Cicinho que dijo frases tan jugosas como «Tengo que beber hasta caerme. Vi a Jesucristo después de tomarme 18 caipirinhas y 14 cervezas» ha soltado de nuevo intimidades del vestuario blanco. Y es que a Cicinho no le gustó nunca que los pesos pesados del club tuvieran tanto poder.
«Se formaron grupos. Ellos manipulaban, le comían la cabeza al entrenador y a la prensa»
«Cuando Roberto Carlos salió, yo era el titular, Sergio Ramos era central y Michel Salgado el tercer central. Hicieron una elección y dijeron os vamos a presentar al tercer capitán. El primero era Raúl y el segundo iba a ser Casillas, pero le cedió la segunda capitanía a Salgado para que pudiera jugar. Ahí comenzó todo ese «grupito». Julio Baptista me dijo que se acabó.
«Guti, Salgado, Helguera, Raúl, Casillas…Eran los líderes del «grupito». Y en el grupo entraban los que obedecían. Ellos manipulaban, le comían la cabeza a la prensa y al entrenador. Por ejemplo un día Ronaldo hacía un mal partido, y al dia siguiente ya salía en las portadas que Raúl era mejor que Ronaldo. Raúl tendría que nacer tres veces para intentar ser como Ronaldo»

