
Villarreal 1-2 Real Madrid: «El Real Madrid evita una trampa mortal»
El Real Madrid no sólo ha salido vivo de la trampa mortal que Tebas y sus palmeros le pusieron a los blancos con el partido de La Cerámica sino que dormirá líder de la clasificación, tras ganar por 1-2 al Villarreal, con remontada y doblete de Mbappé incluidos.
Un partido con todos los ingredientes para buscar el pinchazo madridista
Sé muy bien por qué digo que este partido tenía todos los ingredientes para ser eso, una trampa mortal, una trampa para cazar elefantes. Sin ni siquiera concedernos las preceptivas 72 horas de descanso tras el último partido que, para más inri había tenido 120 minutos de juego intenso y una tanda de penaltis, nos habían metido con calzador a dos árbitros tan sospechosos como Gil Manzano en el césped y nada menos que Cuadra Fernández en el VAR.
Pero es que, si estos fuesen pocos ingredientes, el rival era un equipo como el Villarreal, que detesta tanto al Real Madrid que llegó a acusarle de comprar árbitros porque un día, precisamente con Gil Manzano en el pito, se fue del estadio con una bolsa de bolígrafos y pines, obsequio del club blanco (como, por cierto, hacía habitualmente con todos los árbitros).
Para colmo de males, este domingo juegan el Atlético de Madrid y el Barça, primero contra tercero, con la posibilidad de que un traspié del Real Madrid y la victoria culé en el Metropolitano, podría matar dos pájaros de un tiro en la lucha por el título de los que pagaron a Negreira durante 20 años.
Hay que reconocer que el Real Madrid, con un arranque lamentable y una segunda parte manifiestamente mejorable, puso de su parte para que todo este infecto mejunje tuviese éxito.
Con sus estrellas visiblemente cansadas, con un equipo que sigue corto de efectivos y sin posibilidad de mucha rotación, era comprensible -y hasta cierto punto, admisible- que el Madrid rehusase la pelea y evitase la tentación de afrontar un partido de correr a tumba abierta. Aun así, el pundonor de sus jugadores, que se fajaron atrás (sobre todo en la segunda mitad) y el talento de gente como Mbappé, permitió que salieran vivos del estadio groguet.
Quien sí puso todo de su parte para el naufragio madridista fue Gil Manzano, que dio un recital de arbitraje 100% Negreiro, made in LaLiga. Sibilino hasta la náusea, le perdonó un penalti en contra al Villarreal por una mano escandalosa de Pedraza en el área y fue tremendamente desigual en la apreciación de las faltas y las tarjetas.
Valga el dato que el Villarreal cometió 17 faltas y vio apenas dos amarillas (la última, sobre Foyth en el último tercio del partido) mientras que el Real Madrid tan sólo cometió tres faltas y vio una amarilla, sobre Tchouameni, en una acción que ni siquiera había sido punible. Foyth, y ese nuevo «mártir» del fútbol español llamado Baena, se hincharon a dar patadas impunemente.
Doblete de Mbappé y remontada blanca en la primera parte
En lo deportivo, decir que Ancelotti sacó el «once» más digno posible para un campo difícil como éste e intentar unas mínimas rotaciones dentro de lo que le quedaba a su disposición. Sacó a Courtois bajo los palos, Lucas Vázquez, Tchouameni (que volvía al eje de la zaga), Asencio y Fran García en defensa, Camavinga, Fede Valverde y Bellingham en el centro del campo y con Brahim, Mbappé y Rodrygo en punta.
Como era de esperar, los de Marcelino salieron en tromba a por el Real Madrid, que sufrió de lo lindo en los primeros minutos. Tanto que Courtois tuvo que lucirse a los seis minutos, desviando a córner un espectacular zambombazo de Ayoze. El lanzamiento, desde el perfil derecho madridista, lo ejecutó Baena con un buen pase que le cayó rebotado de la espalda de Tchouameni a Foyth en el área pequeña, quien con un buen disparo remachó en boca de gol.

Muy mal se le ponían, pues, las cosas a los blancos que, de nuevo, tenían que remar a contracorriente y en un ambiente tremendamente hostil. Sin embargo, apareció la figura de Mbappé, muy activo y participativo durante toda la primera parte, para echarse al equipo a la espalda.
A los 16 minutos asistió a Brahim desde la frontal con un gran pase filtrado que le dejó delante de Conde, al que intentó batir a media altura. El meta del Villarreal aguantó bien el amago del malagueño y rechazó el balón, que quedó muerto dentro del área y Mbappé, muy atento, mandó al fondo de la red.
Un duro golpe para los locales que, tras su buen comienzo, no se esperaban una reacción así de contundente de los blancos a las primeras de cambio. Pero no se quedó ahí la cosa, con el Villarreal aún en shock recibió otro duro varapalo tan sólo siete minutos más tarde.
Intentó reaccionar el Submarino Amarillo tan sólo un minuto más tarde con un zapatazo de Gueye desde la frontal, pero el derechazo del senegalés se encontró con las manoplas de Courtois, que en otra buena intervención, mandó el balón a la esquina.
Entonces llegó el minuto 22, en el que apareció de nuevo Mbappé liderando el ataque blanco. Cambió inteligentemente el juego hacia Valverde por la derecha. El uruguayo vio la llegada de Lucas Vázquez por el carril y éste, que vio la posición del francés, le devolvió el esférico para que Mbappé lo encajara pegado al palo izquierdo de Conde con un gran disparo a media altura.
Dos zarpazos fueron suficientes para desarbolar a un Villarreal que, esta vez sí, acusó duramente el golpe y, aunque fue Pepé el que, al filo del descanso y en una gran jugada personal el que obligó otra vez al lucimiento de Courtois, lo cierto es que los locales no volvieron a acercarse con peligro al área madridista, hasta que Gil Manzano decretó el final del primer tiempo.
Intensidad local y ejercicio de resistencia madridista en la segunda mitad
Tras el descanso el Villarreal repitió su salida en tromba de la primera parte. Aprovechando la evidente caída física del Real Madrid, que tenía a varias de sus principales estrellas destacadas en la primera parte como Mbappé, Bellingham y Valverde con la reserva, los de Marcelino pusieron la intensidad y las ganas que le habían faltado, especialmente tras el segundo tanto madridista.

Sin embargo, ni Barry de cabeza, primero, ni Foyth prácticamente a continuación, lograron perforar la meta de Courtois ya que sus disparos se marcharon desviados por poco, evitando un arranque como el de la primera parte.
Al filo de la hora de juego, Baena probó fortuna con un gran disparo con rosca desde el vértice derecho del área blanca, pero una vez más, se encontró con las manos de un inconmensurable y sobresaliente Courtois.
En el minuto 60 llegó un momento clave para el partido con las entradas de Rüdiger por un agotado y acalambrado Asencio y Vinicius por un gris Brahim y el Real Madrid, especialmente en ataque cobró nueva vida porque Foyth, que había protagonizado instantes antes un bochornoso espectáculo, simulando una agresión de Bellingham para provocar su expulsión, empezó a vivir bastante más intranquilo.
En el minuto 65, y fruto de una internada de Vinicius por su banda, llegó la jugada polémica de la tarde cuando el brasileño cambió totalmente el juego de banda hacia la entrada de Valverde por la derecha., El uruguayo, completamente solo, eligió centrar al corazón del área para que Mbappé empujase el balón pero se encontró con el brazo de Pedraza, que se había tirado al suelo con ambos brazos desplegados y sin ninguna intención de jugar el balón.
Gil Manzano desde el césped y, por supuesto, Cuadra Fernández desde el VAR se hicieron los suecos y el penalti se fue al limbo bajo el pretexto opuesto por el cual, hace apenas una semana, estos mismos árbitros decretaron la expulsión del portero del Alavés, Sivera, por cortar un balón con el brazo fuera del área.
Otro cambio fundamental para el equipo fue la entrada de Modric por Rodrygo en el minuto 65. La entrada del croata le dio el equilibrio necesario para recuperar al menos el timón del partido y la iniciativa en el control del centro del campo, hasta ese momento en manos del Villarreal.

Los últimos minutos fueron de cierto asedio local, aprovechando que el Real Madrid estaba ya cuesta abajo y sin frenos físicamente y la entrada de Güler en los últimos minutos por Valverde, lejos de ayudar, descabaló al equipo. De hecho, el turco tuvo una gran ocasión nada más entrar al campo. Se plantó cerca de Conde y, a pesar de que tenía a Mbappé completamente solo, prefirió finalizar él la jugada, sin éxito. Y acto seguido, por abusar de la conducción, perdió un balón que provocó una contra peligrosísima del Villarreal.
Los últimos instantes nos dejaron un importante susto para la meta del Real Madrid cuando Ayoze, en una gran acción, logró revolverse en el área pequeña y, cuando lo más fácil era anotar, mandó el balón por encima del larguero.
Finalmente y tras varios minutos de asedio, con constantes balones aéreos, muy bien gestionados defensivamente por el equipo, el partido llegó a su fin y el Madrid se podrá ir al parón de selecciones en una muy buena situación, a la espera de lo que hagan el Atlético y el Barça en su duelo de este domingo.
Ficha técnica del partido
Villarreal: Diego Conde; Foyth, Logan Costa, Kambwala, Sergi Cardona (Pedraza, 64′); Comesaña (Parejo, 79′), Pape Gueye (Denis Suárez, 84′), Baena; Pépé (Barry, 46′), Buchanan (Yeremy Pino, 64′) y Ayoze.
Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez, Tchouameni, Asencio (Rudiger, 61′), Fran García; Valverde (Arda Güler, 81′), Camavinga, Bellingham; Brahim (Vinicius, 61′), Rodrygo (Modric 65′) y Mbappé.
Árbitro: Gil Manzano (Col. Extremeño). Amonestó a los locales Sergi Cardona y Foyth y Tchouameni por el Real Madrid.
