
Atlético de Madrid 1-2 Real Madrid: «El triunfo de la mediocridad»
El Real Madrid logró el pase a la final de la Supercopa tras vencer al Atlético en un mal partido, en términos generales, donde predominaron los fallos colectivos y en el que ganó el que golpeó primero. El golazo espectacular de Valverde de falta directa nada más empezar, unido a un gran gol de Rodrygo fueron suficiente para hacerse con el triunfo en un partido donde los blancos acabaron pidiendo la hora.
Con Courtois de nuevo como jugador más destacado y en el que los del Cholo, más preocupado por provocar a Vinicius que de ir a por el triunfo, el Atlético fue la más viva imagen de la impotencia, del quiero y no puedo y su falta de acierto, que les llevó a disparar más de 20 veces a la portería madridista sin premio.
En este sentido, hay que destacar negativamente la figura de un muy desdibujado Julián Alvarez, otro que sigue atravesando su particular travesía del desierto y que sigue a años-luz del jugador rutilante que destacó la pasada temporada.
Por último, no quería dejar pasar la oportunidad de comentar la deplorable actitud del Cholo Simeone, que se puso a provocar a Vinicius nada más comenzar la segunda mitad, diciéndole que Florentino le iba a echar y, aunque el brasileño no entró al trapo, lo volvió a intentar cuandoVinicius abandonó el campo, sustituido por Güler.
Otra provocación que, esta vez sí, provocó una pequeña tangana entre los dos banquillos que, afortunadamente, no quedó en nada pero demostró una vez más, lo mal deportista y el pésimo perder que tiene el técnico rojiblanco para el que, por lo que sea, nadie encontro nada reprochable más allá de ser «canchero» y «pícaro» pero que cuando esas mismas cosas las hace Vinicius, se monta un aquelarre mediático de tres pares.
Golazo de Valverde para abrir boca en el derbi
A pesar de las dudas sobre la presencia de Rüdiger en el «once» ya que por la mañana se resintió de unas molestias musculares, Xabi Alonso alineó de inicio todo lo que tenía. Courtois bajo palos, Fede Valverde, el propio Rüdiger, Asencio y Carreras atrás, la dupla Camavinga y Tchouameni -que tan bien le funcionó ante el Betis- y Bellingham en la medular y con Rodrygo, Gonzalo y Vinicius en la punta.

Y el partido no pudo empezar mejor para los blancos. Con apenas un minuto disputado, Gallagher cometió una falta a unos 30 metros de la portería y Fede Valverde no se lo pensó dos veces. Ni jugada de estrategia ni leches. El uruguayo se despacho un derechazo sensacional que, unido a la escuálida barrera de tres jugadores dispuesta por Oblak en la frontal, destrozó la red del Atlético entrando como un obús por toda la escuadra derecha.
Un duro golpe para el planteamiento del Atleti, que durante unos minutos anduvo groggy por el campo y, aunque el Madrid tampoco era capaz de hilar jugadas para buscar la espalda de la defensa,se hizo con el partido.
Mucho centrocampismo, muchos nervios y muchos errores en la posesión, que hacían que el balón cambiase constantemente de dueño hasta que el Real Madrid pudo sentenciar en la primera vez que, de verdad, lograba montar una contra.
El minuto 27, Carreras, en la banda derecha, robó un balón y se marchó por velocidad, incluso salvando una tremenda tarascada de Pubill, y asistió a Rodrygo. El brasileño, muy hábil, sentó a Hancko y se plantó ante Oblak pero definió muy mal, disparando flojo y al cuerpo de Oblak cuando éste estaba batido.
Y acto seguido, apenas un minuto después, en pleno desbarajuste defensivo rojiblanco, puso un fantástico servicio al área pequeña al que no llegó Gonzalo pero sí Vinicius en el segundo palo. Sin embargo, su testarazo se marchó por encima de la meta del Atlético.
A partir de ahí, se acabó el Real Madrid, bien porque dio un paso atrás o bien porque el Atlético dio un paso adelante. El caso es que un par de minutos después, Baena puso a prueba a Courtois con un gran chutazo lejano que acabó en saque de esquina para los rojiblancos. El lanzamiento acabó con un espectacular remate de cabeza de Sorloth que se encontró de nuevo con un gran Courtois, que con otra gran internvención, evitó el empate.

El Atlético de Madrid se dio cuenta de la debilidad defensiva de los blancos por su flanco izquierdo, donde Giuliano y Llorente buscaban constantemente la superioridad sobre Carreras aprovechando que Vinicius no bajaba lo suficiente a cubrir a su par y, por ahí llegó casi todo el peligro del equipo rojiblanco, que nuevamente pudo empatar con otro gran disparo lejano de Baena al filo del descanso al que respondió muy bien Courtois.
Segundo gol madridista y asedio rojiblanco tras el 1-2
Tras la reanudación el equipo blanco siguió con sus problemas dejfensivos. SIn hacer una gran presión adelantada, el balón apenas le duraba mientras que el Atlético percutía una y otra vez por la banda izquierda, aunque le faltaba remate.
Sin embargo, tras un pequeño aviso de Valverde en el ’52 con un voleón desde la frontal que se marchó arriba, llegó el segundo tanto madridista. Apenas un par de minutos después, un clarividente pase de Valverde entre líneas sobre Rodrygo le permitió al brasileño ganarle la espalda a un tibio Le Normand y, esta vez sí, batió a Oblak en su salida.
Se las prometía muy felices el Real Madrid con dos tantos a su favor pero, como le viene pasando últimamente, no tardó en perder el dominio del partido. Y así, ocurrió lo menos deseado para los de Alonso y es que cuando tan solo habían transcurrido dos minutos desde el gol de Rodrygo, llegó el tanto rojiblanco que acortaba distancias.
En el minuto 57, en la enésima incursión del Atlético por la banda izquierda, Giuliano Simeone colgó un gran balón al área al segundo palo donde Sorloth, tras un pequeño empujón a Asencio, le ganó fácilmente la posición al canario y remató de cabeza al fondo de la red.

A partir de ahí, comenzaron los problemas para la defensa madridista porque Asencio y Rüdiger pidieron el cambio por molestias y Xabi Alonso dio entrada a Mendy y Fran García, pasando a Tchouameni y a Carreras al eje de la zaga y taponó la hemorragia por la izquierda.
El caso es que el Madrid se empezó a acular y a ser asediado por un Atlético tan voluntarioso como falto de tino y, pese a los intentos baldíos del equipo y con la ayuda de un Cholo que, inexplicablemente, sacó del campo a Baena y a Sorloth y acabó sacando como recurso a un defensa como Nahuel Molina, el Atlético acabó doblando la rodilla.
Eso sí, dio algún que otro susto, especialmente un balón que le sacó un inspirado Tchouameni a Griezzman cuando éste se disponía a batir a Courtois, quien también le sacó al francés un remate de chilena y, por último, cuando el partido estaba a punto de morir en el descuento, Julián Alvarez remató ligeramente desviado.
Ahora toca pensar en el Barça, equipo que espera desde el miércoles en la final, con un equipo cada vez más mermado. Tras una primera exploración nada más acabar el partido, Rüdiger ha sido ya descartado y hay muchas dudas con Asencio pero con el bombazo de la presencia de Mbappé.
El propio Xabi Alonso, en la rueda de prensa posterior al encuentro, afirmó con rotundidad que el francés estaba muy recuperado y no solo viajará este viernes a Arabia Saudí sino que jugará el partido, en lo que puede ser un importante golpe de efecto.
Ficha técnica del partido
Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri (Nahuel Molina, 79′); Koke (Johnny Cardoso, 59′), Gallagher (Le Normand, 46′), Giuliano, Baena (Griezmann. 59′), Julián Álvarez y Sorloth (Thiago Almada 73′).
Real Madrid: Courtois; Fede Valverde, Asencio (Fran García, 68′), Rüdiger (Mendy, 68′), Carreras; Tchouameni, Camavinga (Mastantuono, 86′), Bellingham; Rodrygo (Dani Ceballos, 86′), Gonzalo y Vinicius (Arda Güler, 79′)
Arbitro: Busquets Ferrer (Col Balear). Amonestó a Vinicius y al entrenador rojiblanco, Diego Pablo Simeone.

Crónica impecable, como siempre, pero el autor me conoce lo suficiente para saber que como a Clark Gable, me importa un bledo lo futbolístico cuando atacan a uno de los míos, que lamentable ya no es de todos. Los insultos de Paca la del Barrio son demasiado light para definir mi sentir hacia el Cholo.
Mi marido indio me dijo que pasó vergüenza y yo lloré de rabia y pena a parte iguales.
No. Hoy no toca más crónica que la de la indignación. Aún así, gracias.
Gracias a tí por tu comentario y por expresar con palabras que suscribimos muchos de nosotros
Gran crónica, amigo Diego. Lo importante: la victoria. Una vez más el cholismo (un año pierdes y al otro lo mismo, según el gran filósofo Teleco Calvo) , se quedó en ridículo tremendo
Muchas gracias, querida Olga