
Real Sociedad 1-2 Real Madrid: «Tres puntos de oro a pesar de Gil Manzano»
El Real Madrid se ha llevado tres puntos de oro, con mucho sufrimiento tras una segunda parte en la que los de Xabi Alonso llevaron a cabo un auténtico ejercicio de resistencia, en un partido que parecía que iba a ser un paseo militar pero Gil Manzano se encargó de destrozar, con varias decisiones que cambiaron por completo el rumbo del encuentro.
A pesar de la superioridad madridista, el de hoy ha sido un partido en el que se ha visto cómo no vale con ser mejor y tener más ocasiones sino que las decisiones de un colegiado pueden modificar -hasta el punto de destrozar- el sentido del partido y hacer que vire hacia el lado opuesto.
La superioridad del Real Madrid era tal que no tuvo problemas en superar el primer golpe arbitral, al anular un gol legal de Güler por fuera de juego milimétrico de Mbappé al minuto de juego. El problema llegó cuando al filo de la media hora, Gil Manzano dejó con 10 al equipo por una incomprensible roja sobre Huijsen, por una falta casi en el centro del campo sobre Oyarzábal.
El joven central tocó levemente al delantero vasco cuando éste iniciaba una contra y se encaminaba a la meta de Courtois. Pero ni era ocasión manifiesta de gol ni, lo más grave, era el último defensa ya que Militao seguía la jugada en paralelo y podía haber interceptado a Oyarzábal sin problemas. Lo grave de todo es que el VAR, donde estaba Figueroa Vázquez, no rearbitró la jugada, a pesar de su manifiesta ilegalidad y el Madrid tuvo que afrontar el resto del partido con 10 jugadores.

Aun así, los de Xabi marcaron un segundo tanto, por medio de Güler tras una fantástica jugada de Mbappé y la segunda parte se dedicaron a achicar agua, especialmente después de que Oyarzábal, de penalti (claro, ésa es la verdad) acortase distancias y empujase con más corazón que juego hasta el último instante.
Primera parte de dominio madridista y partido roto tras la expulsión de Huijsen
En lo deportivo, el partido comenzó de la mejor forma posible ya que, con un solo minuto disputado, con un gran balón de Carvajal a la espalda de la defensa sobre Mbappé, quien en aprovechando su gran velocidad, se plantó ante Remiro, le hizo salir de su meta y, tras regatearle, vio la llegada de Güler desde segunda línea. Entonces, el turco alojó el balón en la jaula con maestría desde fuera del área.
Sin embargo, y tras una brevísima revisión por parte del VAR (que no fue tan breve a la hora de mostrar el «monigote» procedente del SAOT, para lo que hubo que esperar más de 10 minutos), ocurrió lo tristemente esperado. Gil Manzano decretó fuera de juego del francés en el inicio de la jugada y, como está pasando últimamente con el Real Madrid, la mala suerte quiso que, una vez más, esos 10 centímetros de más, volvieron a caer en su contra, anulando el tanto.
Para lo que no hubo que esperar mucho fue para ver cómo, esta vez sí, el Real Madrid abrió el marcador. Tras un aviso de Mbappé en el minuto 8 a pase de nuevo de Carvajal, en el minuto 11, un error gravísimo de Goti, que trató de ceder desde el centro del campo a su portero, fue aprovechado por Mbappé, quien se marchó por velocidad, batiendo a Remiro en su salida.
Eran momentos de auténtico dominio aplastante del Real Madrid, que tenía el balón y lo movía con rapidez y comenzó el aluvión de ocasiones madridistas. Así, sólo tres minutos después, Mbappé tuvo en sus botas el segundo en otra espectacular acción personal por la izquierda y que culminó él mismo con un fantástico disparo con rosca que impactó contra el palo izquierdo de Remiro y se marchó fuera.

A todo esto, a la Real ni se estuvo ni se le esperó. Al menos hasta el minuto 17, cuando llegó lla primera -y única- acción de mínimo peligro de la Real en el primer período. Fue Barrene de disparo duro y raso, pegado al palo derecho de Courtois, pero el balón se marchó fuera por poco.
Un leve espejismo porque los locales no volvieron a cruzar el centro del campo hasta bien entrada la primera parte. Hasta el infausto minuto 32, exactamente, con la jugada que cambió el partido. Pero hasta ese momento, los de Xabi Alonso dispusieron de varias ocasiones para aumentar la distancia y sólo las manos de Remiro pudieron impedirlo.
La primera de ellas, en el minuto 24, en una jugada de pizarra a la salida de una falta en la frontal que botó Güler sobre Huijsen quien, de cabeza, prolongó al centro del área para que Militao, también de cabeza, rematase sobre la meta blanquiazul. Sin embargo, el brasileño se encontró con un inspiradísimo Remiro, quien sacó una mano espectacular. El balón quedó muerto en el área y, tras varios disparos consecutivos rechazados por la defensa, la jugada acabó en córner.
Dicho saque de esquina, botado por Güler acabó con un testarazo de Huijsen que se marchó ligeramente alto, por encima del larguero de Remiro. El mismo Remiro que, cinco minutos después, volvió a lucirse ante Militao, en otra gran acción.
Y entonces llegó el fatídico minuto 32, cuando en la primera ocasión que la Real sorprendía a la contra al Madrid, Oyarzábal tomó una leve ventaja sobre Huijsen, que no midió bien y habilitó al delantero realista cuando inició una larga carrera hacia el área de Courtois. Entonces, el central agarró levemente a Oyarzábal del hombro, derribándole.
Una falta sin más, que habría sido suficientemente bien castigada con cartulina amarilla. Sin embargo, por arte de birlibirloque, la acción acabó transformada en roja por Gil Manzano quien argumentó que era una clara ocasión de gol porque Oyarzábal se quedaba solo ante Courtois. Una gran mentira porque Militao, que seguía en paralelo la jugada, podría haberle disputado el balón al delantero de la Real. Pero dio igual porque el colegiado no se bajó de la burra.

Lo realmente sorprendente -e indignante- vino después ya que Figueroa Vázquez, desde la Sala VOR, decidió no rearbitrar la jugada y retirar una roja a todas luces injusta. Y lo es porque, como dejaron claro las imágenes, Oyarzábal estaba casi en el centro del campo y, además, no era el último defensor.
El caso es que Huijsen tuvo que abandonar el terreno de juego, dejando a su equipo con 10, ante las protestas de Xabi Alonso quien, además, fue también amonestado.
El golpe dejó un poco aturdido al Real Madrid, que pareció perder por unos instantes el control del partido pero, a pesar del empuje local, no terminó de sufrir demasiado. Es más, los últimos minutos de la primera parte volvieron a ser de claro dominio local que acabó el primer período embotellando de nuevo a la Real.
Así, en el minuto 42, una nueva falta botada desde la izquierda por Güler al palo corto (qué pierna izquierda tiene el chaval, dicho sea de paso) fue rematada de cabeza por Carvajal, cuyo testarazo acabó impactando contra el palo derecho.
Y apenas un minuto después, otra magistral acción de Mbappé por la izquierda, en la que destrozó a Elustondo, le permitió asistir sobre Güler quien, con un maravilloso control orientado en el área pequeña, pudo acomodarse el balón y marcar el segundo, al filo del descanso.
Segunda parte de asedio local y resistencia madridista
La segunda mitad comenzó con otra nueva ocasión madridista a los cuatro minutos a cargo de Vinicius, hasta ese momento, desaparecido, pero su disparo acabó demasiado ajustado al palo izquierdo. Y lo que son las cosas, del posible 0-3 se pudo pasar al 1-2 porque en la jugada siguiente, la Real pudo acortar distancias.
Un aparentemente inocuo centro desde la derecha mal defendido por el Real Madrid, acabó en una serie de carambolas. Primero con un taconazo de Oyarzábal sobre Pablo Marín, quien disparó mordida y su chut acabó tocando en Militao. El brasileño desvió la trayectoria del balón y éste acabó tocando de un poste al otro sin que el mismo jugador de la Real pudiese empujarlo dentro.
Aquello fue el inicio de un toque a rebato por parte de la Real Sociedad, muy celebrado por su público, que se vino arriba y tuvo su colofón tan solo tres minutos más tarde, cuando Carvajal desviaba con su brazo un buen centro de Barrene desde la izquierda. Un penalti bastante claro, la verdad sea dicha, y Gil Manzano en esta ocasión no tuvo dudas para señalar los 11 metros.

El lanzamiento lo transformó Oyarzábal, quien engañó a Courtois para anotar el 1-2. Un gol que espoleó definitivamente a los de Sergio Francisco que, aprovechando la inferioridad numérica del Real Madrid, se volcaron sobre el área del Real Madrid. Los de Xabi decidieron decidió optar por resguardarse atrás y buscar la contra con la velocidad de Mbappé y por qué no de Vinicius aunque éste, muy gris hoy, fuese sustituido por Fran García en el minuto 67.
Con el Real Madrid encerrado a cal y canto y, a pesar de que Mbappé dio un susto por partido doble a la parroquia local, tras una gran galopada a la contra en el ’60, las mejores ocasiones cayeron del lado de la Real.
Y digo susto doble porque es verdad que el francés estuvo a punto de marcar pero también se llevó la mano al muslo en lo que parecía una lesión muscular que, a Dios gracias, no se produjo finalmente. Lo que sí le costó fue ganarse una absurda tarjeta amarilla que Gil Manzano le mostró por el delito de lesa patria de retirarse del campo por la banda en vez de hacerlo por la línea de fondo para ser atendido.
Con más corazón que juego, la Real apabulló a los de Xabi que, liderados por un fantástico Eder Militao y muy bien organizado en defensa, anuló casi todos los ataques locales. Courtois, de hecho, también puso su granito de arena en el ’64 con una gran parada ante Oyarzábal, tras una buena asistencia de Barrene.

Los últimos 15 minutos transcurrieron bajo el asedio de la Real y alguna que otra ocasión, pero lo cierto es que poco a poco fue bajando la intensidad y, a pesar del susto que sufrió Courtois, cuando perdió un balón fácil bajo los palos al intentar blocar la pelota ante Karrikaburu, y un par de remates fallidos de Caleta-Car y de Kubo casi consecutivos en el ’87 y ’88, el partido acabó con los tres puntos en el zurrón y el liderato garantizado para otra semana más.
Ficha técnica del partido
Real Sociedad: Remiro; Elustondo (Aramburu, ’57), Zubeldia, Caleta-Car, Sergio Gómez; Gorrotxategi (Karrikaburu, ’78), Goti (Soler, ’57), Pablo Marín (Zakharyan, ’66); Guedes (Kubo, ’66), Oyarzábal y Barrene.
Real Madrid: Courtois; Carvajal (Alexander-Arnold, ’82), Militao, Huijsen, Carreras; Tchouameni, Güler (Alaba, ’88), Ceballos (Asencio, ’67); Brahim (Fede Valverde,’46), Vinicius (Fran García, ’67) y Mbappé.
Arbitro: Gil Manzano (Col. Extremeño). Por la Real, vieron amarilla Zubeldia y Barrene mientras que por el Real Madrid amonestó a Mbappé y Xabi Alonso y expulsó con roja directa a Huijsen
