Crónica Benfica 0-1 Real Madrid | Champions League (Ida play-off octavos de final)

Prestianni, tapado con la camiseta insultó a Vinicius de forma racista | Benfica 0-1 Real Madrid

Benfica 0-1 Real Madrid: «Brotes verdes y mucho racismo»

El Real Madrid ha dado un importante paso adelante en su pelea para acceder a la fase de Octavos de Final de esta Champions al imponerse por la mínima ante el Benfica en el Estadio Da Luz de la capital portuguesa, gracias a un golazo espectacular de Vinicius.

Un partido en el que el Real Madrid ofreció una imagen infinitamente mejor y más sólida que la que pudimos ver hace tres semanas, mucho más solidario, contundente y que, por juego y ocasiones, se debió haber vuelto a Madrid con un resultado más amplio.

Graves insultos racistas a Vinicius e incidentes desde la grada

El partido marcado por los gravísimos insultos racistas que, al parecer, profirió el argentino Prestianni contra Vinicius, tras anotar el tanto madridista.

El problema está en que el joven jugador argentino se tapó la cara con la camiseta para, presuntamente, dirigirle esos insultos a Vinicius, por lo que no hay prueba documental alguna que certifique lo que aseguró Mbappé tras el partido, testigo de excepción de lo ocurrido ya que estaba a escasos metros, y es que Prestianni llamó «mono» a Vinicius al menos en cinco ocasiones, algo que el jugador del Benfica desmintió -eso sí, horas después- en sus redes sociales.

Unos insultos que obligaron al colegiado francés Letexier a activar el protocolo antirracismo que mantuvieron el partido detenido durante 10 minutos y generaron momentos de tensión en el césped entre distintos jugadores y miembros de los respectivos cuerpos técnicos de ambos equipos. Pero sobre todo entre los dos protagonistas, Prestianni y Vinicius y, como digo, Mbappé, que defendió a su compañero e increpó duramente al argentino por sus palabras.

El colegiado francés Letexier tuvo que aplicar el protocolo antiracismo por los insultos a Vinicius | Benfica 0-1 Real Madrid

Por si esto fuera poco, el público del Estadio Da Luz protagonizó también bastantes lanzamientos de objetos sobre los jugadores madridistas, especialmente Vinicius (que recibió el impacto de una botella de plástico en su brazo) y Mbappé.

Un lanzamiento de objetos que fue generalizándose a medida que avanzó la segunda mitad, especialmente en los saques de esquina y de banda, hasta el punto de que el colegiado retiró un vapeador de gran tamaño que, de haber impactado sobre alguno de los jugadores, podría haber hecho bastante daño.

Ahora, la pelota está en el tejado de la UEFA, que deberá analizar los hechos y decidir si, a pesar de la ausencia de pruebas castiga a Prestianni o si, por el contrario, todo queda en una multa o directamente en nada y el delantero argentino podrá jugar la vuelta contra el Real Madrid la semana que viene en el Bernabéu.

Buena primera mitad de los blancos en la que sólo faltó el gol

En lo meramente deportivo, decir que, salvo el cambio de Mbappé por Gonzalo, Arbeloa alineó de inicio prácticamente el mismo «once» que tan buenas sensaciones dejó el pasado sábado ante la Real, con Courtois bajo palos, Alexander-Arnold, Rüdiger, Huijsen y Carreras en defensa, con una línea de cuatro en la medular con Tchouameni, Camavinga, Güler y Valverde y el citado Mbappé y Vinicius en el ataque.

El partido comenzó con un Benfica impetuoso, en la línea de lo que vimos en el último enfrentamiento y con un Madrid que intentaba asentarse en el terreno de juego pero con otro aspecto y un planteamiento diametralmente distinto.

Espectacular partidazo de Tchouameni esta noche en Da Luz | Benfica 0-1 Real Madrid

Así, tras unos breves lances de recibo, el equipo de Arbeloa, mucho más sólido y serio que hace tres semanas, con un Tchouameni colosal y con Valverde y Alexander-Arnold por un lado y Carreras y Camavinga por otro, fueron taponando las intentonas locales por las bandas, cortocircuitando la capacidad del Benfica de hacer daño y que tantos problemas le causó al equipo en su día.

Poco a poco, el equipo se fue imponiendo en el campo y a acercarse con cada vez más peligro al área de Trubin, mientras que, en paralelo, los de Mourinho se iban haciendo cada vez más pequeños sobre el campo.

Gracias a la presión del equipo y a la labor ingente de Camavinga y Tchouameni, bien escoltados por Valverde y con Güler, dando sentido al ataque, Vinicius y Mbappé, bastante lastrado por sus molestias hoy, por cierto, empezaron a agitar el avispero.

Los primeros avisos llegaron con sendos disparos lejanos de Mbappé y Güler, en los minutos 8 y 17, respectivamente, que obligaron a Trubin a lucirse en dos tiempos, mientras que el Benfica lo pasaba mal para llegar con cierta peligrosidad arriba. Y apenas un minuto después, Vinicius tuvo otra buena ocasión. El brasileño logró revolverse en el área pequeña y disparar a puerta pero su chut se marchó ligeramente desviado, pegado al palo derecho del portero del Benfica.

Curiosamente, con un Benfica cada vez más acorralado, se encontraron en el ’23 con su mejor y más clara ocasión del partido cuando Aursnes chutó desde la frontal y el balón tocó ligeramente en Prestianni, lo que cambió la trayectoria. Sin embargo, Courtois -que ya se había tirado al otro lado- logró rectificar sobre la marcha y sacó una fantástica mano abajo para evitar un gol que parecía cantado.

Un destello sin más continuidad para el Benfica porque a partir de ese momento comenzó a sentir cómo el Real Madrid empezó a embotellarles en su campo hasta no poder traspasar la medular en los últimos minutos, en los que los de Arbeloa dispusieron de varias ocasiones casi consecutivas más que de sobra para haber abierto el marcador.

Eduardo Camavinga, otro de los grandes destacados del partido | Benfica 0-1 Real Madrid

La dos primeras llegaron en los minutos 43 y 44, ambas en las botas de Mbappé pero el francés, bastante desdibujado en cuanto a su acierto anotador, no tuvo su día. En la primera de ellas, el astro galo mandó a las nubes una primorosa dejada de tacón por parte de Vinicius, tras una gran jugada coral, casi al primer toque. En la segunda, tras revolverse bien a pase de Camavinga, no acertó a disparar bien y chutó «al muñeco», contra el cuerpo de Trubin.

La última, ya en el descuento, estuvo a cargo de Arda Güler, que intentó sorprender con un disparo desde fuera del área pero el meta local, el mejor de su equipo sin duda, se volvió a lucir con una gran intervención.

Golazo de Vinicius, tangana e insultos racistas en la segunda parte

Tras la reanudación, el Real Madrid salió con la misma convicción con la que finalizó la primera parte y no tardó en ver puerta. A los cuatro minutos, Vinicius condujo una diagonal desde la banda hasta pisar el vértice del área y, desde allí, se inventó un espectacular chutazo que incrustó el balón en la escuadra contraria de Trubin, que nada pudo hacer para evitar el gol.

Un gol que Vinicius, como suele hacer, celebró con un baile junto a sus compañeros en el banderín del córner del perfil izquierdo del ataque madridista. Entonces, comenzó el Apocalipsis, iniciado en parte por una estúpida amonestación de Letexier al brasileño por su celebración y continuado después con algunos empujones entre jugadores de ambos equipos.

Una pequeña tangana sin más, que se complicó sobremanera cuando, de forma cobarde, un Prestianni embozado con su propia camiseta se dirigió aparentemente a Vinicius, profiriendo insultos racistas. El brasileño, absolutamente fuera de sí, se fue entonces como una furia a por El colegiado para decírselo y éste activó el protocolo antirracismo.

Vinicius fue el autor del único gol de la noche con este gran disparo | Benfica 0-1 Real Madrid

A partir de ese momento, el partido se detuvo y entre tanto, hubo empujones, discusiones entre jugadores, como la que sostuvieron el propio Prestianni y Mbappé, que no paraba de repetirle «eres un puto racista», así como miembros de ambos banquillos. Y mucha incertidumbre, hasta que pasados casi 10 minutos, el partido se reanudó sin más consecuencias.

Pero ya no fue igual. Con mucha tensión en el ambiente, las gradas la tomaron con Vinicius y Mbappé y comenzó el poco edificante espectáculo del lanzamiento de objetos, especialmente por la banda izquierda del ataque del Real Madrid, que se hacían aún más patentes en los lanzamientos de esquina.

El partido se vino abajo y el Real Madrid, sensiblemente afectado por el parón, pareció perder la iniciativa ante un Benfica que trató de empujar hacia delante pero con más corazón que cabeza. Entonces salió a relucir el trabajo defensivo de prácticamente todo el equipo,pero especialmente de un Rüdiger estelar, un muy mejorado Huijsen y, sobre todo, un omnipresente Tchouameni, que cortó prácticamente todo lo que pasó por su lado.

Finalmente, y tras un disparo de Vinicius en el ’79 bien desviado por Trubin, el partido se convirtió en un correcalles sin sentido pero en el que el Real Madrid se hizo de nuevo con las riendas y esperó a que el partido acabase.

Y así fue hasta que, pasados casi 12 minutos de descuento, Letexier mandó a los vestuarios a los dos equipos y la eliminatoria quedó bastante bien encaminada para los de Arbeloa, que esperarán la vuelta en una semana con unas muy buenas perspectivas.


Ficha técnica del partido

Benfica: Trubin; Dedic, Araújo, Otamendi, Dahl; Barreiro, Aursnes (Lopes Cabral, ’80); Prestianni (Lukebakio, ’81), Silva (Ríos, ’74), Schjelderup (Sudakov, ’74); Pavlidis.

Real Madrid: Courtois; Alexander-Arnold, Rüdiger, Huijsen, Carreras (Carvajal, ’98); Tchouameni, Camavinga (Thiago Pitarch, ’94), Fede Valverde, Güler (Brahim ’86); Mbappé y Vinícius.

Arbitro: François Letexier (FRA). Por el Benfica vieron tarjeta amarilla Prestianni y Sudakov mientras que Vinicius y Mbappé la vieron por el Real Madrid.

1 comentario en «Crónica Benfica 0-1 Real Madrid | Champions League (Ida play-off octavos de final)»

  1. Buenas sensaciones que se vieron casi de inicio. Un equipo más sólido y compacto, por rachas, éso sí. Un espectacular estado de forma física, que ya se notó en el partido anterior con la Real Sociedad y mayor dinamismo y automatismos,esta vez ya aprendidos, que no recuerdan a la breve e intensa parada de Xabi Alonso.
    Porque Arbeloa lo ha reducido todo a lo básico en el fútbol. Jugamos más simplistas, y eficaces.
    Lastima de lo que pasó. Nada nuevo y el pan de cada día de la vida de Vinicius desde que llegó.

Deja una respuesta