Ayer falleció en Madrid a los 73 años y tras una larga enfermedad José Luis López Serrano, uno de los directivos históricos del Real Madrid más influyentes y decisivos especialmente en su sección de baloncesto, aunque también estuvo vinculado al fútbol. De hecho, ocupó el puesto de delegado del equipo en la famosa final de París en 1981 frente al Liverpool.
Llegó al club en 1958, en el que permaneció hasta el año 2009, desempeñando infinidad de funciones desde su Junta Directiva. Entre ellos, el de Director Deportivo Internacional, puesto al que llegó en 1978 para sustituir a otro histórico como Raimundo Saporta.
Asimismo, López Serrano fue uno de los «padres fundadores» de la ACB, en cuyo nacimiento y primeros pasos ocupó un papel destacado. De hecho, era un fijo en la comida anual que la liga española de baloncesto celebra cada año como homenaje a sus primeros miembros desde hace nueve años.
Tras dejar el Real Madrid, López Serrano fue nombrado Delegado de la UEFA para los partidos de la Champions League, entre marzo de 2011 hasta agosto de 2015, puesto que abandonó para centrarse estos últimos años en sus negocios con China.
Descanse en Paz y esperamos que el equipo de baloncesto, que disputará a partir de mañana viernes la Final Four en Belgrado pueda dedicarle el título.
