Crónica Real Madrid 0-2 Celta | Jornada 15 Liga EA Sports

Decepcionante partido de los blancos, saldado con la primera derrota en casa de la temporada | Real Madrid 0-2 Celta

Crónica Real Madrid 0-2 Celta: «Así es imposible»

El Real Madrid ha cosechado una dura y sorprendente derrota, la primera en casa en esta temporada, ante un buen Celta de Vigo, que con un buen planteamiento defensivo desarboló el esquema de un perdidísimo Xabi Alonso y unos jugadores que tuvieron que verse con 10 y con el marcador en contra para despertar de un insoportable letargo de juego.

Un partido pésimo, donde una vez más -y ya van unas cuantas esta Liga- el equipo no supo presentar alternativas al bloque bajo planteado por Giráldez y que, por si esto hubiese sido poco, tuvo que bregar con uno de los más sibilinos e indecentes arbitrajes que ha sufrido esta temporada, a cuenta del joven colegiado andaluz Quintero González.

Un mal partido y un pésimo arbitraje de Quintero González

Su arbitraje fue sencillamente incalificable. Dejó con nueve jugadores al Real Madrid por las expulsiones de Fran García (tras una primera amarilla ciertamente rigurosa) y Carreras por decirle «eres malísimo», además de expulsar a Endrick -que estaba en el banquillo- y mostrar ciinco amarillas, en un partido en el que los de Xabi hicieron apenas seis faltas, por 12 de los celtiñas (quienes sólo vieron una y en el tramo final del partido, por cierto).

Sin embargo, no expulsó a Borja Iglesias por propinar un codazo alevoso a Bellingham que le supuso una brecha en la ceja. Es más, no sólo no amonestó al «Panda» sino que tuvo el cuajo de sacarle amarilla al inglés cuando éste volvía al campo tras ser atendido de su herida porque, según el árbitro, había entrado antes de tiempo al terreno de juego.

Por no hablar de la pésima aplicación de la Ley de la Ventaja, que entre otras cosas provocó que cortase un ataque prometedor de Mbappé para pitar una falta anterior del propio Borja Iglesias que «placó» literalmente a Asencio cuando entraba por la banda. Acción que, por cierto, tampoco fue objeto de amonestación para el delantero visitante.

Por último, fue tremendamente permisivo con las pérdidas de tiempo de los jugadores del Celta, que se tiraban al suelo en cada contacto simulando falta. Pero especialmente sangrante fue lo de su portero, Radu, quien demoró lo indecible cada saque de puerta sin que el colegiado le dijese nada, para luego descontar apenas cinco minutos (seis, realmente, porque añadió uno más debido a la tangana final).

¿Significa que el Real Madrid perdió por el árbitro? No, seguramente no. Su partido fue paupérrimo pero el árbitro hizo lo que se esperaba de él. Desquició a los jugadores madridistas y fue parte activa en impedir la remontada blanca.

Lo peor, la lesión de Eder Militao

Para acabar, hay que decir que esta derrota ha salido carísimo y no sólo en términos de la tabla de clasificación, ya que el Real Madrid cae ya a cuatro puntos del Barça cuando hace apenas un mes estaba con cinco de ventaja.

Lo peor ha venido por la lesión de Militao, quien sufrió una posible rotura muscular que, por la forma en la que abandonó el campo, ayudado por los fisios y sin poder apoyar, hacen presagiar lo peor, a falta de que le hagan mañana las preceptivas pruebas médicas para determinar el diagnóstico.

Si a eso le unimos que perderá por sanción a Fran García y a Carreras, Xabi Alonso sólo podrá contar con Asencio y Rüdiger como único defensas para el partido liguero del próximo domingo ante el Alavés, por no hablar de lo que le espera el miércoles ante el City.

Mala primera mitad madridista ante el bloque bajo del Celta

En lo relativo únicamente al partido, decir que Xabi Alonso sorprendió en el «once» con la alineación de Asencio en el lateral derecho y de Carreras como central, dando descanso a Rüdiger y con Fran García en el lateral izquierdo. La baja de Camavinga devolvió la titularidad a Güler en el mediocentro junto a Tchouameni, con Valverde y Bellingham por las bandas y con Mbappé y Vinicius en el ataque.

Pero pronto se pudo ver que el Real Madrid no iba a parecerse en nada al del miércoles en San Mamés. Quizás porque el Celta saltó al campo a morder y con una fortísima presión adelantada y una defensa pobladísima, que sorprendió a los de Xabi, que tenían muchos problemas para montar su juego.

El entramado dispuesto por Giráldez descolocó a los madridistas que, en el minuto siete avisaron con una gran contra llevada por Bryan Zaragoza, que culminó con un buen pase a la espalda hacia Pablo Durán, que no pudo rematar porque un muy atento Carreras mandó a córner.

El Real Madrid no pudo con el bloque bajo del Celta | Real Madrid 0-2 Celta

Tardó en mostrar los dientes el Real Madrid y lo hizo en el minuto 15, con un jugadón de Arda Güler en el área pequeña que acabó en córner para los blancos. El propio Güler ejecutó el lanzamiento para que Bellingham, de cabeza y en el área pequeña, rematase con facilidad, pero Radu respondió con una excepcional parada.

Poco a poco empezó a dar la sensación de que el Real Madrid se había sacudido la presión del Celta, entre otras cosas porque renunció a jugar el balón. Se lo dio a los blancos y se echó descaradamente atrás, a la espera de alguna aventura a la contra.

Más o menos lo que ocurrió en el minuto 20, cuando en un contragolpe rapidísimo del Celta, Pablo Durán ganó la espalda a la defensa madridista y encaró con peligro rumbo a la meta de Courtois.

Entonces, Militao -que venía como un toro- logró dar alcance al delantero celtiña y le arrebató la pelota. Un sobreesfuerzo que, además de ser baldío porque Quintero González anuló la jugada a posteriori por fuera de juego de Durán, provocó la lesión del brasileño, que se quedó sobre el césped, incapaz de moverse. Tras varios minutos siendo atendido, se llevó a cabo el cambio y Militao abandonó el campo, entrando Rüdiger en su lugar.

El crono fue avanzando a la misma velocidad que lo hacía la incapacidad de los delanteros madridistas para romper mínimamente el bloque bajo dispuesto por Giráldez. Entre la pasividad de los jugadores de ataque, que como ya ha pasado en otras ocasiones, se mostraron excesivamente estáticos, pidiéndola al pie y sin tirar un solo desmarque de ruptura, y que ninguno de los «magos» del último pase eran capaces de encontrar una sola fisura, la única forma de generar peligro del Real Madrid vino en forma de zapatazos lejanos.

Lo intentaron sin éxito Asencio y Rüdiger, con sendos disparos bastante desviados, aunque casi ve puerta Güler, en el ’34, con un gran zurdazo desde la frontal que paró muy bien Radu en dos tiempos, con una gran parada junto al palo derecho.

Sólo tres minutos después, en una de las escasas ocasiones en las que un grisáceo Vinicius logró irse de su par, centró a Mbappé quien asistió a Güler, pero el turco remató muy forzado con la izquierda y el balón se marchó junto al palo derecho, cuando Radu ya estaba batido.

Mal partido de Mbappé hoy, que no tuvo su día | Real Madrid 0-2 Celta

Con el Madrid volcado sobre el campo celtiña, hubo que esperar al minuto 40 para ver una ocasión del Celta, en una buena contra. Borja Iglesias vio el desmarque de Pablo Durán sobre la espalda de Carreras pero el delantero, bastante forzado, acabó rematando contra el cuerpo de Courtois en su salida.

Entonces fue cuando empezó el festival de Quintero Iglesias que, hasta ese momento, sólo se había limitado a contemporizar con las pérdidas de tiempo constantes de Radu en cada saque de puerta y con la sesión intensiva de teatro, teatro del bueno, que llevaron a cabo los jugadores del Celta.

Al filo del descanso, Borja Iglesias derribó a Asencio cuando intentaba encarar por su banda. Una falta clara pero el balón le cayó a MBappé pero el colegiado, en vez de dejar seguir, paró el juego y señaló la falta del delantero olívico (eso sí, no tuvo a bien amonestarle a pesar de lo aparatoso de la acción)-

La primera mitad acabó con una contra fulgurante del Madrid, con un gran balón largo de Tchouameni sobre Vinicius, que se topó con otra gran mano abajo de Radu para desviar la pelota cuando se colaba junto al palo izquierdo.

Expulsiones, goles del Celta e impotencia madridista en la segunda parte

Tras el descanso, no cambió el guión. El Real Madrid salió a por el Celta, que esperaba en su cueva su oportunidad de sorprender a la contra pero el gol no llegaba. Y no será porque no lo intentaron. Cuando apenas se llevaba un minuto de juego, le cayó un balón en la frontal a Fede Valverde, que se despachó un espectacular chutazo que se marchó fuera por poco.

El guión cambió de verdad en el minuto 53 cuando el Celta construyó una buena jugada de ataque, sin demasiados problemas por cierto, que acabó con un centro comodísimo de Bryan Zaragoza al corazón del área que WIlliot, con un espectacular remate de tacón, alojó junto a la base del palo de Courtois.

En ese momento, trató de reaccionar Alonso desde el banquillo dando entrada a Rodrygo por Asencio pero las cosas no tardaron en empeorar. A pesar de otro intento lejano de Valverde desde la frontal tras un balón rechazado a la salida de un córner, que se marchó fuera por centímetros, llegó la jugada que marcó el partido.

Tchouameni, de largo, el mejor jugador de los blancos hoy | Real Madrid 0-2 Celta

Llegados al ’64, y en apenas un minuto, Fran García vio dos tarjetas amarillas casi consecutivas. La primera, bastante rigurosa, por un leve derribo a Carreira y la segunda, ésta sí, bastante clara (y, sobre todo incomprensible teniendo ya una amonestación a sus espadas), por un mamporro absurdo a Swedberg en las mismas narices del árbitro.

Una estúpida acción que limitó el poder de reacción del Real Madrid pero que, curiosamente, también desestabilizó a un Celta que perdió todo su poder y fue sometido por un Real Madrid que, a raíz de lo ocurrido, decidió que era de ponerse las pilas y someter de verdad al Celta, embotellándolo en su área y presionando en serio.

Sin embargo, el gol seguía sin llegar a pesar de que las ocasiones se iban sucediendo. Avisó primero Vinicius en el ’71 con un disparo desde el vértice izquierdo del área pero no encontró portería. Pero la mejor ocasión llego sólo dos minutos más tarde, cuando Mbappé desaprovechó un fantástico pase de Tchouameni sobre la espalda de la defensa, bombeando en exceso el balón por encima de Radu.

En el minuto 82, Valverde volvió a intentarlo por tercera vez, aprovechando otro rechace de un córner que cayó sobre la frontal pero, de nuevo, sin suerte. Y en el ’85, Tchouameni conectó un gran testarazo a la salida de un córner pero su disparo, demasiado centrado, lo paró Radu con facilidad.

La última gran ocasión madridista para igualar la contienda llegó en el minuto 86 cuando Gonzalo, que había salido al campo minutos antes por Güler, no remató con claridad de cabeza otro espectacular servicio de Tchoumaneni al segundo palo.

Gonzalo pudo empatar al final pero su remate se marchó fuera | Real Madrid 0-2 Celta

La culminación del desastre llegó en el descuento cuando Quintero González no sólo no sacó amarilla a un jugador del Celta por un claro derribo sobre Tchouameni en el centro del campo, sino que detuvo el juego y obligó a Carreras, quien había puesto balón en juego, a repetir el saque de falta. El canterano madridista vio tarjeta amarilla por protestar y acto seguido, se dirigió al árbitro -siempre según la redacción del acta- diciéndole «eres malísimo» y le sacó la segunda de inmediato, mandándolo también a la ducha.

Entonces se produjo una pequeña tangana en la banda, junto al cuarto árbitro y Quintero Iglesias se despachó a gusto. Expulsó a Endrick por levantarse a protestar y sacó varias amarillas más.

El caso es que, ya con nueve en el campo y sin fuerzas para afrontar la machada de la remontada, el Madrid, partido en dos, perdió un balón en el centro del campo y tras varios toques entre los atacantes del Celta y Aspas asistió a Williot quien, con total comodidad, se deshizo de Courtois en su salida y anotó a puerta vacía, sentenciando el partido.

Lo bueno de estos partidos es que no hay tiempo para lamerse las heridas y hay que pensar de inmediato en el próximo compromiso que es este miércoles ante el City en el Bernabéu en la sexta jornada de la Fase de Grupos de la Champions. Y eso, esperamos, que sea otra película. Por la cuenta que le trae a Xabi…


Ficha técnica del partido

Real Madrid: Courtois; Asencio, Militao (Rüdiger, ’23), Carreras, Fran García; Tchouameni, Fede Valverde, Güler (Gonzalo, ’74), Bellingham; Mbappé y Vinicius

Celta: Radu; Mingueza (Javi Rueda, ’71), Javi Rodríguez, Starfelt, Marcos Alonso, Carreira; Miguel Román (Fran Beltrán, ’84), Moriba, Pablo Durán (Williot, ’46), Bryan Zaragoza (Jutglà, ’71); y Borja Iglesias (Iago Aspas, ’87).

Arbitro: Quintero Gonzalez. Expulsó a Fran García y a Carreras por doble amarilla y amonestó además a Xabi Alonso. Por el Celta mostró cartulina amarilla a Moriba.

 

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