Crónica RCD Mallorca 0-1 Real Madrid | Jornada 31 Liga Santander

Aurelien Tchouameni festejando el gol que le dio el triunfo a su equipo en Son Moix | RCD Mallorca 0-1 Real Madrid

RCD Mallorca 0-1 Real Madrid: «Paso de gigante hacia el título»

El Real Madrid ha dado otro importante paso para hacerse con esta Liga al vencer en un campo siempre difícil como es Son Moix y ante un rival tremendamente duro y rocoso como es el RCD Mallorca.

El conjunto de Javier Aguirre, fiel a su filosofía de juego duro, pérdidas de tiempo y simulaciones, le complicó la vida especialmente en la primera mitad a un Real Madrid que, si bien controló bien el partido en todo momento, tuvo que esperar a la segunda mitad para firmar la victoria, aunque fuese por la mínima, merced a un gol de Tchouameni al inicio de los segundos 45 minutos.

Primera parte soporífera y sin apenas ocasiones

Un Real Madrid en el que hubo hasta cinco rotaciones, pensando sin duda en el decisivo partido del miércoles próximo en Manchester pero que fue igualmente competitivo porque estos tres puntos, como indicábamos ayer en la previa, en vísperas del Clásico del domingo que viene, eran poco menos que imprescindibles para asegurar el colchón de ocho puntos que mantiene con el Barça.

Así pues, Ancelotti dio descanso a Carvajal, Camavinga, Kroos, Rodrygo y Vinicius y arrancó de inicio con Lunin bajo los palos, Lucas Vázquez y Mendy en los laterales, acompañados atrás por Nacho, que volvía al «once» después de ser titular ante el Athletic de Bilbao, y Rüdiger. En la medular Tchouameni regresaba al mediocentro defensivo, junto a Modric, Fede Valverde y Bellingham, con Joselu y Brahim en punta.

Un equipo bastante sólido y competitivo en el que, salvo a los incombustibles Fede Valverde y Rüdiger, que lo están jugando absolutamente todo, Carletto dio descanso a casi toda la espina dorsal del equipo

Muy buen partido de Modric el día que volvía al equipo titular | RCD Mallorca 0-1 Real Madrid

La primera mitad estuvo marcada por el aburrimiento, con un Mallorca tremendamente duro y muy cerrado atrás, con la complacencia (no por esperada, menos irritante) de Sánchez Martínez en la dirección del encuentro. Patadas a destiempo y agarrones muchos de ellos sin sanción y constantes interrupciones del juego que, salvo algún escarceo de Brahim, hicieron de los primeros 45 minutos un auténtico suplicio para el espectador.

Dominó el Real Madrid de cabo a rabo durante los primeros 45 minutos, con el Mallorca agazapado atrás intentando encontrar un resquicio a base de alguna contra y de jugadas de estrategia, aprovechando la envergadura de sus centrales, pero prácticamente no hubo oportunidades ni casi tiros a puerta.

Precisamente en una jugada a balón parado y cuando se cumplía la primera media hora de juego, a la salida de un córner botado desde la derecha por Dani Rodríguez, llegó el primer y único acercamiento con peligro del Mallorca con un remate de cabeza de Raíllo -en posible falta sobre Nacho- que obligó a Lunin a realizar una gran parada.

No tardó en responder el Real Madrid ya que, apenas dos minutos más tarde, en una conducción de Tchouameni que acabó con un pase del francés a Bellingham, el astro inglés se despachó un cañonazo espectacular que se estrelló violentamente contra el travesaño de Rajkovic.

A partir de ahí y, hasta que Sánchez Martínez mandase a los jugadores a los vestuarios, la nada más absoluta y un completo aburrimiento.

Segunda parte dinámica en la que mereció más el Real Madrid

Sin embargo, tras la reanudación la cosa cambió severamente. No sólo porque el Real Madrid cambió no sé si su actitud pero sí su velocidad de circulación sobre el campo, mucho más dinámica, sino también proque el Mallorca pareció empezar a acusar el cansancio.

Brahim estuvo muy activo aunque le faltó puntería de cara al gol | RCD Mallorca 0-1 Real Madrid

El caso es que al primer minuto, Bellingham ya había puesto a prueba a Rajkovic con un disparo desde la frontal tras una buena jugada persona, sin excesiva fuerza pero que sentaba las bases de que el Real Madrid  se iba a ir a por el partido

Ese fue el preludio del gol madridista, que llegó apenas un minuto después, cuando Tchouameni, desde al menos 30 metros no se lo pensó para conectar un derechazo brutal desde más de 30 metros, aprovechando un rechace de la defensa mallorquinista y el balón, tras rozar leventemente entre Manu Morlanes y Antonio Sánchez, se coló por la misma escuadra izquierda de Rajkovic.

De esta forma, cambió radicalmente el escenario porque, con el Real Madrid por delante en el marcador, el Mallorca tuvo que abrirse y eso, unido al dominio blanco sobre el césped, permitió generar mucho más peligro.

En el minuto 54 pudo marcar Brahim después de un slalom y una gran jugada personalpor el carril del centro pero el malagueño, que ayer estuvo muy fallón de cara al gol, no culminó bien, disparando al cuerpo de Rajkovic.

Un par de minutos más tarde, Joselu reclamó un posible penalti por mano de Raíllo tras un pase a la espalda directo hacia el delantero madridista pero ni Sánchez Martínez ni el VAR consideraron punible, a pesar de que la mano ocupaba una posición antinatural y cortaba un pase. Nada nuevo bajo el sol, vamos…

A todo esto, el Mallorca no había logrado salir de su campo hasta que cuando se cumplía la hora de partido, un saque larguísimo de Rajkovic propició una gran contra del Mallorca por la banda derecha con Lato quien hizo el «pase de la muerte» tras gtanar la linea de fondo hacia Abdón Prats pero su disparo fue desviado por Nacho cuando casi se cantaba el gol en la grada.´

Con este derechazo desde fuera del área anotó Tchouameni el gol del partido | RCD Mallorca 0-1 Real Madrid

Un espejismo porque, salvo un chutazo espectacular de Sergi Darder en el minuto 73, desviado a córner por Lunin con una fantástica intervención, no volvimos a tener noticias del Mallorca en el área madridista.

Entre medias, pudo -y debió- haber sentenciado el Madrid pero Brahim, a puerta vacía, no supo empujar el balón tras una gran triangulación entre Joselu y Modric y otro fallo clamoroso, en este caso de Valverde en el 71, que no supo resolver una clara jugada y estrelló el balón en Nastasic, el único defensa bajo los palos.

A todo esto, con Vinicius en el campo, que saltó al campo para sustituir a Brahim, el equipo dio un salto hacia delante en velocidad y, sobre todo, en profundidad y el equipo lo notó porque fue salir y empezar a generar peligro. Lástima que, como le pasó a sus compañeros, tuviese la pólvora mojada y no acertase a rematar bien un par de jugadas que acabó disparando contra el cuerpo de Rajkovic en, al menos, tres ocasiones.

El partido acabó con un gran susto para los blancos que, con el descuento cumplido, vieron cómo en un balón colgado al área, Lunin no acertaba a blocar y Muriqi, en posible falta sobre el meta ucraniano, se encontró con el balón a puerta vacía pero, inexplicablemente, remató fuera. Seguramente, de haber marcado el delantero kosovar, el VAR habría anulado la jugada pero con estos arbitrajes nunca se sabe y quién sabe si dos puntos podrían haber volado de la saca madridista.

Afortunadamente para los de Carletto, no hizo falta saberlo ya que, sin más trámite, Sánchez Martínez ordenó el final del partido y ahora sólo toca pensar en Champions, porque una vez más, el Real Madrid está llamado a hacer historia.


Ficha técnica del partido

RCD Mallorca: Rajkovic; Maffeo (Radonjic, ’78), «Gio» González, Raíllo, Nastasic, Lato; Morlanes (Mascarell, ’58), Samú Costa (Sergi Darder, ’58); Antonio Sánchez (Abdón Prats, ’58), Dani Rodríguez (Larin. ’86); Muriqi.

Real Madrid: Lunin; Lucas Vázquez (Militao, ’89), Rüdiger, Nacho, Mendy; Tchouameni, Modric (Carvajal, ’85), FedeValverde, Bellingham (Camavinga, ’62); Brahim (Vinicius, ’63) y Joselu.

Arbitro: José María Sánchez Martínez (Comité Murciano). Amonestó a Raíllo y Muriqi por el conjunto local y a Lunin, por parte de los blancos.

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