
Celta 0-1 Real Madrid: «El jardín de Jude»
El Real Madrid se ha llevado tres importantes puntos del siempre difícil campo de Balaídos gracias a un nuevo y decisivo gol de Jude Bellingham, que sigue tocado por la varita mágica. Un partido en el que, desgraciadamente, las lesiones han vuelto a ser protagonistas ya que Vinicius tuvo que abandonar el campo al cuarto de hora por unas molestias musculares, cuyo alcance está aún por determinar.
En cualquier caso, y sea cual fuere el resultado de las pruebas a las que someterán mañana al brasileño, Ancelotti afirmó tras el partido que no jugará la próxima semana ante el Getafe, previo al primer parón de selecciones de esta temporada, por lo que descansará y no volverá a jugar al menos hasta el 16 de septiembre, cuando se reanude el campeonato con el partido en casa ante la Real Sociedad.
El partido fue bastante intenso y marcado por un par de decisiones arbitrales en las que el VAR, en un caso rectificó y en otro ratificó las decisiones del colegiado Díaz de Mera y que pudieron ser decisivas. En el primer caso, anulando un gol de Larsen a los tres minutos al apreciar una falta del mismo jugador sobre Kepa Arrizabalaga y otra, en el minuto 66, al considerar como penalti un claro derribo del meta local, Iván Villar, sobre Rodrygo.
Primera parte intensa y polémica con el gol anulado al Celta
En lo estrictamente deportivo, hay que decir que ambos equipos salieron con bastantes ganas, con un Real Madrid en el que la principal novedad era la presencia por vez primera en esta Liga de Kepa bajo los palos. Un Kepa al que se le notó muy nervioso, afectado seguramente por el debut, y que no trasladaba seguridad, especialmente en los balones por alto.

Así se pudo ver a los tres minutos cuando en un balón lateral desde la banda izquierda del Real Madrid, Kepa salió de puños de forma aparentemente insegura y atolondrada y su despeje le cayó a Fran Beltrán, que disparó de primeras y Larsen, en el área pequeña, desvió a la red.
Inmediatamente se produjeron las protestas de los defensores madridistas y, sobre todo, de Kepa, afirmando que había sido objeto de falta. El VAR avisó inmediatamente al colegiado quien, tras revisar la jugada en el monitor, apreció una clarísima falta del propio Larson, que había imposibilitado el despeje del meta vasco agarrándole de la camiseta durante varios segundos y, por tanto, invalidó el tanto.
Respondió dos minutos más tarde Fede Valverde, quien puso por primera vez en aprietos a Iván Villar con un durísimo disparo, después de una galopada por la derecha y que el meta gallego rechazó a duras penas.
En ese momento, Vinicius se convirtió en un auéntico azote para la banda derecha celeste, incapaz de pararle pero sus dos o tres primeras incursiones acabaron con centros al corazón del área que no encontraron rematador.
A punto estuvo de encontrarlo en Rodrygo, tras una maravillosa galopada del propio Vinicius, incluyendo un regate estratosférico a Aidoo culminado con un caño a más de dos metros de distancia a Unai, pero falló en el último pase y el centro, demasiado fuerte, no pudo ser aprovechado por el joven delantero brasileño.

Sin embargo, esta carrera fue la última de Vinicius en el partido porque nada más culminar la jugada se llevó la mano al muslo y se tiró al suelo. En un primer momento, la asistencias lograron recuperarle pero a llegados al minuto 15, el brasileño dijo que no podía más y pidió el cambio, siendo sustituido un par de minutos después por Joselu.
A todo esto, el partido ya era de ida y vuelta constante, con dominio alterno pero sin oportunidades claras de gol en ninguna de las dos áreas. La más clara para el Celta fue un remate alto de Mingueza pasada la media hora de juego, tras una buena jugada de Cervi.
Por su parte, el Real Madrid lo intentó en las botas de Rodrygo, pero su poderoso slalom acabó con un disparo rechazado por Starfelt cuando se colaba en la meta de Villar. E incluso pudieron adelantarse los de Ancelotti en el minuto 42 con un gol de Joselu a pase de Bellingham pero el ex-jugador del Espanyol se encontraba claramente adelantado y el tanto fue correctamente invalidado por el colegiado.
La última ocasión de la primera mitad llegó en las botas de Bamba, cuyo disparo, excesivamente ajustado al palo izquierdo de Kepa, se marchó ligeramente desviado.
Penalti fallado por Rodrygo y nuevo gol de Bellingham
Tras el descanso, el partido cambió completamente de decoración. Ante un Real Madrid un tanto romo y con dificultades en la creación de juego, especialmente ofensivo, Rafa Benítez optó por darle el balón a los blancos (hoy de negro) y poner un autobús de tres ejes delante de su marco, con dos líneas de cinco y esperando cazar alguna contra.

Esto trajo consigo que el juego fuese más trabado y, aunque dominado por los de Carletto, el caudal ofensivo madridista, bastante más reducido. Eso sí, pudo adelantarse en el marcador al filo de la hora de juego cuando Valverde no supo aprovechar un balón dividido al que no pudo llegar Bellingham a pase de Rodrygo por la izquierda.
Apenas cuatro minuto después llegó la segunda jugada polémica del partido cuando Rodrygo, en una de las pocas veces que logró ganarle el Real Madrid la espalda al Celta, se plantó solo ante Iván Villar quien, a pesar de rozar levemente el balón, derribó con claridad al delantero brasileño con el cuerpo.
Un penalti aparentemente indiscutible a pesar de las protestas del equipo gallego pero que el propio Rodrygo no supo transformar ya que su disparo, a media altura y pegado al palo derecho, fue despejado por Villar en una gran intervención.
Ese empujón anímico provocó una reacción favorable en el conjunto celtiña que, llevado por el entusiasmo de su afición, se vino arriba durante unos minutos, especialmente cuando Iago Aspas pudo marcar en el minuto 71, tras una buena dejada de Bamba pero que el capitán del Celta no supo aprovechar.
Quien sí aprovechó su oportunidad fue el Real Madrid. Cuando el cronómetro indicaba el minuto 80 y más problemas estaba teniendo el conjunto blanco para generar peligro,llegó el gol de Bellingham.

Kroos, que había entrado minutos antes junto a Modric por Camavinga y Tchouameni, botó un córner desde la derecha del ataque madridista, prolongó Joselu de cabeza en el primer palo y, adelantándose a Aidoo, Bellingham conectó un oportuno testarazo para desviar el balón al fondo de la portería de Iván Villar, sumando así su cuarto tanto en tres partidos.
A partir de ahí, el partido se enfrió. Ancelotti dio entrada a Nacho por Fran García y el equipo se supo replegar y, con una buena presión basada en un excelente estado físico de los jugadores, logró capear el pequeño temporal que intentó desatar el Celta en los últimos minutos y, después de siete interminables minutos de prolongación (a pesar de que sólo había dado cinco), Díaz de Mera señaló el final del encuentro y, con él, la tercera victoria consecutiva a domicilio en tres partidos.
Ficha técnica del partido
Celta: Iván Villar; Mingueza, Aidoo, Unai Núñez, Starfelt, Cervi (Manu Sánchez, 45+2); Luca de la Torre (Miguel Rodríguez, 81), Fran Beltrán, Bamba; Iago Aspas y Larsen (Tapia, 77).
Real Madrid: Kepa; Carvajal, Rüdiger, Alaba, Fran García (Nacho, 80); Tchouameni (Modric, 62) Camavinga (Kroos, 62), Fede Valverde, Bellingham; Vinicius (Joselu, 18) y Rodrygo.
Arbitro: Díaz de Mera. Por el Celta amonestó a Iago Aspas y Tapia y por el Real Madrid vieron amarilla Kroos, Rüdiger y Nacho.
