
Los jugadores y el cuerpo técnico del Real Madrid se dieron este domingo por la tarde un auténtico baño de masas por parte de una afición que se volcó con el equipo en las celebraciones por la consecución de la ansiada Decimocuarta en París ante el Liverpool.
La impresionante afluencia de madridistas que asistió a Cibeles ya el mismo sábado por la noche, nada más señalarse el final del partido, con decenas de miles de personas que llenaron la plaza de la Diosa, así como sus zonas aledañas, hizo prever que el domingo, ya con el equipo en Madrid, la presencia de aficionados en las calles de la capital iba a ser masiva
Del Santiago Bernabéu a la Catedral de la Almudena
Y así fue. La multitudinaria recepción al Real Madrid comenzó el domingo por la tarde en el Santiago Bernabéu, desde donde partió un autobús descubierto, ocupado por los jugadores y los técnicos, que cruzó un atestado Paseo de la Castellana, lleno de madridistas dándoles la bienvenida.
Desde ahí la comitiva puso rumbo en primer lugar a la Catedral de la Almudena, donde la plantilla y también la Junta Directiva ofrecieron a la Patrona de Madrid tanto la «Orejona» como la Copa de Campeones de Liga, recientemente ganada y que, por cuestiones de agenda, no pudo ser homenajeada en el templo.

Allí el presidente Florentino Pérez tomó la palabra y dedicó ambos títulos a todos los aficionados madridistas en general y a los socios en particular y elogió los valores del club durante estos 120 años de historia.
“Ha sido un triunfo basado en los valores que han forjado nuestra historia a lo largo de 120 años. Este grupo de grandes deportistas es referente para millones de personas y un ejemplo para los niños. Este equipo es una gran familia. Recibimos de la sociedad el cariño y la fuerza que nos motiva para seguir siendo mejores cada día. Todos estos éxitos están dedicados a nuestros socios y aficionados”, afirmó el presidente blanco.
Cita en la Comunidad de Madrid
Tras el protocolario acto ante el altar de la Virgen de la Almudena, la comitiva se dirigió a la sede de la Comunidad de Madrid, donde esperaba su presidenta, Isabel Díaz-Ayuso -una madridista confesa-, que no dudó en ponerse la camiseta con su nombre y posar con una réplica de la Copa de Europa, obsequio del club, además de no escatimar en palabras de elogio para el Real Madrid por sus éxitos en esta temporada.
“El mejor equipo del mundo es español, madrileño y lo está haciendo de nuevo. Vuelve a llevar el nombre de Madrid por todo el planeta. Lo hace llenando de alegría y color las calles de esta ciudad y de todo el mundo. Gracias Real Madrid por recordarnos los valores del equipo, el esfuerzo y la excelencia. Gracias por traer esta Copa. Cómo no te voy a querer”, exclamó una emocionada Isabel Díaz-Ayuso.

Allí participaron tanto Florentino Pérez como Marcelo, en calidad de primer capitán de la plantilla y tras sus respectivos discursos, tanto ellos como el resto de los jugadores y técnicos salieron al balcón de la sede de la Comunidad de Madrid a ofrecer las copas a los miles de asistentes que les esperaban en la Puerta del Sol.
Divertida recepción en el Ayuntamiento de Madrid
A partir de ese momento, se dirigieron a cumplimentar el tercer y último compromiso institucional de la jornada, en el Palacio de Correos, sede del Ayuntamiento de Madrid. Allí fueron recibidos por todo el equipo de gobierno municipal, encabezado por su alcalde, José Luis Martínez-Almeida y la vicealcaldesa, Begoña Villacís.
Precisamente, el acalde madrileño, un reconocido aficionado del Atlético de Madrid, protagonizó una divertida anécdota, al dirigirse a Courtois y «regañarle» de forma afectuosa por sus palabras sobre el equipo rojiblanco, vertidas en vísperas de la Final, acerca de estar «en el lado correcto de la Historia».
Martínez-Almeida recibió una réplica de la Champions y otra camiseta conmemorativa que, curiosamente, se negó a ponerse, quizás llevado de ese sentimiento atlético que, por lo que se pudo ver, fue superior al saber estar institucional, aunque sí exhibió el trofeo y fue bastante elogioso con el equipo blanco en su discurso.
“Además de la Decimocuarta, el Real Madrid ha sido campeón de Liga y hay que ponerlo en valor. Esta Copa de Europa dice mucho. No solo por ser capaces de ganar a los campeones de Italia, Inglaterra, Francia y al anterior campeón de Europa. Entre 14 Copas de Europa será muy difícil elegir cuál es la más especial, pero esta será muy recordada por todos. El Madrid no juega finales, sino que las ganas. Y esta plantilla ha conseguido la Champions y la Liga desde la unidad”, aseveró el alcalde madrileño.

Finalmente y tras los discursos de Marcelo y, de nuevo, Florentino Pérez, quien reflejó el carácter de «un equipo eterno, que es parte de la historia del fútbol», los asistentes pusieron rumbo a un repleto Santiago Bernabéu para poner punto final a los actos con el esperado fin de fiesta.
Eso sí, entre medias los jugadores rindieron la obligada visita a la Diosa Cibeles, a la que una vez más y como ya pasó hace aproximadamente un mes, Marcelo en calidad de primer capitán, volvió a subirse a sus hombros para adornarla con una bufanda del Real Madrid y recibir el cariño de los miles de madridistas que esperaban a sus ídolos.
Fin de fiesta en el Santiago Bernabéu y emotivo adiós a Marcelo
Ya de noche y, como decimos, con las gradas llenas a rebosar de público, que esperaba desde varias horas antes la llegada de sus ídolos, comenzó el acto sobre el césped del estadio.
Allí, uno por uno, el ya tradicional speaker y animador, el conocido humorista y presentador de «90 Minuti», Miki Nadal fue presentando a todos los jugadores de la plantila y a su cuerpo técnico quien, encabezado por Ancelotti, agradeció al público todo su apoyo: «Gracias por todo el cariño durante toda la temporada. Nosotros somos madridistas como vosotros», aseguró.
Y, aunque es sabido que el 30 de junio abandonarán el equipo tanto Gareth Bale como Isco, hubo un especial y emotivo homenaje, tanto por parte de la grada como de sus compañeros, a la figura de Marcelo, quien también dejará la plantilla al acabar la temporada, tras 15 años en el club.

Tremendamente emocionado, el lateral brasileño se mostró feliz por la consecución del título y, a pesar de la tristeza de saber que éste iba a ser su última celebración en el que ha sido su estadio durante tanto tiempo, afirmó que «es un día de alegría porque hemos ganado el mejor campeonato del mundo”, antes de ser manteado por sus compañeros y dar junto a todos ellos la vuelta de honor al estadio y ser despedidos por un espectacular castillo de fuegos artificiales.
La Decimocuarta ya es historia. Vayámonos preparando para recibir a la Decimoquinta…
