Crónica Real Madrid 80-95 Partizan | Euroliga (Play-off de cuartos de final, partido 2)

Real Madrid 80-95 Partizan: «Espectáculo deplorable»

El Real Madrid ha dado un importante paso atrás tras caer derrotado por segunda vez consecutiva y de nuevo en casa ante el Partizan, en un encuentro francamente malo por parte de los de Mateo que, para más «inri», tuvo un terrible colofón.

Y es que el partido tuvo que ser suspendido a falta de 1:40 para acabar por una tremebunda trifulca entre los miembros de ambos equipos. Una tangana de proporciones siderales en la que se vieron implicados prácticamente todos los jugadores y staff tanto de Partizan como del Real Madrid, en un espectáculo tan deplorable como indigno de una competición como la Euroliga.

Una pelea que, si bien no altera en nada el pésimo partido del Real Madrid, que acusó seriamente el esfuerzo y varapalo moral del primer día, sí que marcó por completo la crónica del mismo.

Y ojo, puede marcar también el de futuros encuentros de esta serie -y quién sabe si también de la Final Four- porque se esperan duras sanciones para algunos de los jugadores implicados, como Yabusele o Llull, cuya acción contra Punter desencadenó la trifulca, el prpio Punter o Lessort, entre otros. 

En lo meramente baloncestístico, poco o nada que contar ya que, prácticamente desde el salto inicial, el Partizan, en este primer cuarto gracias a un Exum estelar, se fue en el marcador y no dio apenas opciones al Real Madrid, que veía como tras los primeros 10  minutos ya estaba 10 abajo en el luminoso (21-31).

El segundo cuarto apretó el Real Madrid de arranque, con unos buenos minutos de Rudy y Hezonja que acercaron a los blancos a sólo tres puntos a la mitad del período pero despertaron de nuevo los balcánicos gracias al trabajo de Smailagic debajo del aro y de Punter y Papapetrou desde el perímetro. Y en un pis-pas, el Partizan se volvió a marchar en el marcador, que llegó al descanso con un definitorio +14 (37-51).

El tercer cuarto fue una vuelta a la heroica, a la «mística del Palacio», con un equipo de nuevo enchufado en ataque con «Chacho» Rodríguez intentando poner orden y con un buen Poirier en los primeros instantes.

De hecho, el Real Madrid llegó a situarse a solo cinco puntos de los balcánicos (52-57 al ecuador del período) pero, de nuevo, la chispa duró poco y el conjunto de Belgrado, de nuevo muy fino desde fuera, volvió a poner tierra de por medio hasta acabar con un 62-75 que ponía las cosas tremendamente cuesta arriba.

El Apocalipsis llegó en el cuarto y último período. Con los ánimos cada vez más calientes por parte de ambos equipos y, con el partido deshilachado y fuera de control para el Real Madrid, las cosas se fueron enredando cada vez más. Empezaron los piques y llegó alguna que otra falta fuera de tono, especialmente la quinta de Poirier, que encrespó los ánimos hasta que en a falta de 1:40 se desató la tormenta.

La Madre de Todas las Tanganas

En una jugada inexplicable, Llull le dio un palo importante y a destiempo a Punter, que se encaró con el menorquín, levantándole el puño con aviesas intenciones, al tiempo que Exum empujaba violentamente a jugador madridista. Entonces apareció Yabusele totalmente desatado para defender a su compañero y en cuestión de segundos estaban prácticamente todos los jugadores enzarzados y también los miembros de los dos banquillos. 

Entre medias, Punter atizaba un buen mandoble a Musa, que estaba por ahí intentando mediar y encarándose con algunos jugadores del Real Madrid, mientras que Exum era zarandeado por Yabusele, que protagonizó sobre el jugador norteamericano del Partizan una llave de Pressing Catch que no te hubiese firmado ni el mismísimo Hulk Hogan, estampándole contra el suelo en una maniobra tremendamente peligrosa y que le pudo haber hecho mucho daño.

Y entretanto, Musa que aún no se había recuperado del golpazo recibido, era agarrado del cuello y empujado por detrás por Lessort, y Gaby Deck, que también se había metido en el meollo le propinaba un buen tantarantán a Punter.

La cosa alcanzó tal cariz que tuvieron que saltar al campo los miembros de la Seguridad Privada del club para intentar calmar los ánimos y poner paz mientras que Yabusele, completamente fuera de sí, era acompañado al vestuario por una mujer (imaginamos que su pareja), que bajó a la cancha para tratar de hacerle entrar en razón.

Finalmente y tras varios minutos de una altísima tensión y con los tres árbitros deliberando en la mesa, se optó por dar por finalizado el partido. No sólo porque no estaba el horno para bollos sino porque es que, además, no debió quedar prácticamente nadie en pista que no hubiese sido descalificado por los colegiados, por lo que ambos equipos se fueron a vestuarios, con los serbios encima provocando a la grada con gestos despectivos.

Ahora toca cruzar los dedos y esperar las sanciones que la Euroliga, tremendamente crítica con el espectáculo vivido esta noche, promete hacer públicas este mismo viernes.


Ficha técnica del partido

Real Madrid: 80 (21+16+25+18): Williams-Goss (6), Randolph (-), Deck (8), Yabusele (3) y Musa (13) -quinteto inicial-, Rudy Fernández (16), Hezonja (16), Hanga (-), Sergio Rodríguez (2), Poirier (12) y Llull (4).

Partizan: 95 (31+20+22+20): Leday (15), Punter (14), Papapetrou (6), Lessort (10) y Madar (4) -qunteto inicial-, Abramovic (4), Smailagic (7), Exum (19), Nunnally (16) y Trifunovic (-).

Árbitros: Radovic, Latisevs y Rocha. Eliminado Poirier por cinco personales.

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