que ambas tarjetas se mostraron (la primera a los 11 minutos de partido y la segunda, nada más volver del descanso), impactó definitivamente sobre un conjunto, el hispalense, que nada pudo hacer para intentar parar a un Real Madrid que, a pesar de la gran ventaja numérica, tardó mucho en anotar los goles, que llegaron en el útlitmo tercio del partido.
«Once» de circunstancias y una expulsión temprana
Con un «once» plagado de bajas y rotaciones, Ancelotti acudió a la cita ante el Sevilla con la idea de dar descanso a unos cuantos y, por ello, sorprendió con su alineación inicial. Empezando por la portería, donde Lunin jugó en lugar de Courtois, continuó con una defensa de auténticas circunstancias (más aún, si cabe por la baja de Asencio). Continuaron Fede Valverde y Fran García en los laterales, con la sorprendente titularidad de Jesús Vallejo y con Jacobo Ramón en el eje defensivo.

No hubo muchas novedades en la medular, con la vuelta de Tchouameni junto a Modric, Bellingham y Güler, y repitiendo ataque con respecto al partido del miércoles ante el Mallorca, con Mbappé y Endrick.
Y pronto, muy pronto, llegó la jugada que cambió la dinámica del partido. En una contra de manual, iniciada por Tchouameni con un robo en la zona defensiva del Madrid y prolongada por Fran García con un gran balón a la espalda de la defensa para Mbappé, Badé agarró claramente al francés cuando se disponía a encarar a Nyland, derribándolo.
El colegiado, Busquets Ferrer, no lo dudó y expulsó al jugador sevillista, dejando a los locales con 10 y con casi 80 minutos por delant, lo que obligó a Joaquín Caparrós, técnico sevillista, a renunciar de inmediato al ataque y echó al equipo atrás para reducir el impacto de la salida de su defensor y aferrarse a una posible contra que, por cierto, nunca llegó.
Como era de esperar, los de Ancelotti se hicieron dueños y señores del campo y el partido se convirtió en un monólogo madridista de cabo a rabo. Sin embargo, ese dominio territorial, casi absoluto, no se transformó en apenas ocasiones de gol, al menos en esta primera mitad.
Tan sólo un par de ocasiones reseñables. La primera, en el minuto 20, en las botas de Endrick, cuyo disparo se estrelló contra el cuerpo de Nyland, tras una buena asistencia de Güler. Y ya, bordeando el descanso, Mbappé -el jugador más peligroso e incisivo del equipo esta tarde- la tuvo en el ’42, tras ganar la espalda de la defensa aprovechando un magnífico servicio de Modric con el exterior. Pero el francés falló en el mano a mano y la mandó ligeramente desviada, a la derecha del meta local.
Una segunda roja y goles madridistas en el último tercio del partido
Tras el descanso, llegó la jugada que supuso el clavo definitivo en el ataúd del Sevilla cuando Isaac, que acababa de saltar al campo en sustitución de Lukebakio, realizó una entrada salvaje sobre Tchouameni.

Sin venir a cuento, en el centro del campo y en una jugada aparentemente inocua, le clavó los tacos en la tibia al francés. Una patada sin sentido que inicialmente fue castigada con amarilla pero que, tras avisar desde la Sala VOR, el colegiado rectificó y le mostró la roja directa, dejando al Sevilla con nueve jugadores.
A partir de ahí, no hubo ni rastro de un Sevilla que se encerró en su área con todo lo que tenía y comenzó el asedio madridista, pero de nuevo sin fruto. De nuevo, como en otros partidos en los que ha tenido que jugar contra derfensas cerradas a cal y canto, se pudo ver la incapacidad del equipo para abrir huecos. Fallos en el último pase o centros laterales, especialmente de Fran García, que acababan en nada.
O como le pasó a Fede Valverde en el minuto 60, Gudelj sacó bajo los palos un gran disparo viviendo desde segunda línea, tras un buen pase de Modric, que había ganado muy bien la línea de fondo.
Tampoco tuvo suerte Mbappé tan sólo 10 minutos después porque vio cómo su disparo, gestado después de un espectacular quiebro en una baldosa, se estrellaba violentamente contra el larguero de Nyland.
Así las cosas, el partido entró en su último tramo y daba la sensación de que el Madrid no iba a ser capaz de romper la portería sevillista y que el sacrificio defensivo de los locales iba a dar sus frutos.
Pero entonces llegó el minuto 75 y, Modric, un inconmesurable Modric, abrió el juego, cambiándolo de banda desde la izquierda hasta la derecha, en dirección a Mbappé y en un arriesgado pase que estuvo a punto de interceptar la defensa. Sin embargo, el balón llegó a su destino y el francés no se lo pensó dos veces. Desde más allá de la frontal, armó la pierna derecha y con un disparo seco, duro y raso, batió a Nyland.

Aquello desarmó del todo al Sevilla, que pareció descoserse de golpe y porrazo y así, tras varios minutos de juego de toque buscando que el partido se durmiese del todo, llegamos al minuto 88. Entonces, el joven Víctor Muñoz, que había entrado unos minutos antes por el lesionado Endrick, colgó un fantástico centro al segundo palo para que Gonzalo, emulando su conexión en el Castilla, rematase a placer de cabeza para cruzar al palo derecho de Nyland.
Por si acaso, y ante la duda de si el balón podía haber entrado (parece que no), apareció Bellingham, que había venido siguiendo la jugada, para empujarla cómodamente dentro.
Finalmente y, seguramente a petición de los capitanes de ambos equipos, Busquets Ferrer sólo prolongó un minuto más la agonía sevillista y dio por finiquitado el partido y el Real Madrid se volvió a Madrid con un nuevo triunfo a domicilio.
Ficha técnica del partido
Sevilla: Nyland; Juanlu (Peque, 77′), Badé, Kike Salas, Carmona; Agoumé, Gudelj, Sow (Manu Bueno, 82′); Lukébakio (Isaac Romero, 46′), Suso (Sambi, 77′) y García Pascual (Pedrosa, 52′).
Real Madrid: Lunin; Fede Valverde, Jacobo Ramón, Vallejo (Gonzalo, 66′), Fran García (Ceballos, 77′); Tchouameni, Modric, Güler (Lucas Vázquez, 77′), Bellingham; Mbappé y Endrick (Víctor Muñoz, 58′).
Arbitro: Busquets Ferrer (Col. Balear). Expulsó, con roja directa, a Badé y a Isaac Romero por el Sevilla y amonestó a Bellingham, por el Real Madrid.
