
Rayo Vallecano 0-0 Real Madrid: «Empate a nada en Vallecas»
El Real Madrid se ha dejado dos puntos en su siempre complicada salida a Vallecas -donde hay que recordar que lleva cuatro temporadas consecutivas sin ganar- tras firmar un partido ciertamente paupérrimo, sin ideas y con un juego plano y previsible, muy en la línea de lo que vivimos en Anfield esta misma semana.
Sin embargo, y como ya nos maliciábamos muchos, tuvimos que sufrir un arbitraje muy Negreiro, en la línea de lo que vivimos hace menos de un año cuando la pasada temporada nos descabalgaron de la cabeza de la tabla con tres arbitrajes consecutivos, muy similares a éste y en partidos en los que el juego tampoco acompañó.
Sí, el Real Madrid jugó francamente mal esta tarde en Vallecas pero eso no es -o no debería ser- óbice para criticar el arbitraje sibilino y muy sesgado de Martínez Munuera (acompañado desde el VAR por Figueroa Vázquez), que dejó sin señalar dos penaltis escandalosos, por sendos agarrones de Pep Chavarría sobre Bellingham y, especialmente, sobre Mbappé.
Nada que ya, como digo, no hayamos vivido otras temporadas ante rivales duros en partidos propicios para dejarse puntos pero que no debe dejar de indignar, por muy mal que se haya jugado.
Primera parte desastrosa de fútbol madridista
Pero yendo a lo meramente deportivo, hay que decir que Xabi Alonso rotó de nuevo al equipo. Hubo un cambio por decisión técnica, dando descanso a Militao para dar entrada a Asencio -quien fue, por cierto, el mejor esta tarde- y otro obligado, ubicando a Camavinga como mediocentro junto a Güler, por la lesión de Tchouameni.

Y el caso es que las cosas no empezaron mal para el Madrid, que intentó presionar la salida del balón del Rayo en los primeros minutos. Así llegó la primera ocasión madridista a los dos minutos, cuando Güler probó fortuna desde la frontal con un tímido disparo que atajó fácilmente Batalla, después de un robo de Camavinga.
Sin embargo, el partido poco a poco se fue espesando. Por un lado, debido al escaso bagaje en la creación de fútbol por parte del Real Madrid y, por otro, porque el Rayo se encontraba cómodo en esa situación de defender y esperar a la contra.
Huijsen comenzó su mal partido a los cinco minutos, con una falta peligrosa sobre Isi Palazón en la frontal pero el lanzamiento, llevado a cabo por el propio Palazón, se estrelló contra la barrera y el rechace le cayó a Ratiu y su disparo, precipitado y sin control, se marchó muy por encima de la portería de Courtois.
En el minuto 19 comenzó el calvario para la banda izquierda del Real Madrid, cuando Ratiu se internó por velocidad, finalizando él mismo la jugada disparando sobre el cuerpo de un muy bien ubicado Courtois en el primer palo.
Dos minutos más tarde llegó la que fue, de largo, la mejor jugada de ataque madridista de todo el partido. Tocando con velocidad y con mucha habilidad, el balón circuló por todo el frente del ataque blanco, pasando por casi todos sus jugadores y acabó con un gran centro de Mbappé al Mbappé al segundo palo.
El británico intentó rematar de cabeza, pero no pudo hacerlo porque Pep Chavarría le agarró por la camiseta, derribándole -en la que fue la primera gran jugada polémica del partido- El balón quedó muerto en el área pequeña y Vinicius remató a bocajarro, aunque ligeramente mordido, pero Batalla se lució con una gran parada cuando ya se cantaba el primero.
En los mejores momentos de fútbol del Real Madrid, justo un minuto después de esta ocasión, llegó otra gran oportunidad de los blancos, hoy de azul. Carreras puso un fantástico servicio sobre el área que encontró a Asencio. El canario, completamente desmarcado, remató de cabeza en plancha pero el balón se marchó fuera, pegado al palo derecho de Batalla.

Con el fútbol madridista volcado por la banda de Vinicius, el mejor del equipo hasta ese momento, parecía que los de Xabi Alonso tenían controlado el partido por más que las ocasiones dejaron de llegar. Apenas un disparo del propio Vinicius en el ’34 que se fue arriba.
Respondió el Rayo tan sólo un minuto después, en una jugada en la que Huijsen llegó tarde al corte sobre Alvaro (demasiado rigurosa, por cierto, la amarilla que vio por ello) El árbitro dejó seguir y De Frutos, de nuevo por la izquierda, entró en el área pero su disparo se marchó fuera por bien poco.
A partir de ahí, la nada más absoluta y, tras cuatro interminables minutos de prolongación, el partido se fue al descanso.
Segunda parte de ocasiones y polémica arbitral
A la vuelta de los vestuarios, el partido pareció coger un impulso mayor, por parte de ambos equipos. La segunda mitad comenzó con una falta directa que botó Fede Valverde, tras un claro derribo de Unai López sobre Bellingham, pero el balón se marchó muy arriba.
Respondió el Rayo en el ’49 con su mejor ocasión del encuentro. Una buena jugada por la izquierda, continuada con un buen centro lateral del Pacha Espino y culminada con el remate de De Frutos a bocajarro en el primer palo, que se estrelló contra el lateral de la red.
El partido, que había subido claramente en ritmo e intensidad, continuó con un espectacular disparo de Güler, raso y con rosca desde la frontal, que se fue pegado al palo derecho de Batalla, tras un buen pase de Bellingham.
En el ’54, el mismo Bellingham se llevó por velocidad el balón tras un pase lejano de Asencio, pero el inglés, a pesar de un gran control, se escoró demasiado escorado y su chut, muy forzado, se topó con Batalla, que volvió a salvar a su equipo.

Mbappé, hasta ese momento completamente desaparecido, también tuvo la suya. En el minuto 59 aprovechó una buena dejada de tacón por parte de Vinicius y se sacó de la manga un espectacular disparo, excesivamente ajustado al segundo palo, y la bola se marchó ligeramente desviada.
Dos minutos después, Isi Palazón intentó un imposible desde el centro del campo, aprovechando que vio adelantado a Courtois y, aunque chutó muy bien, el balón se marchó por encima del larguero madridista.
Poco a poco, el partido fue cayendo en intensidad, fruto del cansancio y de las imprecisiones de ambos equipos y ya casi no hubo más ocasiones. Si acaso, destacar el balón que falló Alvaro, tras una buena jugada de Ratiu en el ’66 y la respuesta de Valverde dos minutos después, en forma de misil, marca de la casa, al que Batalla respondió de nuevo con otra gran mano.
El Rayo Vallecano dio por bueno el punto y renunció al ataque, mientras que el Madrid, ya con Ceballos en el campo, se volcó sobre el área franjirroja, aunque sin éxito. El equipo, sin orden y sin más criterio que intentar centros laterales infructuosos, sólo pudo llegar a generar algo de peligro en el minuto 86, con un tibio remate de cabeza que paró en dos tiempos Batalla.
Ahora bien, hay que decir que, en paralelo, Chavarría agarró con fuerza a Mbappé hasta hacerle caer para evitar su remate, sin que eso fuese suficiente para que Figueroa Vázquez avisase al colegiado de campo para su visionado. Quizás el menos cantoso de los tres agarrones de Chavarría en el área de hoy pero, igualmente, se fue al limbo como el resto.
Lo realmente grave llegó en el descuento. Tras un escarceo de Güler, que lo intentó con una jugada personal que acabó en córner, casi a continuación y, en un balón dividido en el área, de nuevo Chavarría -esta vez con un agarrón más propio del tae-kwon-do que de fútbol- derribó a Mbappé cuando se disponía a rematar en boca de gol.
Sin embargo, esta nueva caída en el área tampoco despertó el celo de los integrantes de la Sala VOR y Martínez Munuera dijo que ahí no había pasado nada, para dar por finalizado el partido instantes después, con el reparto de puntos entre ambos equipos.
Ficha técnica del partido
Rayo Vallecano: Batalla; Ratiu, Lejeune, Mendy, Chavarría; Unai López (Gumbau, ’83), Ciss; Isi Palazón (Fran Pérez, ’71), Pedro Díaz («Pacha» Espino, ’27), Alvaro García (Alemao, ’83) y De Frutos (Oscar Valentín, ’71).
Real Madrid: Courtois; Fede Valverde (Alexander-Arnold, ’83), Asencio, Huijsen (Militao, ’46), Carreras; Camavinga (Rodrygo, ’79), Güler; Brahim (Ceballos, ’71), Bellingham, Mbappé y Vinicius.
Arbitro: Martínez Munuera (Col. Valenciano). Amonestó a Ratiu, Álvaro García y De Frutos por parte del Rayo Vallecano, y a Huijsen y Brahim por el Real Madrid.
