
Courtois: 9. Sobresaliente. Sus paradas, especialmente en la segunda mitad, lograron evitar que esta catástrofe hubiese sido una hecatombe histórica.
Fede Valverde: 5. Aprobado. Partido bastante gris aunque sacrificado del uruguayo, que tuvo poca oportunidad para el lucimiento. Controló su banda en la primera parte pero tras el 1-0 se diluyó, como el resto del equipo.
Asencio: 6. Bien. De lo poco potable hoy. Rapidísimo al corte y contundente, ofreció los únicos flashes de coraje y pundonor en un equipo muerto física y sobre todo anímicamente.
Rüdiger: 4. Suspenso. Aunque mantuvo el tipo en la primera parte, en la segunda parte naugrafó atrás, desubicado y perdido.
Alaba: 4. Suspenso. Defensivamente no perdió la compostura en la primera parte pero en la segunda se hundió y prácticamente no se enteró de nada.
Modric: 4. Suspenso. Intentó mantener el timón en un equipo ciertamente descabalado y en el que prácticamente nadie estuvo en su sitio
Camavinga: 3. Suspenso. Espantoso partido del francés, que no sólo perdió la marca una y otra vez sino que se hartó perder balones.
Bellingham: 5. Aprobado. Intentó echarse el equipo a la espalda pero no dio abasto. Corrió y se vació pero no tuvo compañía y se acabó desesperando.
Rodrygo: 2. Suspenso. Otro partido lamentable del brasileño, que sigue fuera de combate y sin sitio en el campo. Apenas se enteró de nada, pasando absolutamente desapercibido en un partido que le vino muy grande.
Mbappé: 4. Suspenso. Llegó al Real Madrid para este tipo de partidos pero falló la que tuvo y la que debió meter, la tiró al muñeco. Desapareció, como el resto de compañeros, en la segunda parte.
Vinicius: 4. Suspenso. No dio una a derechas y, entre que apenas le llegaron balones y que las que recibió, las perdió todas y no ganó un solo duelo.
Lucas Vázquez: 4. Suspenso. No aportó nada, ni en defensa ni tampoco en ataque.
Fran García: Sin Calificar.
Brahim: Sin Calificar.
Carlo Ancelotti: 3. Suspenso. Intentó darle un nuevo impulso al equipo, con la presencia de Alaba en el lateral izquierdo y más o menos mantuvo el tipo en la primera parte. Lo peor vino en la segunda, donde su imagen, hierática y pasiva, sin capacidad de respuesta tras el primer tanto le deja muy señalado.
