
El domingo se celebró en el madrileño recinto ferial de IFEMA, en el Campo de las Naciones de la capital de España, el tradicional acto de entrega de insignias con el que el Real Madrid distingue cada año la fidelidad de sus socios más antiguos.
En dicho acto, Florentino Pérez, acompañado de Francisco Gento, impuso un total de 2.098 medallas, de las cuales 101 fueron de brillantes, 489 de oro y 1.508 de plata a aquellos socios que cumplieron este año 60, 50 y 25 años, respectivamente.
El presidente blanco aprovechó el evento para tomar la palabra y dedicar un jugoso discurso institucional a distintas cuestiones de actualidad del club, aunque previamente quiso agradecer su fidelidad a los presentes.
«El Real Madrid es el club más prestigioso y admirado del mundo gracias a vosotros. Y por eso vuestro club quiere mostraros una inmensa gratitud por vuestra lealtad y compromiso ininterrumpido durante 25, 50 y 60 años», afirmó Florentino Pérez.
«Vuestra fuerza y entrega permanente nos han permitido ser el referente más importante del mundo del fútbol. En estos 115 años de historia nuestro club ha vivido momentos fabulosos pero también ha atravesado etapas de dificultades. Etapas que no hubiésemos podido superar sin la unidad del madridismo y sin vuestro apoyo y aliento», añadió.

Por otra parte, Florentino Pérez quiso sacar pecho de una temporada histórica como fue la pasada y puso el acento en la grandeza del Real Madrid, al que destacó como modelo de entidad deportiva y de gestión a nivel mundial.
«Juntos hemos vuelto a hacer historia. La 12ª Copa de Europa convierte al Real Madrid en el único club capaz de conseguir de nuevo lo que parecía imposible: ganar dos Champions consecutivas. La temporada pasada ha sido, en títulos, quizás la mejor de nuestra historia».
«Llegó también la Liga número 33. No se conseguía el doblete de Copa de Europa y Liga desde 1958. Pero si algo nos identifica es la ambición por seguir ganando», dijo el presidente blanco.
En este sentido, Florentino Pérez quiso lanzar un mensaje de optimismo y de autoafirmación, además de un llamamiento a la unidad del Madridismo en un momento tan delicado como el actual, en el que las cosas no están saliendo tan bien como se esperaba.
«En un fútbol cada vez más complejo y competitivo, nuestro modelo sigue siendo un modelo de éxito. Y lo ha sido gracias a la unidad y a la fuerza de todo el madridismo, que como el equipo, nunca se rinde», aseguró.
Asimismo, el presidente del Real Madrid lanzó un guiño a sus dos símbolos actuales, Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo, para los que tuvo también palabras de reconocimiento.
«Tenemos un equipo para seguir soñando, con un entrenador maravilloso como Zinedine Zidane, que ya lo ha conseguido todo con el Real Madrid, el equipo de su vida. Él es uno de nuestros grandes símbolos, uno de nuestros grandes iconos que reúne los valores y el talento necesarios para ser el líder de una de las mejores plantillas que jamás hemos tenido», afirmó sobre el técnico francés.
«También quiero tener unas palabras para nuestro jugador Cristiano Ronaldo. Él es también uno de nuestros grandes símbolos, sucesor del gran Alfredo Di Stéfano. Cristiano es el máximo goleador de nuestra historia. Acaba de recoger su segundo The Best consecutivo otorgado por la FIFA y esta próxima semana estoy seguro de que va a conquistar su quinto Balón de Oro», aseguró el presidente madridista sobre el astro portugués.
Por último, el presidente blanco recordó la figura de Luis Gómez-Montejano. El que fuese presidente interino del club entre abril y julio de 2006, desde la dimisión de Fernando Martín a la llegada a la presidencia de Ramón Calderón, falleció el 5 de febrero de este año a los 94 años.
El desaparecido directivo iba a cumplir precisamente 60 años en 2017 y, por tanto, iba a recibir en este acto su reconocimiento a su trayectoria como socio y por tanto, Florentino Pérez le hizo entrega de su medalla de brillantes a título póstumo a su hija.
«Me van a permitir tener un recuerdo para quien fuera presidente del Real Madrid, Luis Gómez-Montejano, compañero nuestro de todas las Juntas Directivas que he presidido y que nos ha dejado hace unos meses. Él hubiera recogido hoy la insignia de oro y brillantes por los 60 años de servicio y entrega al Real Madrid y la recogerá su hija Maribel».
