Siguiendo el criterio aplicado por el CSD para el reciente aplazamiento los partidos entre Sevilla y FC Barcelona y .el Villarreal-Alavés, la propia Liga ha solicitado que sea aplazado el encuentro de Liga correspondiente a la jornada 9 que enfrentará al Real Madrid y el Athletic de Bilbao (así como el Granada-Atlético de Madrid)

El motivo, el mismo que esgrimió la Patronal de los Clubes para solicitar (y obtener del CSD) el anterior aplazamiento y no es otro que la disputa de una tercera jornada de partidos internacionales para la clasificación del Mundial de Qatar de selecciones sudamericanas.
Una jornada, inicialmente no prevista por la CONMEBOL cuando se planificaron las ventanas FIFA de selecciones pero que, como pasó en el último parón, provocó que algunas selecciones cuyos jugadores pertenecen a equipos de la Liga española (p.ej.: Brasil, Argentina o Uruguay) se jugasen a escasas 48 horas de partidos ligueros.
Esto provocó que los jugadores afectados no dispusiesen del descanso necesario para afrontar los compromisos con los equipos que les pagan. Y, dado que tenían partidos de Champions League el martes, era imposible aplazar al domingo sus partidos, la Liga optó por solicitar los aplazamientos de dichos encuentros.
La CONMEBOL, de nuevo a las andadas
El problema, de nuevo, radica en que la CONMEBOL ha confirmado que ha vuelto a introducir partidos internacionales en la madrugada del jueves 14 al viernes 15 de octubre que afectarán a países con jugadores de la Liga española, como Argentina, Brasil, Colombia o Uruguay.
Como ya ocurrió el pasado fin de semana, provocará que jugadores como Casemiro, Militao, Vinicius, Valverde, Suárez o Rodrigo De Paul, por citar sólo unos pocos ejemplos, en el mejor de los casos, llegarían a Madrid en la tarde/noche del viernes, con menos de 24 horas de reposo para afrontar los partidos ligueros con sus respectivos clubes.
Por tanto, y como ese martes se disputará la tercera jornada de la Fase de Grupos para Real Madrid y Atletico de Madrid (que jugarán contra Shakhtar Donetsk y Liverpool, respectivamente) vuelve a surgir el mismo conflicto de intereses entre los compromisos internacionales de determinados jugadores y los clubes que les pagan sus contratos anuales.
En todo caso, esta medida, controvertida e inédita en el fútbol europeo hasta la fecha, que contó con la firme oposición de la RFEF, se encontró en su momento con la complicidad del CSD, el cual admitió el recurso interpuesto por la LFP ante la negativa federativa, no sin una enérgica queja de la Federación.
Sin embargo, todo apunta a que esta vez, y para no crear agravios comparativos con Barça, Sevilla y Villarreal -que vieron como sus partidos de Liga eran aplazados el pasado fin de semana- también verán aplazados los suyos.
Ahora falta saber si la RFEF volverá a oponerse y recurre de nuevo ante el CSD este aplazamiento o si, tomando como referencia jurisprudencial la resolución que el máximo organismo del Deporte español adoptó, opta por dejarlo estar y permitir que ni Real Madrid ni Atlético disputen sus respectivos partidos ligueros dicho fin de semana.
