
En un movimiento tan sorprendente como incomprensible, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha anunciado de forma oficial el fichaje de Carlo Ancelotti como nuevo seleccionador de la selección de Brasil.
El anuncio fue llevado a cabo por el propio Ednaldo Rodrigues, actual presidente de la CBF, en un compromiso que unirá al técnico italiano con la Pentacampeona desde el próximo día 1 de junio y se prolongará hasta el Mundial de EE.UU., México y Canadá del año que viene.
El máximo mandatario del fútbol carioca ha confirmado que Ancelotti estará sentado en el banquillo brasileño en los partidos contra Ecuador y Paraguay, los días 6 y 10, correspondientes a la 15ª y 16ª jornadas de las eliminatorias sudamericanas.
Ahora bien, se trata de un anuncio absolutamente improcedente y fuera de lugar, no tanto en el contenido ya que su posible llegada al banquillo de la Canarinha es algo de lo que se lleva más de un año hablando, sino en las formas.
No es de recibo que la CBF haya hecho público este fichaje, por mucha prisa que tuviese en anunciar esta contratación, ya que a día de hoy, ni el Real Madrid ni el propio Carletto, han dicho nada acerca de su futuro y, por tanto, el técnico italiano sigue siendo el entrenador del equipo blanco, con contrato en vigor.
De hecho, a esta hora nadie del Real Madrid ha hecho movimiento alguno sobre el futuro inmediato de Ancelotti en la Casa Blanca, a pesar de que todos sabían desde hace tiempo que el italiano no iba a continuar la próxima temporada en el banquillo madridista.
Pero es una mera cuestión de elegancia ya que la CBF debió haber esperado hasta que, como se preveía, esta misma semana se hiciese pública la salida de Carletto del Real Madrid, aunque tenía todavía un año de contrato con el conjunto blanco.
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