Crónica Real Madrid 2-1 Leganés | Jornada 35 Liga Santander

Real Madrid 2-1 Leganés: «Victoria sin brillo»

Crónica Real Madrid 2-1 Leganés

Gareth Bale, conectando el remate que dio lugar al primer gol | Real Madrid 2-1 Leganés

El Real Madrid se llevó los tres puntos ante un Leganés voluntarioso pero romo en ataque, en un triste partido, en el que los de Zidane, con un once prácticamente inédito y plagado de suplentes, ni siquiera tuvo la intención de disputar, especialmente en su último tercio.

Valga como excusa que tanto el equipo como el público que, una vez más, volvió a llenar las gradas del Bernabéu, tenían la mente puesto en el decisivo partido de vuelta de semifinales de Champions ante el Bayern Munich, que se disputará este martes en el Coliseo blanco. Sin embargo, lo que no tiene discupa no es ya la falta de acierto sino de actitud de algunos de los jugadores que saltaron al césped.

Como tampoco la tiene la «dimisión» prácticamente en bloque del equipo en los últimos 20 minutos de la segunda parte, que provocó que los tres puntos estuviesen en un tris de volver a volar del Bernabéu, merced a un pasotismo y una pasividad impropia de alguien que defienda ese escudo.

Por último, decir que el arbitraje estuvo muy protestado por los jugadores del Leganés, que reclamaron que los dos goles blancos fueron anotados en posición ilegal, algo que las repeticiones demostraron que no era así. Además, se quejaron de que el colegiado no les permitió concluir su ataque en la última jugada del encuentro, dado que estaba fuera de los dos minutos que Iglesias Villanueva había decretado como descuento.

Un «once» revolucionario para una cómoda primera parte

El Real Madrid saltó al campo con un equipo absolutamente revolucionario, lleno de caras nuevas y con el grueso de su «once» de gala reservado para el martes. Empezando por la portería, defendida en esta ocasión por Kiko Casilla y acabando por una delantera integrada por Benzema y Mayoral.

Un once plagado de caras nuevas para jugar contra el Leganés | Real Madrid 2-1 Leganés

Entre medias,la gran sorpresa de ver a Casemiro de central, quizás en una especie de «ensayo general» para una posible defensa diferente de cara al partido contra el Bayern, acompañado del joven Vallejo y de Achraf y Theo en los laterales, en una nueva oportunidad para reivindicarse en una temporada irregular para ambos. Por último, el centro de campo, también nuevo, contaba con Mateo Kovacic y Marcos Llorente en el mediocentro y Ceballos y Bale por la bandas.

El partido comenzó con la sensación de que estos jugadores no habituales tenían ganas de demostrar su valía, desarrollando una presión intensa que, unido a la movilidad de un motivadísimo Ceballos y con Bale y Achraf entrando como cuchillos por la derecha, desarbolaron completamente al Leganés, que apenas sí podía salir de su área.

Por eso no extrañó que, con apenas siete minutos disputados, tras una gran internada de Achraf, el balón salió rebotado a la frontal del área para que Mayoral, en una buena recuperación, abriese a Ceballos quien, con buen criterio, cediese el balón a Benzema justo en la banda contraria.

El francés inició la internada e intentó batir a Cuéllar pero su disparo, interceptado por la defensa pepinera, quedó suelto en el área pequeña y Bale, con una media chilena, marcó el primero de la tarde. Un tanto protestado por los jugadores de Leganés, que reclamaron fuera de juego en el momento de rematar a puerta pero sin fundamento, ya que el galés se encontraba en línea con la defensa, como demostraron las repeticiones posteriores.

Con la sensación de superioridad que estaba mostrando el Real Madrid y con un gol tan tempranero, se empezó a respirar en el estadio el aroma de las grandes goleadas de esta temporada. Pero nada más lejos de la realidad.

Los de Zidane pensaron que ya era momento de dar por terminado el partido y pensar en el partido del martes y bajaron los brazos. Sin intensidad ni presión, entregaron el balón al Leganés, que rápidamente enseñó los dientes.

Gareth Bale hizo su 15º gol de la temporada | Real Madrid 2-1 Leganés

Con un juego anodino y sin mordiente, en el minuto 23 el Leganés tuvo su primera gran oportunidad del encuentro. Tras una falta de Casemiro en la zona del córner izquierdo de la meta de Casilla, muy bien botada por Diego Rico, Guerrero remató de cabeza completamente libre de marca en el area pequeña y su remate, excesivamente cruzado, se marchó fuera por bien poco.

Cinco minutos después, Guerrero estuvo a punto de marcar de nuevo, tras rematar de tacón  y de nuevo completamente solo en el área pequeña un gran pase de Zaldúa por la derecha.

Sin embargo, en la siguiente jugada y cuando mejor estaba el Leganés, Cuéllar estuvo a punto de regalarle el segundo al Real Madrid tras un error garrafal. En una salida absolutamente incomprensible, el meta pepinero perdió el balón ante Mayoral quien, una vez sorteada la presencia del portero, remató a puerta pero Bustinza sacó el balón bajo los palos cuando ya se cantaba el tanto.

A partir de ese momento, el partido entró en un intercambio de golpes, en un fútbol sin control con continuas idas y venidas, con un disparo lejano de Bale que paró Cuéllar sin problemas y otro de Ceballos que se marchó alta, como mejores oportunidades blancas, y con un magnífico tiro de Amrabat desde fuera del área que tocó el larguero de Casilla, como gran oportunidad del Leganés.

Y cuando todos pensábamos que el partido se iría al descanso con el Madrid ganando por la mínima, llegó la segunda jugada polémica del día. Al filo del minuto 45, tras un gran pase a la olla de Ceballos, Bustinza intentó despejar de cabeza adelantándose a Cuéllar en su salida. Pero el defensa pepinero, en vez de despejar, asistió a Mayoral para que, libre de marca, anotase el segundo.

Borja Mayoral marcó el segundo gol con suspense | Real Madrid 2-1 Leganés

Un gol con cierto suspense ya que el colegiado lo anuló en primera instancia, entendiendo que hubo fuera de juego de Mayoral a la hora de rematar. Sin embargo, y con buen criterio, a instancias de su asistente, acabó por concederlo instantes después, ante las protestas de los jugadores del Leganés.

Una deleznable segunda parte

La segunda parte fue sencillamente para olvidar. Con el 2-0, el relax se apoderó tanto de las gradas como, sobre todo, de los futbolistas blancos que comenzaron con una caraja colosal, algo que por desgracia ya hemos vivido en otras ocasiones.

A los cuatro minutos de la reanudación la tuvo Guerrero, que no logró conectar con claridad un remate de cabeza tras una gran jugada de Brasanac por la derecha, ante la pasividad de toda la defensa madridista.

Con el Madrid completamente fuera del partido, el Leganés comenzó a llegar poco a poco con mayor peligro, lo que motivó que en el minuto 62 Zidane moviese el banquillo, dando entrada a Asensio y Kroos por Benzema y Kovacic, con el fin de recuperar el control del centro del campo y para la hemorragia defensiva, especialmente por la banda de Theo, completamente superado hoy.

Muchos problemas para el Madrid en la segunda parte | Real Madrid 2-1 Leganés

Pero no pudo ser ya que, apenas cuatro minutos más tarde, de nuevo Theo se vio desbordado por Amrabat. Sin apenas esfuerzo, el marroquí logró ganar la línea de fondo para asistir a Darko Brasanac que, completamente libre de marca, sólo tuvo que empujarla al fondo de la red, ante la pasividad de Achraf ,que se limitó a seguir al jugador serbio con la mirada.

Aquel gol, lejos de espolear a los de Zidane, acabó de sacarles del encuentro, incapaces de ofrecer soluciones ante un equipo, el de Garitano, que animado por el tanto, se vino arriba con la intención de hacer el segundo, con la salvedad de un disparo alto de Bale a pase de Asensio en el minuto 71.

El segundo gol flotaba en el ambiente porque ya había avisado Amrabat en el minuto 69 con un disparo flojo y raso, que detuvo Casilla sin problemas y una internada de Beauvue que cortó Achraf in extremis, un minuto después, cuando el delantero francés se disponía a rematar a puerta.

El empate, de hecho, estuvo a punto estuvo de llegar en el minuto 74 cuando una falta botada desde la izquierda la prolongó de cabeza Brasanac al segundo palo. Allí apareció Bustinza para rematar acrobáticamente, obligando a Casilla a sacar una magnífica mano desde el suelo.

Y aún hubo tiempo para un nuevo susto, cuando en el minuto 77 Beauvue vio adelantado a Casilla y, casi desde el centro del campo, disparó a puerta aunque el balón salió por encima del marco, por bien poco.

Con el Madrid encerrado en su campo, intentando repeler las acometidas de los de Garitano, lo cierto es que ya no hubo tiempo para más, salvo para un disparo duro y raso de Amrabat en el minuto 81, que se marchó a la derecha de Casilla.

La última polémica se produjo cuando Iglesias Villanueva decretó el final del partido en mitad de un ataque del Leganés cuando, con el tiempo cumplido, tocaba el balón en la frontal del área blanca. Una decisión que no gustó nada a los jugadores pepinero, que la protestaron airadamente hasta el punto que Gabriel Pires acabó recibiendo una merecida tarjeta roja.

Finalmente, la sangre no llegó al río y todos se fueron a los vestuarios, con el Real Madrid -ahora sí- con los cinco sentidos en el próximo partido de Champions, el penúltimo peldaño en el camino a la gloria del triunfo en la máxima competición continental.

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