Crónica Real Madrid 4-1 Real Sociedad | Jornada 27 Liga Santander

Camavinga abrió el marcador y comenzó la remontada | Real Madrid 4-1 Real Sociedad

Real Madrid 4-1 Real Sociedad: «Estado de Optimismo»

El Real Madrid se ha impuesto con solidez y brillantez y, sobre todo, con mucha eficacia a una Real Sociedad que llegó al Bernabéu tras una buena racha victoriosa y dispuesta a pelear por meterse en puestos de Champions.

Sin embargo, y a pesar de ponerse por delante en los primeros minutos, acabó siendo borrada del mapa por una excepcional actuación coral de todo el equipo, liderados por unos estelares Benzema, Camavinga y Luka Modric (que volvió a salir ovacionado por el público del coliseo madridista).

Un partido en el que, además de los cuatro goles que figuran en el marcador, los de Ancelotti marcaron dos más, uno de ellos mal anulado por fuera de juego inexistente de Benzema y tras una actuación prevaricadora del VAR y del propio árbitro del partido, Gil Manzano.

Pésimo arbitraje, una vez más, de Gil Manzano

Un Gil Manzano que, una vez más -y a pesar de esa falsa leyenda urbana de que es madridista- volvió a perjudicarnos con un arbitraje sibilino, desigual y claramente escorado al lado donostiarra durante muchos tramos del partido, especialmente en los momentos clave, cuando el Real Madrid optaba al empate y durante la remontada.

Además, fue un desastre disciplinariamente, permitiendo (aunque eso ya no es novedad) el excesivo juego duro sobre Vinicius, perdonando la expulsión a Zaldúa y siendo excesivament laxo a la hora de mostrar tarjetas. La primera y única para la Real Sociedad, llegó en el minuto 80 del partido y después de una brutal entrada sobre Camavinga que bien pudo ser roja directa.

Pero si no fuese suficiente con eso, dejó de pitar un clarísimo penalti a Casemiro, al que agarraron y derribaron dentro del área en la primera parte, cuando el partido estaba aún con 0-1.

Asimismo, sacó fuera del área un derribo a Vinicius cuando era dentro, si bien hay que decir que el mismo Estrada Fernández que, desde el VAR calló ante el derribo antes citado a Casemiro, en esta ocasión sí previno a Gil Manzano de que la falta al brasileño había sido dentro del área y acabó señalando penalti, aunque a regañadientes.

Tormenta madridista en la primera parte

En lo relativo al partido hay que decir que la Real Sociedad saltó al césped del Bernabéu muy bien plantada, esperando al Real Madrid y buscando algún zarpazo aislado aprovechando la velocidad de la dupla de arriba, Oyarzábal e Isak.

Este es el «once» inicial alineado por Ancelotti para este partido | Real Madrid 4-1 Real Sociedad

Y con ellos llegó el gol de la Real cuando apenas habían transcurrido siete minutos. Una buena triangulación entre los dos atacantes, acompañados por Mikel Merino, acabó con un pase interior a Silva. El canario le tiró una finta a Carvajal y éste, una vez más y por enésima ocasión, midió mal, arrastró el pie se llevó puesto al jugador realista. Penalti estúpido pero también muy claro, marca de la casa.

El lanzamiento, muy ajustado al palo izquierdo de Courtois, que adivinó la trayectoria del balón e incluso llegó a rozarlo, pero no pudo impedir que se alojase en el fondo de su portería.

Así que, de nuevo a remar contra corriente y muy malos presagios para el partido del miércoles. De hecho, a partir de ese momento llegaron los mejores instantes de fútbol de la Real, más desde el punto de vista defensivo que ofensivo.

Se replegaron muy bien los de Imanol Alguacil, que unidos a la desgraciadamente  habitual parsimonia en el juego ofensivo del Real Madrid, hacían que sorprender a la zaga txuri-urdiñ resultase casi imposible, a pesar de los esfuerzos de Vinicius y Rodrygo por las bandas.

Daba, pues, que a pesar de algún escarceo suelto, especialmente de Casemiro, la Real tenía bien dominado el encuentro, sin fisuras atrás y bien en su defensa en bloque bajo. Y así fue hasta más o menos cumplirse la primera media hora de juego,

A partir de ese momento, Modric asumió el mando de las operaciones, se echó al equipo a la espalda y, ante la ausencia de Kroos en el césped, el croata decidió dar un paso al frente. La pelota, cada vez que pasaba por sus botas, se iba acelerando más y más y el equipo empezó a jugar mejor y a acercarse con más peligro sobre la meta de Remiro.

Carvajal provocó un estúpido penalti que adelantó a la Real en los primeros minutos | Real Madrid 4-1 Real Sociedad

En el minuto 35, Casemiro protagonizó dos jugadas casi consecutivas. La primera, cuando fue derribado claramente por Zubeldia a la salida de un córner, en las mismas barbas de Gil Manzano, que dejó seguir. La jugada continuó y el mismo Casemiro estuvo a punto de remachar en boca de gol un buen centro de Modric desde la izquierda pero su remate, obstaculizado por Le Normand, le llegó fácil a las manos a Remiro.

En el minuto 38 avisó ya de forma más clara Carvajal, que había roto la espalda a la defensa pero no estuvo acertado a rematar de primeras un magnífico centro lejano de Casemiro y acabó intentando un tímido centro que acabón sin problemas en las manos del meta donostiarra.

Quien sí estuvo más acertado fue Camavinga quien, apenas un minuto después, recibió un balón de Modric, cogió su fusil y, desde más de 30 metros de la portería, no se lo pensó. Armó la pierna y se despachó un zurdazo duro, raso y muy ajustado al palo izquierdo de Remiro, que se coló con un rayo en la portería.

Justo premio para un Real Madrid que había puesto todo para ir por delante en el marcador y, por un error estúpido estaba contra las cuerdas.

Ese gol provocó una especie de «tormenta perfecta», ya que no sólo generó el desmoronamiento moral y táctico de la Real sino el advenimiento de una manada de búfalos desbocada en forma de ataque madridista, que se tradujo en un robo de Modric en la frontal del área de la Real, tan sólo un minuto más tarde.

Partidazo de Modric, rubricado con un golazo espectacular | Real Madrid 4-1 Real Sociedad

El croata asistió a Benzema, que alojó el balón en la red, superando por debajo del cuerpo a Remiro. Sin embargo, Gil Manzano, anuló el tanto de forma incomprensible (y lo que es peor, desde la Sala VOR), despachando la jugada en no más de 30 segundos, y con unas líneas que en ningún momento demostraban que el francés estuviese adelantado.

El que no pudo anular fue el golazo de Modric, que llegó en el minuto 42, instantes después de la jugada de Benzema, y tras un córner provocado por un buen remate a bocajarro de Rodrygo, que desvió Remiro. El croata recogió el balón en la frontal del área, se lo acomodó con calma y, con un golpeo majestuoso, incrustó la pelota cerca de la escuadra derecha del meta de la Real.

Incluso Carvajal pudo ampliar aún más el marcador casi al filo del descanso con un remate de volea pero su disparo se estrelló en el lateral de la red de Remiro.

Un resultado más que justo en función de lo que se vio en el campo en esta primera mitad y que, desde luego, le permitía a los de Carletto afrontar la segunda mitad de otra forma muy diferente.

Apoteosis madridista en la segunda mitad

En la segunda mitad, el partido comenzó con un guión muy similar al de la primera, con un Real Madrid volcado en el área de la Real y un equipo, el donostiarra, que sólo podía achicar agua constantemente para evitar como fuese el aluvión de fútbol que se le estaba viniendo encima.

Luka Modric, héroe del partido, festejó su gol por todo lo alto | Real Madrid 4-1 Real Sociedad

A los cinco minutos de la reanudación, Rodrygo, ligeramente escorado, estrelló su remate en el lateral de la red, tras una buena jugada personal, después de un pase de Vinicius y, en el minuto 52, Remiro desvió a córner un buen disparo de Benzema desde la frontal.

En el 60, el meta donostiarra tuvo que emplearse a fondo para despejar con el cuerpo otra ocasión de Benzema y un minuto más tarde, sacó a pasear sus puños para desviar una falta desde la frontal botada por Alaba. Incluso Vinicius pudo anotar cuando su centro desde la izquierda rebotó en Rafael y a punto estuvo de introducirse en la portería.

Una tras otra se iban sucediendo las oportunidades madridistas ante una Real absolutamente desarmada física y tácticamente hsata que en el minuto 68 llegó el que, en teoría, iba a ser el cuarto tanto madridista.

Y digo en teoría porque Benzema, que había rematado con furia desde el área pequeña un rechace de la defensa de la Real, tras un intento de pase de tacón de Vinicius, vio cómo Gil Manzano, en este caso con justicia, anulaba el tanto porque en el inicio de la jugada, Rodrygo estaba ligeramente adelantado en el momento de recibir la pelota.

Lejos de desanimarse, el Real Madridi siguió percutiendo sobre el área de la Real como un martillo pilón y así, en el minuto 72 llegó otra nueva jugada polémica que, cómo no, Gil Manzano hizo caer del lado donostiarra.

Vinicius intentó la jugada personal y fue derribado claramente por Elustondo justo en la línea lateral del área, muy cerca de la línea de fondo. Gil Manzano interpretó que el derribo había sido fuera y pitó golpe franco a favor del Real Madrid.

Sin embargo, Estrada Fernández desde el VAR, y vistas varias repeticiones de la jugada en la que se veía que ambos jugadores estaban dentro del área donostiarra, corrigió al colegiado extremeño y acabó señalando penalti, que anotó Benzema engañando a Remiro.

Asensio anotó el cuarto, apenas unos segundos después de ingresar al campo | Real Madrid 4-1 Real Sociedad

Era, por fin, el gol de la tranquilidad y ya, con el partido encarrilado, Carletto decidió mover el banquillo y así, en el minuto 78 decidió sacar del campo a Rodrygo y dar entrada a Asensio. Un movimiento absolutamente decisivo ya que el balear, cuando apenas llevaba unos segundos sobre el campo empujó a puerta vacía una magnífica asistencia de Carvajal, precedida de un espectacular balón adelantado de Casemiro.

A partir de ese momento, el Real Madrid se dedicó a pensar en el partido del miércoles y a dar descanso mínimo a sus mejores jugadores. Así, en el minuto 80 Ancelotti dio entrada a Ceballos por un ovacionadísimo Modric y a Marcelo, muy motivado (y, ojo, también muy aplaudido por la grada) por Vinicius. Un Marcelo, por cierto, que en su labor de interior izquierdo buscó agradar con un par de regates preciosistas y alguna jugada de mérito.

Instantes después entraro en el campo Lucas Vázquez por Carvajal y Mariano por Benzema y el partido, que ya se había roto, llegó a su final sin mucho más que contar salvo la triste anécdota de que la Real Sociedad acabó jugando los últimos minutos con 10 jugadores porque Nais, que había entrado minutos antes al campo, sufrió una lesión muscular, y los de Imanol ya habían agotado los cinco cambios.

Finalmente y tras tres minutos de añadido y, con la noticia de que el PSG había caído ante el Niza en su partido liguero, Gil Manzano pitó el final y la euforia se desató en las gradas de cara al partido del miércoles, declarando solemnemente inaugurado en el madridismo eso que Valdano dio en llamar el «estado de optimismo».

Un madridismo, por cierto, que ovacionó tanto al equipo al final del partido que minutos más tarde, tuvo que salir desde el vestuario de nuevo al campo para agradecer los aplausos a una parte muy importante, encabezada por la Grada Fans, que no dejó de aplaudirles incluso una vez señalado el final del encuentro.

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