
Getafe 0-1 Real Madrid: «Salir trasquilados»
Dicen que el refranero español, además de sabio, nos deja un refrán prácticamente para cada ocasión. Esta vez no iba a ser menos y por eso, para definir a la perfección lo ocurrido esta noche en el Coliseum de Getafe, podríamos aplicar ese tan castizo que dice «ir a por lana y salir trasquilado».
Las consecuencias de masacrar a palos a Vinicius eran hasta ahora prácticamente inapreciables. Por este motivo, la consigna de los rivales del Real Madrid en esta Mugrienta Liga Negreira de atizarle para sacarle del partido ha sido la constante estos años. Y tal vez, no es de extrañar que, en cuanto el brasileño puso el pie en el campo en la segunda mitad, los jugadores azulones le recibieron como de ellos se esperaba.
Sin embargo, lejos de salirles gratis, los palos al brasileño se tradujeron enseguida en una amarilla y dos rojas para el Getafe, acciones que junto al tanto de Mbappé, le permitieron salir con vida del Coliseum a los de Xabi Alonso, en un partido gris que se le atragantó a los blancos prácticamente desde el inicio.
Primera parte muy plana del Real Madrid
Pero falsas polémicas al margen, hay que decir que el técnico tolosarra hizo rotaciones, seguramente con vistas a las intensas semanas que se le vienen encima al equipo. De nuevo con Valverde en el lateral derecho, Alaba acompañó a Militao y Carreras en la defensa. Entró Camavinga junto a Tchouameni y Bellingham en la medular y Rodrygo, Mbappé y Mastantuono ocuparon la tripleta ofensiva.
Pronto se pudo ver lo sufrido que iba a estar el llevarse los tres puntos de Getafe porque los de Bordalás hicieron lo que se esperaba de ellos. Plantearon un partido defensivo, con mucha presión arriba, intenso, con constantes interrupciones y simulaciones, algunas de ellas patéticas a cada contacto con un jugador madridista.

Aun así, el Real Madrid -que tenía muchas dificultades para mover la pelota con fluidez- logró encontrar la espalda de la nutrida defensa azulona con sendas ocasiones, casi consecutivas. La primera, a los siete minutos con una jugada personal de Mbappé que acabó con un disparo demasiado centrado, fácil para Soria y la segunda, apenas un minuto más tarde, con otro disparo del francés, en este caso desde la frontal, que se perdió por poco, pegado al palo izquierdo.
Desde ese momento, el partido entró en una fase en la que se jugó (por decir algo) a lo que quería el Getafe. Sin movilidad, constantes parones y faltas por parte de los locales y el partido se durmió sin que pasase nada relevante hasta los últimos minutos.
Avisó Tchouameni en el ’36 con un disparo lejano que se marchó ligeramente alto, por encima del larguero de Soria y, aunque reaccionó ligeramente en Getafe con un buen remate de volea por parte de Alex Sancris, que estuvo a punto de sorprender a Courtois.
Los últimos minutos nos dejaron algo más de empuje madridista, con un aturullado Mastantuono, que sigue demasiado acelerado y errático en sus decisiones. Aun así, una buena contra madridista acabó con una larga jugada que culminó Rodrygo a pase de Bellingham con un chutazo al cuerpo de Soria en el minuto 41.
La primera parte acabó con un peligroso golpe franco botado por Alaba, bien repelido por Soria y al que Valverde intentó responder pero su disparo, con más fuerza que colocación, acabó desviado.
Nyom y los cambios madridistas definen la segunda parte
El descanso dejó un primer cambio en las filas blancas, con Asencio en lugar de un tocado Alaba, aquejado de molestias musculares en el sóleo. Pero también nos dejó un panorama muy similar al de la primera parte.

Con un Madrid atascado, incapaz de meterle mano al entramado propuesto por Bordalás, llegaron los cambios que le dieron la vuelta al partido. Las rápidas entradas al campo de Vinicius por Mastantuono, primero, y de Güler minutos después, en lugar de Camavinga, le dieron un aire diferente al equipo.
Güler asumió de inmediato el mando de las operaciones y con Vinicius entrando por la banda como un puñal, al tiempo que Rodrygo pasaba a la derecha, el equipo tuvo otro aspecto. Y el Getafe, en su afán de tapar a Vinicius a como diese lugar, para su desgracia también porque Kiko Femenía vio tarjeta en su primera acción sobre el brasileño. Un hecho que, como veremos después, fue fundamental para el devenir del partido.
Avisó el Madrid con dos ocasiones prácticamente consecutivas en las botas de Mbappé. El francés no estuvo fino para aprovechar el buen servicio de Bellingham en el ’65 y su disparo se estrelló por la parte exterior de la red, lo que llevó a algunos aficionados a cantar gol por el efecto óptico. Como tampoco estuvo acertado a la hora de transformar en gol una falta directa desde la frontal, que se marchó ligeramente desviada.
Y cuando parecía que el partido se encaminaba a su tramo final con todas las trazas de acabar sin goles, llegó lo inesperado. En el minuto 77, Kiko Femenía -al que acababan de perdonar la segunda amarilla por un claro agarrón a Vinicius- dejaba su puesto a Nyom, quien apenas tardó 37 segundos en hacer una soberana imbecilidad.

En una jugada sin peligro y, seguramente con el convencimiento de que no iba a ser para tanto (como por desgracia hemos visto tantas veces), el defensor azulón no tuvo mejor ocurrencia que parar el intento de Vinicius de correr una contra en terreno madridista. Y lo hizo de la peor forma posible. Le soltó un manotazo en la cara y, a la vez, le propinó una durísima patada en la rodilla. Roja clarísima, a pesar de las protestas del banquillo azulón y el equipo local se quedó con 10.
Una jugada que dejó groggy al Getafe que, prácticamente a continuación, no supo defender a Güler, quien sirvió un gran pase entre líneas a Mbappé. El francés se revolvió en un palmo de césped, armó la pierna y sirvió un fantástico derechazo que se coló por la escuadra derecha de Soria, tras golpear en la cruceta.
Con uno menos y el gol en contra, los de Bordalás bajaron los brazos y el Madrid comenzó a jugar más cómodo. De hecho, casi a continuación del tanto, en un inexplicable fallo defensivo, Mbappé pudo sentenciar tras quedarse solo ante Soria pero remató flojo y mal y le entregó el balón mansamente al portero local en el uno contra uno.
Para rematar al Getafe, en el minuto 84 Alex Sancris se autoexpulsó al propinar una patada sin balón a Vinicius, cuando el balón ya había salido de banda. El jugador getafense, que ya tenía una amarilla, vio la segunda tarjeta y dejó a su equipo con nueve.
Sin embargo, y por esos fallos de concentración que tiene el equipo, a pesar de que tuvo varias ocasiones para marcar el segundo, en las botas de Bellingham, Güler y Carreras, los de Xabi Alonso estuvieron a punto de tirar por tierra todo el esfuerzo.
En el descuento, en un error de marca, Diego Rico puso un buen servicio desde la derecha hacia el punto de penalti donde entró Kamara completamente solo. Afortunadamente para el Real Madrid, Courtois se jugó el bigote saliéndole a los pies, haciéndose enorme y desvió el disparo con la pierna, evitando el casi seguro tanto del empate local.
Y sin tiempo para más, el partido tocó a su fin, después de casi ocho minutos de prolongación y los tres puntos se fueron hacia el centro de la capital, lo que permitirá al Real Madrid llegar al Clásico de este domingo con una mínima ventaja de dos puntos sobre el Barça.
Ficha técnica del partido
Getafe: David Soria; Kiko Femenía (Nyom, ’76), Juan Iglesias, Djené, Domingos Duarte, Diego Rico; Mario Martín (Kamara, ’87), Milla, Arambarri; Alex Sancris y Liso (Coba, ’90).
Real Madrid: Courtois; Fede Valverde, Militao, Alaba (Asencio, ’46), Carreras; Camavinga (Güler, 65), Tchouameni, Bellingham (Gonzalo, ’85); Mastantuono (Vinicius, ’55), Mbappé y Rodrygo (Brahim, ’85).
Arbitro: José Luis Munuera Montero (Col. Andaluz). Por el Getafe, expulsó con roja directa a Nyom y por doble amarilla a Alex Sancris. También amonestó a Domingos Duarte y a Kiko Femenía. Por el Real Madrid amonestó a Tchouameni.
