Crónica Kashima Antlers 1-3 Real Madrid | Semifinales Mundial de Clubes

Gareth Bale y Marcelo festejando el primer tanto madridista | Kashima 1-3 Real Madrid

Kashima Antlers 1-3 Real Madrid: «Abu Dhabi no fue Pearl Harbour»

Aunque muchos deseando una debacle madridista ante los japoneses del Kashima, especialmente tras el fiasco colosal de River Plate del día anterior, cayendo eliminados por penaltis ante el modesto Al Ain, se impuso la lógica y el buen juego y el Real Madrid fue justo vencedor en la segunda semifinal del Mundial de Clubes.

A pesar de algún susto, especialmente en los primeros minutos, lo cierto es que los de Solari dominaron a placer y tras muchos momentos de buen juego y con un Bale espectacular en el remate, acompañado de un Benzema y un Marcelo estelares, dejaron sin opciones a un voluntarioso Kashima que, a diferencia de la final de 2016, apenas sí ofreció resistencia.

El partido nos dejó varias notas positivas, como fueron la recuperación de la efectividad de cara al marco de Gareth Bale y la evidente mejora en el tono físico de gente como Luka Modric, Marcelo o Toni Kroos. Además, también es una gran noticia la de la vuelta de Casemiro quien, eso sí, tendrá que sudar sangre para desbancar a Marcos Llorente, que sigue en estado de gracia.

Lo peor, la lesión de Asensio, que a falta de confirmación oficial, apunta a que le dejará fuera de la gran final. Y el pésimo momento de Isco, al que se le ve absolutamente fuera de juego en todos los aspectos.

Dominio y el primer zarpazo de Bale

El partido comenzó con un once prácticamente idéntico al que saltó al campo en Madrid para disputar el partido contra el Rayo Vallecano y con la intención de dominar el partido y no dejarse sorprender.

Equipo titular de Solari para la semifinal del Mundial | Kashima 1-3 Real Madrid

Sin embargo, la enésima falta de concentración defensiva provocó que con apenas un minuto de juego, el Kashima rozó la sorpresa con un excepcional disparo raso de Serginho al que reaccionó Courtois con una portentosa mano abajo para mandar el balón a córner.

El saque de esquina, botado desde la izquierda por Endo al primer palo dejó en evidencia a un despistado Sergio Ramos, que se dejó comer la tostada por Shoji. Afortunadamente, el testarazo del japonés salió desviado junto al poste derecho de Courtois.

Ahí se acabaron las opciones del Kashima que vio cómo poco a poco y a medida que avanzaba la primera mitad iba perdiendo fuelle, al tiempo que el Real Madrid se hacía con el control del partido, merced a la buena labor de Modric y Kroos en el centro del campo y sobre todo, de un genial Benzema.

El francés abrió el libro y se dedicó a impartir una clase magistral de cómo jugar de espaldas y de cómo abrir a las bandas y generar peligro. A eso le unimos que Marcelo vio que iba a tener poco trabajo atrás y se incorporó al ataque de forma casi constante, convirtiéndose en un delantero más, lo que unido a la velocidad de Bale por la izquierda, obligó a recular a los japoneses.

Esto acabó por embotellar al Kashima en su campo, que apenas sí podía achicar el balón para tapar los cada vez más frecuentes -y con mayor peligro- acercamientos al área.

Al filo de la media hora, el Real Madrid ya era dueño y señor del partido y dispuso de varias ocasiones casi consecutivas. Primero fue Benzema, quien probó fortuna desde fuera del área pero su disparo, flojo, no sorprendió a Sun-Tae y apenas un minuto después, Bale, llevándose a regañadientes el balón por la izquierda falló al intentar batir al meta nipón con la derecha.

Inmediatamente después, Toni Kroos llegó a culminar con un buen disparo desde la frontal una gran jugada de toque de todo el ataque blanco pero el balón acabó en las manos de Sun-Tae y, por último, Ramos cabeceó ligeramente desviado una falta botada por Kroos.

Momento en el que Gareth Bale inaugura el marcador | Kashima 1-3 Real Madrid

Sin embargo y a pesar de las constantes llegadas por las bandas, faltaba ese último pase o ese rematador final que pusiese la guinda, en lo que parece un mal endémico del equipo este año. Hasta que llegó el minuto 43 y Gareth Bale, casi sin ángulo, logró batir a Sun Tae coronando una excepcional triangulación de Modric, Marcelo y el galés en el vértice del área.

Un golpe demasiado duro, sin duda, para los voluntariosos nipones que, casi sin tiempo para encajar el golpe, se iban a la ducha para asimilar lo ocurrido.

Dos veces Bale y siesta generalizada

Sin tiempo para asentarse y digerir el gol postrero de Bale se encontraron con un nuevo aluvión madridista sobre su área. El primero en avisar fue Benzema con un gran disparo cruzado a pase de Bale que sacó Yamamoto bajo palos cuando apenas se llevaban jugados tres minutos tras la reanudación.

Y con el miedo aún en el cuerpo recibieron el segundo tanto de la noche. En el minuto 52, un gravísimo error de Yamamoto en la entrega a su portero fue aprovechado por Bale para hacerse con el esférico y tras deshacerse del meta, anotó el 0-2 sin oposición.

Este zambombazo de Bale dio lugar al tercer tanto de la noche | Kashima 1-3 Real Madrid

Un golpe terrorífico del que no se volvieron a levantar en todo el partido y, rendido con armas y bagajes, el conjunto nipón entregó la cuchara. Especialmente cuando tan solo dos minutos más tarde, en un nuevo error defensivo, encajó el tercer gol madridista.

Marcelo, muy activo toda la tarde, se plantó en la media luna del área y, disfrazado de Modric, vio completamente desmarcado a Bale quien no desaprovechó el regalo y batió con un durísimo disparo a Sun Tae para culminar su gran partido.

MInutos más tarde, Bale se marchó al banquillo para dejar su puesto a Asensio y eso cambió el esquema, dejando más adelantado a Benzema y Lucas Vázquez. Precisamente el gallego tuvo en sus botas el cuarto en una gran contra en el minuto 67 pero su intento de vaselina le salió mal y entregó el balón suavemente en las manos del meta japonés.

Un minuto más tarde, Lucas Vázquez cedió su lugar en el campo a Isco y aquello terminó por descolocar el dibujo del Madrid, dejando como única referencia ofensiva a Benzema y dejando la zona de creación al malagueño, que pronto se empeñó en hacer la guerra por su cuenta, empecinándose en conducciones imposibles y retorciendo hasta el extremo la posesión, lo que anuló por completo la acción del francés.

La mala suerte quiso que en el minuto 70 Asensio pidiese el cambio, aquejado de molestias musculares y Casemiro entrase en lugar del balear ocupando un curioso doble pivote con Marcos Llorente.

Con el partido absolutamente roto y con los jugadores blancos más pendientes de la final que de disputar el último cuarto de hora, en el minuto 76 llegó el gol japonés en un claro fallo de concentración madridista.

Marcelo, uno de los jugadores más destacados del partido | Kashima 1-3 Real Madrid

Primero cuando Marcelo, lento a la hora de tirar el fuera de juego, se quedó enganchado en un gran pase a la espalda de la defensa madridista de Silva que habilitó a Endo. El japonés cabeceó atrás, viendo que Doi entraba solo y ante la pasividad de Ramos, Casemiro y el propio Marcelo, cruzó a la derecha de Courtois.

En un primer momento, el colegiado brasileño Sampaio anuló el tanto por posible fuera de juego de Endo pero tras consultar con el VAR, el tanto acabó subiendo al marcador.

Aun así, y pese a que el partido había entrado en los minutos de la basura, Benzema pudo haber ampliado el marcador tras un gran pase al espacio de Isco pero su disparo raso se marchó rozando el poste izquierdo de Sun Tae, poniendo el epílogo al partido.

Ahora espera el modesto Al Ain, el equipo local que contará a su favor con el factor sorpresa, el hecho de no tener nada que ganar y sí mucho que perder, tras una colosal actuación en todos los partidos del campeonato.

Recordemos que el campeón de Abu Dhabi comenzó su participación en el Mundial hace más de una semana, jugando la fase previa y dejando en la cuneta al Team Wellington, al Esperance tunecino y finalmente, en una épica tanda de penaltis, al River Plate.

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