Crónica Real Madrid 5-2 Celta | Copa del Rey (Cuartos de final)

Mbappé y Tchouameni, dos de los protagonistas destacados del partido | Real Madrid 5-2 Celta

Real Madrid 5-2 Celta: «Bordeando el ridículo»

El Real Madrid ha logrado pasar a la fase de cuartos de final de la Copa del Rey tras golear por 5-2 al Celta, en otro mal partido de los blancos, que vieron cómo los gallegos les remontaban un 2-0 a favor en los últimos 10 minutos del tiempo reglamentario.

Un resultado, pues, engañoso porque los de Ancelotti necesitaron llegar a la prórroga para sentenciar en su segunda mitad un partido en el que durante unos interminables minutos, se caminó sobre el alambre -y sin red- y se contuvo la respiración en el Bernabéu.

Un estadio, por cierto, en el que se prefirió pitar a los suyos, especialmente a Tchouameni y a Lucas Vázquez, que apoyar al equipo, especialmente en los peores momentos, lo que dice más bien poco de esa siempre «sabia y autoexigente» afición.

El partido estuvo marcado por la polémica arbitral porque, al filo del descanso, el Celta reclamó un posible derribo de Lunin a Williot que, para más desgracia para el conjunto olívico, en la siguiente jugada recibió el tanto de Mbappé. La jugada fue rearbitrada y el VAR, con el ínclito Hernández Hernández a los mandos, decidió que todo era legal y el tanto del francés subió al marcador.

Primera parte para olvidar, con polémica arbitral

En lo meramente deportivo, decir que Ancelotti hizo algunos cambios con respecto a la final de la Supercopa. Además, del conocido cambio de Lunin por Courtois que el propio técnico italiano admitió en la previa, Tchouameni abandonó el eje de la zaga, en el que insertó a Asencio y lo incrustó en el pivote defensivo. También sentó a Mendy, Valverde, Bellingham y Rodrygo y dio entrada a Fran García, Modric, Ceballos y Brahim.

La cosa, sin embargo, no terminó de funcionar ya que el Real Madrid siguió adoptando un tono gris en la presión y en la salida de balón, lenta, previsible y consistente en intentar balones hacia delante, a la carrera de Mbappé y Vinicius, buscando la contra como único recurso.

Pero lo peor de todo es que el equipo siguió mostrando una alarmante falta de tensión defensiva y desangrándose por las bandas, especialmente por la derecha, por la que Lucas Vázquez sigue siendo uno de sus tristemente principales protagonistas.

Fruto de esta endeblez, llegó la primera -y casi única- ocasión del Celta, al menos en los primeros 45 minutos cuando, a los tres minutos, un centro peligroso desde el perfil derech del Madrid, Hugo Alvarez llevó el balón hasta el segundo palo para que Borja Iglesias prolongase de cabeza al área pequeña y Marcos Alonso, también de cabeza, rematase algo forzado mandando el balón a la parte superior del larguero de Lunin.

Con este gran gol, adelantó Mbappe a los blancos en la primera mitad | Real Madrid 5-2 Celta

No empezaban muy bien las cosas para los blancos, pues ya que esta jugada, que desnudaba de nuevo a la defensa madridista, terminó de encender los ánimos en la grada, que seguía emprendiéndola sobre todo contra Tchoaumeni que, curiosamente, fue después de lo mejor del Real Madrid sobre el campo.

El caso es que los minutos pasaban, el Real Madrid no lograba acercarse con peligro a la meta de Iván Villar, salvo por algunos intentos aislados de un eléctrico Kylian Mbappé, el único que parecía estar a la altura del partido.

Tras un derechazo espectacular de Tchouameni desde fuera del área al cuarto de hora que obligó a Iván Villar a lucirse, tuvimos que esperar casi hasta la media hora para ver la primera ocasión clara del Real Madrid, en las botas de Brahim a pase de Modric y que desvió con el pie el meta celtiña.

Llegamos entonces al minuto 35 que es cuando se desató la polémica. Vinicius perdió un balón en la frontal tras una más que posible falta y la jugada continuó con un rechace tras un choque entre Rüdiger y Hugo Alvarez. La pelota quedó muerta y la aprovechó Wiliot que, dentro del área, encaró a Lunin pero se adelantó demasiado la pelota y el meta ucraniano, al ir a cortar el balón, se topó con la pierna del delantero del Celta.

A priori, parecía un penalti bastante claro pero a la vista de la repetición, se aprecia un toque leve de Lunin cuando Williot ya había perdido el balón y éste, además, arrastra claremente el pie para provocar el contacto. ¿Se podría pitar? Perfectamente. Pero no haberlo hecho tampoco era un escándalo.

Lo peor para el Celta fue lo que vino inmediatamente después. El Real Madrid montó una contra con un espectacular pase de Ceballos a la espalda de la defensa de más de 30 metros que aprovechó Mbappé. El francés, que recogió el balón casi en el centro del campo, se pegó una galopada brutal que culminó con un chutazo brutal, casi sin ángulo, que sorprendió a Iván Villar.

Segunda parte anodina del Real Madrid y remontada celtiña

En la segunda parte las cosas no le fueron mucho mejor al Celta porque, si aún no estaban recuperándose del dolor del tanto de Mbappé, vieron cómo a los tres minutos de la reanudación, una fulgurante contra triangulada entre el propio Mbappé, Brahim, que vio muy bien la llegada al espacio de Vinicius, y el brasileño, culminó con un disparo raso y cruzado que sirvió para hacer el segundo y, aparentemente, sentenciar el partido.

Vinicius amplió la ventaja nada más volver del descanso con este disparo | Real Madrid 5-2 Celta

Ese gol le hizo mucho daño al Celta, que pareció bajar los brazos hasta el punto que pudo irse goleado a poco que Mbappé de cabeza a pase de Brahim y unos segundos después, Vinicius, hubiesen estado más atinados. En el primer caso, el balón se fue alto por poco y en el segundo, Starfelt, sacó bajo los palos la leve vaselina del brasileño por encima de Villar.

Llegaron entonces los cambios y el equipo se descompensó muchísimo. Salvo por la entrada de Valverde, los demás no sólo no funcionaron sino que no ofrecieron nada al equipo. Camavinga, Güler, Endrick e incluso Bellingham, provocaron que el equipo se rompiera por la mitad y el Celta, casi sin querer empezó a tener más la pelota. Incluso pudo acercarse en el marcador, con un derechazo tremendo de Sotelo en el minuto 70 que Lunin sacó con una espectaular mano arriba, para mandar el balón a córner.

Eso sí, pese a todo, llegó a caer el tercero en el minuto 77, en la única ocasión en la que el Real Madrid pudo hilvanar una buena jugada. En otra gran jugada personal de Mbappé, abrió a Vinicius dentro del área y el brasileño, clarividente, vio completamente solo en el punto de penalti a Güler, para que sólo tuviese que empujarla dentro. Sin embargo, el VAR apreció una ligerísima posición adelantada del brasileño e invalidó el tanto.

Aquello fue como el detonante para el desastre madridista de los últimos 10 minutos del tiempo reglamentario. Y así, en el minuto 83 y fruto de un incomprensible error de Camavinga llegó el 2-1. El francés se equivocó al sacar la pelota, entregándosela a Pablo Durán, quien asistió a Bamba, completamente solo. El jugador francés no desaprovechó el regalo y acortó distancias.

Acortó Bamba tras un grave error defensivo de Camavinga | Real Madrid 5-2 Celta

El equipo terminó de deshilacharse. Cada vez más aculado en tablas, con más nervios que se traducían en pérdidas constantes de balón, el equipo se limitó a pedir la hora, aculado en tablas y a punto estuvo de lograrlo. Pero cuando el electrónico marcaba el fin del tiempo reglamentario, se consumó el desastre.

De nuevo, en otro agujero negro por la banda de Lucas Vázquez, que no estaba -aunque sí se le esperaba- Bamba entró al área madridista como Pedro por su casa y Asencio, que tuvo que ir a hacer la cobertura, llegó tarde y pasado de vueltas y atropelló al delantero del Celta, provocando un estúpido e infantil pero diáfano penalti.

El lanzamiento lo ejecutó perfectamente Marcos Alonso, engañando a Lunin y mandó el partido a la prórroga ante la incredulidad y el creciente cabreo de la gente, que asistía atónita a un tiempo extra tan increíble como cierto, tras dejarse levantar un 2-0 a favor a falta de 10 minutos.

Goleada madridista en la prórroga

La primera parte de la prórroga fue casi tan anodina como los últimos minutos del tiempo reglamentario, con un Madrid descolocado, sin mordiente y con Valverde como único exponente de peligro y con capacidad para sorprender y, lo que es peor, sin Mbappé ni Brahim y con un errático Vinicius para afrontar los últimos 30 minutos.

En los primeros 15 minutos de la prolongación, y aunque es verdad que el Celta no generó peligro, el Real Madrid, salvo un remate casi con el hombro de Rüdiger que se fue al palo a la salida de un córner, tampoco y el fantasma de la famosa «lotería de los penaltis» empezó a sobrevolar el Bernabéu.

Hubo que esperar a la segunda parte de la prórroga, donde Vinicius dejó su puesto a Rodrygo, cuando pudimos ver al mejor Real Madrid del partido. La conexión Güler-Endrick funcionó a la perfección y a los dos minutos, el brasileño recogió un gran pase filtrado del turco y rompió la pelota con un tremendo zurdazo desde la frontal, incrustándola junto al palo derecho de Iván Villar.

Endrick cerraba la goleada con este taconazo | Real Madrid 5-2 Celta

El gol espoleó a los de Ancelotti y le hizo daño al Celta, al que el partido se le volvía a poner cuesta arriba. El Real Madrid remató la faena en el 112 cuando Fede Valverde puso el listón de la calidad de sus golazos en todo lo alto con un chutazo espectacular en toda la escuadra de la meta del Celta.

Con el Celta entregado, llegó la puntilla a falta de dos minutos para acabar el partido, cuando Rüdiger prolongó de cabeza un centro desde la esquina y el balón le cayó a Endrick que, si bien de primeras no acertó a rematar, aprovechando que nadie le disputó la pelota, se inventó un fantástico taconazo para batir casi en la línea de gol a Iván Villar y hacer el quinto y definitivo tanto madridista.


Ficha técnica del partido

Real Madrid: Lunin; Lucas Vázquez, Asencio, Rüdiger, Fran García (Bellingham, ’93); Tchouameni, Modric (Fede Valverde, ’78), Ceballos (Güler, ’70); Brahim (Camavinga, ’70), Mbappé (Endrick, ’78) y Vinícius (Rodrygo, ‘105).

Celta de Vigo: Iván Villar; Mingueza, Javi Rodríguez (Manquillo, ’95), Starfelt, Marcos Alonso, Carreira (Cervi, ’75); Beltrán (Sotelo, ’56), Illaix Moriba; Hugo Alvarez (Bamba, ’67), Williot (Durán, ’56); Borja Iglesias (López, ’75).

Arbitro: José Luis Munuera Montero (Col. Andaluz). Amonestó a Asencio y a Endrick por el Real Madrid y a Iván Villar, Starfelt, Marcos Alonso y Borja Iglesias (min.112) por el Celta.

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