Respeto

No sé si actuaré como «La Vieja del Visillo» o es solo aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero no veo mucha diferencia con el juego de Carletto. Sí, puedo oír cómo vuestras lenguas son más afiladas que la peor espada, o peor aún, más que vuestras lenguas, vuestra mente, a la que se le ocurren cientos de adjetivos (pocos de ellos buenos).

Ganar por un gol y solo en una ocasión con una cantidad mayor a favor, clamaría a los mayores detractores…, pero no, de ninguna manera cuando se trata del entrenador actual; amigo de prensa, amigo de buenas palabras, amigo de defensas variadas.

El Madridismo, para bien o para mal, es tan amplio que hay de todo sin ninguna discusión. Pero no seré yo quien quite o dé carnets. Se ha visto mucho fútbol a lo largo de nuestra historia, pero en la escasa que pudieron ver mis ojos, lo vivido tras el Mundialito se parece y mucho a los que me aburrían.

Por supuesto, aquello no era con la calidad que parece estar escondida en nuestra plantilla. Ahí también influye la competición de la que estemos hablando. Antes del parón, al menos se ganó con un 3-1 al Villarreal, al haber pasado “tanto” tiempo, solo queda reflejado el resultado y no tanto el juego.

Igual todo se desarrolló como lo hizo gracias a la importancia de comenzar a sacar tarjetas amarillas desde que empieza el partido, no cuando ya es difícil mostrar la segunda y por lo tanto la roja. Vini volvió a ser (si es que algún día dejó de serlo) el jugador brasileño con alma blanca que tenemos en nuestras filas.

Como no podía ser de otra manera, el siguiente partido, en casa del Getafe, se pronosticaba complicado, no tanto por su calidad, si no por su estilo de juego que es poco estiloso. Su cerrojo era el esperado, tal y como suelen hacerlo en sus partidos. Nuestro monólogo aburría a las vacas, aunque Xabi Alonso repita el saberlo y ponerle remedio, esperemos que pronto. Desde luego, este encuentro pudo desarrollarse como lo hizo por las tarjetas amarillas al equipo rival que supusieron las dos rojas, aunque una de ellas fuera a un jugador recientemente cambiado. ¡Cómo no iba a decir Vini aquello de «buen cambio»!

Al fin llegó la competición que de verdad nos gusta, muy alejada de Tebas y muy cercana a nuestra historia blanca: La Champions League. Ni más ni menos que la Juventus, que como no podía ser de otra manera era una Juve echada a perder que no supondría ningún esfuerzo para el Madrid.

Y de nuevo, ¡¡sorpresa!! No solo fue un buen equipo, también lo fue con su juego esperado en esta competición por muy mal que lo estén haciendo en su liga doméstica. Aurélien y Güler junto con el mejor Asencio, que ya conocíamos, marcaron un punto de inflexión en el partido.

Apenas unos días después, recibíamos al eterno rival. ¡Ay, qué sueño aquel tan vívido en el que se sacaban rojas al equipo rival! Igual Pedri tenía frío y no vino a la capital bien abrigado, porque el pobrecito mío parecía necesitar más cariño que el que se le da a Yamal. ¿Estará pensando el canario en cobrar también por sus autógrafos o es una leyenda urbana?

Lo dicho anteriormente, cuando a Xabi se le ocurre bajar toda la defensa y rezar 15 rosarios, parecemos equipo pequeño, no, lo siguiente. Porque  claro, todo se tendrá que hablar con Vini en el vestuario, no se vaya a dar a entender que el sí defiende al jugador más criticado de nuestra competición doméstica. ¡Adónde vamos a  ir a parar! Se ganó, y habrá que pasar página contra el equipo de Negreira, no digamos algo que vaya a molestar.

Dado el respeto o la falta del mismo hacia algunos madridistas, estos,  necesitamos algo más de respuesta con ganas frente a la prensa, encarándose como se espera de cualquier vasco, con respeto, sí, pero nada de poner la otra mejilla en ruedas de prensa. ¿Lo veremos?

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