
Real Madrid 5-1 Real Betis: «Gonzalo se sube al carro»
El Real Madrid se ha impuesto con contundencia -no exenta, por cierto, de brillantez- a un Real Betis, que llegaba al Bernabéu con la vitola de ser un equipo incómodo a domicilio pero al que un deslumbrante Gonzalo, con tres goles, Asencio y Fran García, acabaron borramdo del mapa.
Con momentos de juego muy bueno, alejadísimo del esperpento vivido sin ir más lejos hace dos semanas en ese mismo escenario ante el Sevilla, y con una contundencia que se echaba en falta, el Real Madrid se impuso ante un Real Betis que, a pesar del resultado, tuvo momentos en los que metió en problemas a los de Xabi Alonso.
Y es que, a pesar de lo vivido en el césped durante casi todo el partido, el Real Madrid volvió a sufrir esos minutos de desconexión en los que se marcha del partido, pierde todo atisbo de intensidad y acaba siendo presa fácil del rival. Hoy volvió a pasar durante el tramo final del primer tiempo, pero sobre todo tras el 3-0, cuando de nuevo volvió a mostrar toda su fragilidad defensiva.
Afortunadamente, los postes y Courtois evitaron el drama y, con los cambios (esta vez, sí) el equipo recuperó el equilibrio y acabó llevándose el partido sin excesivo sufrimiento posterior.
Hernández Hernández nunca decepciona
Por último, no quería dejar pasar el nuevo intento de atraco arbitral que perpetraron dos sospechosos habituales en estas lides como son Hernández Hernández sobre el verde y Pulido Santana desde el VAR:
En un partido sin excesivas complicaciones, no tardaron en dejar claro que, como ya hicieron sus compañeros en Vallecas, Girona o Vitoria, no iban a ponerle las cosas nada fáciles a los blancos. Ni siete minutos tardaron en comerse un penalti escandaloso de Ortiz sobre Vinicius, en el que el joven defensor verdiblanco derribó claramente al brasileño.
Afortunadamente para los blancos, no hubo que lamentar ese error arbitral y el Madrid ganó con suficiencia pero, al menos, los dos colegiados canarios dejaron claro desde el primer momento por dónde iban a ir los tiros esta tarde.
Buenísima primera mitad del Real Madrid
Había mucho interés -y por qué no decirlo, temor- en saber qué iba a pasar con la baja de Mbappé, un jugador que hasta ahora había marcado más de la mitad de los goles de un equipo al que, si no marcaba el francés, casi no marcaba nadie.
Se especuló con un cambio de sistema, pasando a un 4-4-2 con Vinicius y Rodrygo en punta pero al final Xabi Alonso optó por volver a un 4-3-3 en el que Asencio volvía a su «hábitat natural» en el centro de la defensa junto a Rüdiger, y con Fede Valverde como lateral derecho y el recuperado Carreras como lateral izquierdo. El centro del campo sería para Camavinga, Tchouameni y Bellingham, con Rodrygo, Gonzalo y Vinicius en punta.
El Real Madrid salió con otra actitud bien diferente al campo, directo y presionante para evitar el juego de toque de los de Pellegrini y no tardó en avisar de sus intenciones. A los dos minutos tan sólo, Valverde empaló una tremenda volea que se marchó pegado al palo izquierdo.

El equipo jugaba a placer, con Camavinga y Tchouameni cortando y moviendo rápidamente a las bandas, donde Rodrygo y, sobre todo, Vinicius, hacían de las suyas. Especialmente, el «7», que abusaba sin parar del joven Ortiz quien, una y otra vez, se veía desbordado por la velocidad y la verticalidad del brasileño.
Precisamente, y como adelanté más arriba, a los siete minutos ambos jugadores fueron protagonistas de uno de los penaltis más claros de esta Liga y que, sin embargo, no se pitó. En otro de los regates de Vinicius por la banda, el brasileño se internó en el área tras dejar atrás a Ortiz y éste, entrando por detrás, no sólo le empujó con sus brazos en la espalda sino que le trabó abajo con una zancadilla.
Sin embargo, en una revisión «exprés» (de esas con las que revisan habitualmente desde el VAR las jugadas polémicas que le pueden favorecer a los blancos y no se desea pitar), ninguno de los colegiados estimó punible la acción y aquí no pasó nada.
A pesar del varapalo, el Real Madrid siguió percutiendo sobre el área de Alvaro Valles y así, a los 16 minutos, Bellingham centró sobre Rodrygo tras una buena recuperación del inglés en la salida de balón del Betis, y el brasileño -muy inspirado hoy- avanzó unos metros y buscó sorprender desde la frontal con un disparo no muy fuerte pero colocado que Alvaro Valles desvió a córner.
Aquello fue la antesala del primer gol, que llegó apenas un minuto después cuando el propio Rodrygo botó con maestría una falta durísma sobre Vinicius en el perfil izquierdo, El balón fue con mucha rosca al segundo palo, donde encontró a a Gonzalo. El canterano le ganó la partida a su par y, completamente solo, mandó el balón a la red con un buen testarazo,.

Intentó reaccionar el Betis unos minutos más tarde con un disparo lejano de Deossa pero no tuvo la suficiente puntería y el balón se marchó fuera por bien poco.
El partido estaba siendo dominado a placer el Real Madrid con muy buenos minutos de Vinicius y Rodrygo, que seguían acaparando las entradas por banda y con Camavinga y Tchouameni controlando el centro del campo.
Sin embargo, a partir de la media hora de juego el Real Madrid entró en una de sus temidas «zonas de penumbra» y comenzó a desconectarse del partido. Desapareció la presión y el equipo comenzó a partirse, lo que fue aprovechado por el Betis para irse arriba con cierto peligro.
En el ’33 volvió a probar fortuna Deossa desde la frontal con otro disparo durísimo pero el balón, que por cierto, tocó en el pie de Valverde, acabó en saque de puerta para los blancos. Y el mismo Deossa, 10 minutos después, lo intentó de nuevo con otro duro chutazo a la salida de un córner desde la frontal pero el balón se le marchó por encima del larguero.
La primera mitad finalizó con un último susto, éste sí de cierto calibre, cuando en otro fallo defensivo, el Betis llegó fácil al área, combinó sobre el área pequeña y Ruibal, completamente solo, estuvo a punto de ejecutar a Courtois. Afortunadamente, apareció Fede Valverde para anticiparse al jugador verdiblanco y desbaratar la ocasión.
Montaña rusa madridista en la segunda parte
La segunda parte comenzó de la mejor forma posible para los blancos ya que a los cuatro minutos vieron cómo Gonzalo ampliaba la ventaja con un señor golazo que parecía desterrar los fantasmas de otras jornada y que habían empezado a aflorar en el tramo final de la primera mitad.
Valverde, mucho más dinámico y con mucho más recorrido que las últimas jornadas, asistió desde la banda al vértice derecho del área bética a Gonzalo. El canterano, sin pensárselo dos veces, recibió el esférico, se lo acomodó con el pecho y empaló una espectacular volea con la derecha que batió al meta verdiblanco.

Y cuando el Betis no había terminado de asimilar el golpe que supuso el segundo tanto madridista, llegó el tercero y el que, en teoría, iba a ser la sentencia del partido. En el minuto 55, Rodrygo botó un córner desde el perfil derecho que Asencio, desde el punto de penalti y entrando desde atrás con rabia, remachó a la red con un espectacular testarazo.
Aquel gol supuso la práctica dimisión en pleno del equipo, que con más de media hora por delante, decidió que ya no había que seguir jugando. Y en un calco de lo vivido en los últimos minutos de la primera mitad, el equipo desapareció del campo.
En el ’61, Lo Celso avisó de lo que podía pasar cuando mandó a la madera una falta directa cometida por Camavinga. Y sólo dos minutos más tarde, Ruibal lo intentó con fuerza desde la frontal, obligando a Courtois a sacar una buena mano arriba.
Y claro, tras estos escarceos y con un Madrid deslabazado y cada vez más desaparecido, llegó lo inevitable. En el minuto 65 el Real Betis aprovechó un derribo muy polémico a Vinicius en el área verdiblanca (del que, curiosamente, no hubo más que una repetición furtiva desde el fondo de la portería) para montar una contra que sorprendió a los blancos.
Una contra que acabó Antony con un gran pase a la espalda de Asencio sobre el Cucho Hernández quien, tras regatear a Courtois y con Rüdiger bajo los palos, acabó marcando para acortar distancias.
Ese gol espoleó aún más a los de Pellegrini que, sin complejos y con autoridad, se fueron a por el Real Madrid. En el ‘67 Courtois se lució de nuevo y dos minutos más tarde, Antony llegó de nuevo muy fácil a la frontal pero en esta ocasión su disparo, flojo y centrado, acabó en las manos del meta belga.
A pesar del intento de reacción madridista, que se tradujo en un buen cabezazo en plancha de Tchouameni a pase de Rodrygo en el minuto 72 que paró Alvaro Valles sin problemas, los béticos siguieron haciendo daño a la débil defensa blanca.

En el ’75, Riquelme culminó una gran jugada personal con un espectacular chutazo desde el vértice izquierdo del área blanca pero la suerte volvió a ser esquiva con los verdiblancos y el disparo se estrelló en la parte superior del palo izquierdo de Courtois.
A partir de ahí, Xabi Alonso movió ficha y reordenó al equipo, dando entrada a Güler y Mastantuono por Vinicius y Rodrygo y el equipo recuperó rápidamente el equilibro y lo más importante, la pelota y volvió la tranquilidad a unas gradas cada vez más inquietas con el devenir del partido.
Con un Real Madrid más protagonista con la pelota, llegó la sentencia (esta vez sí) definitiva del partido cuando, en el minuto 82, Rüdiger vio adelantada a la defensa verdiblanca y sirvió un gran centro al espacio que aprovechó muy bien Güler. El joven turco ganó la línea de fondo y sirvió al área pequeña para que Gonzalo, con un hábil toque de espuela, marcase su tercer gol de la tarde.
El partido acabó siendo una fiesta atacante madridista que tuvo un primer intento en el minuto 90 cuando Valverde se topó con Alvaro Valles tras una buena asistencia de Mastantuono y un segundo, éste certero, ya en el descuento cuando un fantástico balón de Valverde desde la derecha cruzó todo el área y Fran García, completamente solo, remachó en boca de gol.
Ahora toca el primer gran compromiso de la temporada con la Supercopa de España. El equipo viajará a Yeddah el próximo martes, con la duda de Mbappé. Le espera el Atlético de Madrid en las semifinales y quién sabe si el primer título de la Era Alonso…
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Courtois; Fede Valverde, Rüdiger (Mendy, ’88), Asencio, Carreras; Camavinga, Tchouameni (Ceballos, ’81), Bellingham; Rodrygo (Mastantuono, ’77), Gonzalo (Fran García, ’88) y Vinicius (Güler, ’77).
Real Betis: Valles; Ortiz (Bellerín, ‘.46), Bartra, Natan, Rodriguez; Deossa (Lo Celso, ’46), Marc Roca (Altimira,’67); Antony (Pablo García, ’88), Fornals, Ruibal (Riquelme, ’67); y «Cucho» Hernández.
Arbitro: Hernández Hernández (Col. Canario) Amonestó a Vinicius por parte del Real Madrid y a Angel Ortiz por el Real Betis.
