
Getafe 0-1 Real Madrid: «Ganar por encima de todo… y de todos»
El Real Madrid seguirá una jornada más enganchado a la lucha por la Liga tras lograr tres importantes puntos en el campo de batalla del Coliseum, donde los de Ancelotti han tenido que afrontar algo más que un partido de fútbol, donde han primado los empujones, golpes y codazos, debidamente tolerados por el árbitro por cierto y del que luego hablaré, y en el que Courtois ha vuelto a ser decisivo.
Festín de mamporros consentidos por Sánchez Martínez y escándalo final
Lo de hoy en Getafe ha sido algo parecido a una especie de batalla campal, en la que desde prácticamente el primer minuto, los de Bordalás dejaron claro cuál iba a ser su modus operandi. Comenzaron con un par de tantarantanes sin sentido a Endrick por parte de Domingos Duarte, calificados por el inefable Miguel Angel Román de DAZN como «marcar el territorio» y acabaron con una brutal entrada de Luis Milla sobre Camavinga en los minutos finales que dio con los huesos del francés en el vestuario, con signos de una grave lesión.
De hecho, el Real Madrid acabó con 10 jugadores sobre el campo porque, tras la lesión de Camavinga, ya no había más cambios disponibles y, ante la imposibilidad de que el francés se quedase en el campo aunque fuese para hacer «la del cojo», tuvo que afrontar los últimos minutos del encuentro en inferioridad numérica.
Entre medias, un auténtico festín de porrazos ante los que Sánchez Martínez, el ínclito «Manolete», se limitó a mirar con desdén y señalando falta, en el mejor de los casos. Es más, a nadie le debería coger de sorpresa que, hasta la espeluznante entrada de Milla a Camavinga, el Real Madrid había visto ya una cartulina amarilla (encima por una jugada de Tchouameni que ni siquiera era falta), por ninguna del Getafe.

Para culminar la nefasta actuación arbitral, hay que decir que en la penúltima jugada del partido, Rodrygo fue objeto de un derribo catedralicio por parte de Isma que, por lo que sea, pasó inadvertido tanto para el árbitro de campo como para Trujillo Suárez, otro clásico de la cosa. El problema vino cuando en la siguiente jugada, el Getafe montó una contra que acabó con una clarísima ocasión local que salvó Courtois con una gran parada.
Es decir, que de un 0-2 se pudo haber pasado a un 1-1 y dos puntos que hubiesen volado para Barcelona. Y por supuesto, dudo mucho que la jugada se hubiese rearbitrado y que, a diferencia de lo que hizo Martínez Munuera en aquel infausto Real Madrid-Sevilla de la 2020/2021 en el Di Stéfano, no anularía el gol para señalar el claro penalti sobre Rodrygo. Y quien quiera entender, que entienda.
Primera parte de claro dominio madridista
En lo meramente futbolístico, decir que Ancelotti rotó y rotó mucho. Dio descanso a Rüdiger en favor de Alaba en el centro de la defensa, volvían Lucas Vázquez y Fran García a los laterales, mientras que en el centro del campo la gran novedad era la presencia de Güler como mediocentro organizador, junto a Vinicius, Endrick (titular por vez primera en la Liga) y Brahim.
La mano del joven turco fue absolutamente decisiva para que el Real Madrid lograse dominar el partido, a pesar de las constantes interrupciones provocadas por los golpes de los jugadores del Getafe.
Con su clarividencia a la hora de ver los huecos, el equipo se movió con soltura y determinación y se hizo rápidamente con los mandos del partido. Y lo más importante, encontrando esos huecos que, a veces, le cuesta tanto trabajo encontrar ante defensas cerradas como ésta.

Así, a los seis minutos, Güler le puso un pase a Valverde a la espalda de la defensa que el charrúa no pudo aprovechar porque la vaselina que intentó se marchó lejos de la portería de David Soria.
En el minuto 18 fue Fran García quien, tras un buen disparo que desvió David Soria, aprovechó el rechace del meta local para forzar un segundo chut pero, de nuevo, el portero getafense se lució con un buen despeje.
Y después de estos avisos, llegó el tanto en el minuto 21 cuando Güler, con una genial maniobra desde la frontal para deshacerse del marcaje de Terrats, alojó el balón en el fondo de la portería del Getafe con un fantástico derechazo al que no pudo responder Soria, a pesar de su estirada.
Con el Madrid jugando a placer, pudo haber sentenciado Endrick en el ’32 cuando, tras un espectacular pase al hueco por parte de Alaba, el brasileño logró picar por encima de David Soria pero Djené sacó el balón en la misma raya de gol cuando se cantaba ya el segundo de la noche.
La última gran ocasión del Real Madrid llegó en el minuto 38 cuando David Soria sacó una gran mano a un disparo con rosca de Brahim. Eso sí, además de algún que otro encontronazo, pudo haber habido un serio disgusto al filo del descanso, a cuenta del indecente rodillazo que Terrats le propinó a Lucas Vázquez en los riñones en un balón aéreo al que el jugador azulón no tenía ninguna posibilidad de llegar.
Segunda parte mala del Real Madrid y posible grave lesión de Camavinga
Tras el descanso, movió el banquillo Bordalás y decidió salir de la cueva y agitó el partido con un cambio de sistema, más ofensivo, sobre todo con la presencia de Coba y Alvaro, por Berrocal y Juan Iglesias. Si a eso le unes el paso atrás del Real Madrid, que luchaba por acabar indemne entre tanto mamporro, no es de extrañar que el partido cambiase de rumbo y se inclinase del lado del Getafe.

Sin crear demasiado peligro pero con mucha intensidad en la presión, empezó a rondar el área madridista y así, tras un mano a mano en el que Endrick se dejó atrás el balón ante Soria, Alvaro cabeceó fuera un buen centro de Coba desde la izquierda, en la primera gran aproximación de los locales al marco de Courtois.
A pesar de que los de Ancelotti le dieron un par de sustos a los locales en forma de sendos disparos de Brahim, primero, en el ’60, y de Vinicius tras una gran jugada personal en el ’67, desviados en ambos casos por David Soria, hay que decir que el Real Madrid se fue diluyendo y aculando en tablas.
Así, el Getafe pudo haber empatado en una clarísima ocasión en el minuto 73, cuando en otra internada por la banda derecha del Real Madrid, el balón acabó en las botas de Arambarri, tras una buena cesión de Borja Mayoral. Pero se le apagó la luz al uruguayo y, a pesar de su inmejorable situación frente a Courtois, desde el punto de penalti echó el balón fuera.
Tras la lesión comentada de Camavinga, el Real Madrid tuvo que afrontar los últimos 10 minutos de partido (tres de tiempo reglamentario más los siete de añadido que dio Sánchez Martínez) con uno menos y el partido se volvió literalmente loco.
En el minuto 96 llegó una jugada rocambolesca en el área del Madrid Coba asistió a Peter Federico quien, casi sin querer y muy cerca de Courtois, desvió el balón. El belga logró rechazar con muchas dificultades y el balón quedó muerto en el área pequeña donde, tras un par de escarceos (y un buen golpe en las costillas sobre el portero madridista), acabó en las manos del belga y con amarilla para Alvaro, por su excesiva «fogosidad».
Antes, hubo tiempo también para un conato de tangana cuando Alvaro chocó contra Asencio en la disputa de un balón y golpeó ligeramente en la cabeza al central canario. Es cierto que el madridista exageró la caída pero en modo alguno puede justificar la reacción desmedida de Peter Federico, que se fue a reprochar la acción a Asencio, provocando una pequeña riña.

Lo grave vino después, en la siguiente jugada cuando Isma, recién incorporado al partido, perdía un balón absurdo en la banda ante la presión de Rodrygo. El brasileño, ya en el área, se dispuso a rematar cuando el defensa azulón le derribó claramente con un rodillazo en el muslo y un empujón pero Sánchez Martínez (y lo más grave, Trujillo Suárez desde el VAR) dejaron seguir la jugada.
El Getafe montó una contra por la banda izquierda que acabó con un buen centro de COba que Alvaro remató de volea, con un disparo raso y duro que obligó a Courtois a lucirse de nuevo con otra gran parada.
Ahora, con el fantasma de la gravedad de las lesiones de Camavinga -ya descartado para el sábado por el propio Ancelotti en la rueda de prensa posterior al partido- y, ojo, de Alaba, quien tuvo que abandonar el campo al descanso, precisamente sustituido por el francés, toca recuperarse bien. Espera un nuevo título…
Ficha técnica del partido
Getafe: Soria; Juan Iglesias (Coba, ’50), Berrocal (Alvaro, ’50) Duarte, Alderete, Bernat; Terrats (Peter Federico, ’69), Milla, Djené (Isma, ’83), Arambarri; Borja Mayoral (Juanmi, ’83)
Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez, Asencio, Alaba (Camavinga, ’46), Fran García; Tchouameni, Fede Valverde, Güler (Ceballos, ’77); Brahim, Vinícius (Rodrygo, ’73) y Endrick (Bellingham, ’64)
Arbitro: Sánchez Martínez (Col. Murciano). Por los locales fueron amonestados Milla, Alvaro y Peter Federico, mientras que por el Real Madrid fue Tchouameni el único que vio tarjeta amarilla.
