La Vieja Guardia renace en el nuevo CTA

Cuando el Sr. Louzán se colocaba la toalla en la cabeza y prometía una limpieza absoluta del arbitraje, muchos cogieron la escoba. Al día siguiente, vieron que lo que hacía era colgar una medalla al cuello del nuevo jefe técnico del CTA: David Fernández Borbalán.

Sí, aquel mismo árbitro que dirigió las finales y Clásicos más sensibles durante el momento álgido de los pagos de ese club del que usted me habla a Negreira, y que ahora pasa de la pizarra digital del VAR a repartir los deberes a los colegiados.

La trama no surgió ayer. Entre 2001 y 2018, al menos, aunque este humilde escribidor de cosas cree que la cosa bien desde Tenerife, ese club del que usted me habla abonó, al menos 8,4 M€ a empresas vinculadas a José María Enriquez Negreira, entonces vicepresidente del CTA Oficialmente, se trató de “asesoramiento técnico”, “informes de árbitros” y “scouting arbitral”.

Pero la Guardia Civil no encontró prestaciones reales y Hacienda alertó del peligro de blanqueo. La Audiencia de Barcelona ha tildado el asunto de “corrupción sistémica” y la investigación judicial sigue activa con testimonios pendientes (Joan Laporta, Ernesto Valverde, Luis Enrique…)

En una palabra, el club del país pequeñito de ahí arriba que se quedó sin ir al Mundial de Clubes aún pidiendo por favor una wild card, pagó a Negreira para comprarse el sistema arbitral al completo Y AÚN NO HA PASADO NADA, que no se olvide.

Negreira, su hijo Javier, y varios árbitros (entre ellos, el citado Fernández Borbalán) estuvieron ligados estrechamente. Su hijo era quien elaboraba informes sobre cada árbitro en activo, lo que pone en evidencia una conexión profunda entre ese mundo y las decisiones en el campo.

No estamos en el reino de la anécdota: Borbalán fue árbitro FIFA desde 2010, acreditado en La Liga desde 2004, y eligió sus momentos cumbre arbitrando Supercopas, Copas del Rey y Clásicos.

En diciembre de 2011 se hizo cargo del Clásico en el Bernabéu (1‑3, victoria blaugrana), en el que no vio un penalti clamoroso sobre Cristiano Ronaldo, expulsó a Cristiano por un codazo que en el que quien golpeó primero fue Alves, cascando tarjeta a quien sufrió la agresión. En ese partido sacó siete amarillas y tres rojas, un caos que él mismo luego admitió como “el más tenso de su carrera”.

Y si hablamos de Copa, estuvo en la final de 2012 (Barça 3-0 Athletic de Bilbao), semifinales y finales de Supercopa 2011, todas dirigiendo Clásicos y encuentros decisivos con el efecto perenne de decisiones polémicas y favorecedoras a ese equipo, sí, al que usted se imagina.

Borbalán perjudicó gravemente al Real Madrid en el derbi de la 17/18, uno de los más polémicos de los últimos años

Borbalán no fue un árbitro aislado, sino un operador eficaz dentro del sistema. Un director técnico del CTA es quien marca estilo, filosofías, rituales, y también deja que sus cortesanos aprendan de su experiencia. Con él en ese puesto, están en activo quienes siguieron esa escuela: Hernández Hernández (38 Clásicos al Barça, 35 al Madrid, con 21 y 19 victorias respectivamente) y De Burgos Bengoetxea, del que no voy a decir nada porque quiero mucho a mi estómago.

Louzán, ése que prometió “regeneración” y “nueva era arbitral”, ha colocado como responsable técnico al hombre que vivió cada etapa del caso Negreira y votó sus decisiones tanto en el pasado inmediato como ahora, en el campo directivo.

El Real Madrid ya ha solicitado prolongar seis meses más la investigación del caso Negreira hasta marzo de 2026 debido a su complejidad. Mientras tanto, los clubes rechazan las explicaciones del estilo “nunca compramos árbitros”, que Laporta repite como letanía, como las palancas, y aguardan la respuesta institucional.

La realidad es que con el nombramiento de Fernández Borbalán, el CTA vuelve a quedar asido a la mano que da el puñetazo. Tras este retorno, el Real Madrid camina hacia una Liga llena de decisiones ajustadas, VAR en contra y una presión constante. Es la nueva temporada, sí; pero con árbitros reciclados (ja, ja), técnicos reciclados (ja, ja, ja), y una filosofía institucional que repite errores dirigidos, calculados y deliberados como en los mejores años del Negreirato.

«Borbalán, responsable técnico»: ése es el titular. Pero también es el resumen sintético del relato: un ex-árbitro con raíces en el escándalo de Negreira, un pasado labrado con decisiones favorables al club cliente de Negreira, un árbitro talismán para el mismo club, y un presente que perpetúa la vieja guardia arbitral. Pinta gris para el Real Madrid. Y quien no quiera verlo, que repase los nombres: Fernández Borbalán, Hernández Hernández, De Burgos… y pregúntese si estas fichas pintan regeneración… o reciclaje de viejo sistema.

Me despido muy cabreado con la decisión. No hemos avanzado nada, al contrario, con la frase de mi amigo Javi. Ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida, ¡Hala Madrid!

1 comentario en «La Vieja Guardia renace en el nuevo CTA»

Deja una respuesta