Crónica PSG 4-0 Real Madrid | Mundial de Clubes (Semifinales)

Partido para olvidar, en una tarde negra del equipo | PSG 4-0 Real Madrid

PSG 4-0 Real Madrid: «Mucho trabajo por delante para Xabi Alonso»

El Real Madrid fue avasallado por un espectacular PSG y ha dicho adiós a su sueño mundialista, tras un pésimo partido, tanto a nivel individual como colectivo y en el que dos groseros fallos defensivos le pusieron el partido en bandeja a los de Luis Enrique antes de los primeros 10 minutos.

En el que ha sido el peor encuentro de la Era Xabi Alonso, los blancos fueron la viva imagen de la impotencia, ante un equipo tremendamente superior, tanto física como tácticamente y que si no marcó más fue porque echó el freno en la segunda mitad y no quiso hacer más sangre.

Por último, y para tratar de ser mínimamente positivos y encontrar una luz de esperanza ante tremendo desconcierto y caos, el partido nos dejó dos gratas noticias como fueron la vuelta de Militao y Carvajal, tras nueve meses de ausencia. Tanto uno como otro salieron al campo en la segunda mitad, lo que hace albergar serias esperanzas de recuperación para ambos y saber que, aunque debidamente dosificados, serán dos activos importantes que podrán estar a las órdenes de Xabi Alonso.

Aluvión parisino y debacle madridista en la primera mitad

El partido no pudo empezar peor ya que, minutos antes de empezar, se conoció que Alexander-Arnold no iba a ser de la partida por unas molestias, lo que obligó a Xabi Alonso a trastocar su esquema. Movió a Fede Valverde al lateral derecho y optó por un extraño 4-3-3, inédito con él hasta la fecha, con Tchouameni en la medular como pivote, con Asencio por el sancionado Hujsen en el eje defensivo y con el «tridente» Vinicius, Gonzalo y Mbappé.

Y como se suele decir, los experimentos han de hacerse con gaseosa y no cuando estás jugándote las habichuelas con un equipazo como el PSG, una auténtica locomotora que no tardó en ponerle las cosas claras al Real Madrid de por dónde iban a ir los tiros.

Un Inexplicable error de Asencio posibilitó el primer tanto del PSG | PSG 4-0 Real Madrid

A los tres minutos, un espectacular zurdazo de Fabián con rosca obligó a Courtois a responder con una gran mano abajo para desviar a córner. Y casi a continuación, de nuevo Courtois sacó a pasear sus dotes para sacarle a Dembelé un disparo a bocajarro, tras una fantástica jugada colectiva del equipo parisino, en la que la defensa madridista sólo fue capaz de seguir el rastro del balón desde el perfil izquierdo hasta el derecho.

Un aperitivo de lo que se le iba a venir encima al Real Madrid, absolutamente desarbolado por la presión asfixiante de todo el PSG cada vez que un defensor blanco o el mismo Courtois querían sacar la pelota.

Fruto precisamente de esa presión y, por qué no decirlo, de un imperdonable exceso de confianza de Asencio, llegó el primer tanto a los cinco minutos de partido. De hecho, aún sigo intentando entender qué pretendía el canterano madridista, al que Dembelé le robó la cartera.

Courtois salió a la desesperada, tratando sin éxito de trabar al delantero francés y el balón, sin dueño y en el área pequeña, le cayó a Fabián, que sólo tuvo que empujarla para hacer el primero.

Y como dice el refrán, si no quieres caldo, tres tazas. Apenas dos minutos después, cayó el segundo en otro fallo aún más grosero, si cabe, que el primero. En un balón sin peligro retrasado por Bellingham a la altura del centro del campo, Rüdiger pateó al aire cuando trataba de ceder atrás a Courtois. Dembelé, que estaba por ahí presionando como todo el partido cada intento de salida de balón jugado, no desaprovechó el regalo y batió al belga en su salida.

Siete minutos y 2-0. Como decía aquél, «no hay más qui disirrr». Partido acabado y todas las plegarias en marcha para que aquello no acabase en una carnicería ante un Real Madrid que, apenas había comenzado el partido y, como dice el gran Jaime Ugarte, ya estaba en la «habitación del sueño», tirado en la lona y noqueado por un PSG, a años-luz de los blancos en todos los aspectos.

Un lamentable error de Rüdiger posibilitó el segundo gol parisino | PSG 4-0 Real Madrid

Tuvimos que esperar hasta el minuto 20 para ver una interesante aproximación -que ni siquiera oportunidad- del Real Madrid en el área de Donnaruma. En su primera (y quizás única) gran contra, Vinicius enfiló hacia la portería del PSG pero, entre que el brasileño se durmió y la rapidez de Nuno Mendes, la ocasión quedó en nada porque el portugués, mucho más veloz, le acabó robando la cartera a Vinicius cuando éste se disponía a ejecutar al meta italiano.

Un auténtico espejismo porque el Madrid seguía sin poder sacar el balón, que apenas le duraba en las botas. A los 22 minutos, Dembelé roba ante Mbappé en el centro del campo y volvió a pillar a la contra a la defensa madridista, pero en esta ocasión, el francés no pudo culminar su galopada con acierto y remató flojo y a las manos de Courtois.

Quien sí hizo diana fue de nuevo Fabián tan sólo un minuto después en otra contra fulgurante del PSG por la derecha, merced a una pared maravillosa entre Achraf y Dembelé. El francés, con inteligencia, le devolvió al marroquí y éste, tras plantarse por velocidad en el perfil derecho del área madridista, asistió hacia Fabián, que seguía la jugada y sólo tuvo que empujarla al fondo de la red.

A partir de ese momento, si es que alguien albergaba el más mínimo atisbo de remontada blanca, ya no hubo partido y sí un monólogo descomunal del PSG que, entre otras cosas, debido al calor reinante, decidió bajar un punto su intensidad, para alivio de los de Xabi.

Xabi intentó reajustar al equipo tras la pausa de hidratación, reubicando a los tres de delante y adelantando la defensa pero no hubo posibilidad alguna de reacción y sólo el hecho de que los de Luis Enrique aflojasen la tensión, le dio un mínimo de respiro a los blancos-

Hubo que esperar hasta el minuto 39 para volver a ver otra gran oportunidad del PSG en las botas de Kvaratskhelia, que finalizó con un peligroso disparo con rosca que se marchó fuera por bien poco.

Partido para olvidar, entre otros, de Vinicius | PSG 4-0 Real Madrid

Los últimos minutos nos dejaron un par de sustos para la meta de Courtois. El primero, nada más cumplirse el tiempo reglamentario, con un disparo de  Nuno Mendes a la salida de un córner que remata duro pero centrado y al que respondió muy atento Courtois.

El segundo, un poco más peligroso, con un centro chut de Dembelé desde la izquierda que, viendo adelantado a Courtois, intentó colocarle el balón por encima pero el belga reaccionó bien, sacando la mano para mandar a córner por encima del larguero.

Segunda mitad de frenazo del PSG en los retornos de Militao y Carvajal

La segunda mitad, para la que inexplicablemente no hubo cambios de inicio por parte del Real Madrid comenzó de la peor manera posible para los blancos. A los dos minutos, un nuevo y tremendo desajuste defensivo del Real Madrid facilitó otro contragolpe del PSG liderado por el incombustible Dembelé. El francés asistió a Doué, que entraba por la derecha y éste batió con facilidad al belga para hacer el cuarto.

Sin embargo, y afortunadamente para los de Xabi Alonso, el delantero galo estaba ligeramente adelantado en el momento de recibir el balón y el tanto fue invalidado por posición antirreglamentaria.

A partir de ese momento, el partido ya no tuvo ninguna historia porque Luis Enrique decidió no hacer más sangre. Buscando el descanso de sus estrellas, antes de cumplirse la hora de juego sacó del campo a Dembelé y Kvaratskhelia, e instantes más tarde a Fabián, con lo que el PSG perdió en intensidad y en acierto por las bandas.

El partido nos dejó la despedida oficial de Luka Modric del Real Madrid | PSG 4-0 Real Madrid

Pudimos ver entonces a un Madrid algo más dominante pero al que los cambios no aportaron nada especial. Sólo la ternura y la tristeza de asistir, ahora sí, a las despedidas oficiales de Luka Modric y de Lucas Vázquez y lo esperanzador de los regresos de Militao, primero, y de Carvajal instantes después, tras casi un año de ausencia debido a sus respectivas lesiones de rodilla.

Precisamente, Militao fue el que más trabajó y buscó acortar distancias. En el minuto 84 probó fortuna de cabeza a la salida de un córner botado por Modric, pero su remate se marchó fuera por poco. Y dos minutos después, el propio Militao robó en la zona de tres cuartos, avanzó unos metros y se animó a terminar él mismo la jugada con un disparo lejano que detuvo Donnaruma sin excesivos problemas.

Y cuando todo apuntaba a que el partido acabaría con el 3-0 con el que se fue al descanso, llegó la puntilla para los blancos. En el ’87, Achraf se despachó un fantástico pase a la espalda de la defensa para el recién incorporado Gonçalo Ramos, con todo el espacio por la derecha.

El portugués avanzó y vio la llegada de Barcola en el segundo palo y, aunque el delantero francés, no anduvo fino en el control y perdió inicialmente la pelota, la recuperó enseguida para devolverle al portugués. El delantero luso, completamente solo y a placer, anotó el cuarto y definitivo tanto, que selló la goleada parisina, dando carpetazo definitivo a una temporada, la 2024/2025, que no pasará precisamente a la historia del club blanco.

Las vueltas de Militao y Carvajal, las únicas buenas noticias de este partido | PSG 4-0 Real Madrid

Ahora toca irse de vacaciones y pasar página. Y lo más importante, dejar trabajar a Xabi Alonso que, con lo visto hoy sobre el campo, tiene mucho más trabajo por delante del que los primeros partidos (y resultados) parecía ya estar realizado.

Tres semanas de vacaciones para dejar atrás la temporada más larga -y tediosa- de la historia del club, recargar pilas y que el club haga en los despachos el trabajo que, según se ha visto, también es necesario llevar a cabo.

Hasta la vuelta, ¡HALA MADRID!


Ficha técnica del partido

PSG: Donnarumma; Achraf Hakimi, Marquinhos, Beraldo, Nuno Mendes (Lee Kang-In, ’80); Joao Neves, Vitinha, Fabián (Mayulu, ’66); Doué (Zaïre-Emery, ’66), Dembélé (Gonçalo Ramos, ’59) y Kvaratskhelia (Barcola, ’59).

Real Madrid: Courtois; Fede Valverde, Rüdiger, Asencio, (Militao, ’64) Fran García; Tchouameni, Güler, Bellingham (Modric, ’64); Vinicius (Brahim, ’64), Gonzalo y Mbappé (Carvajal, ’71).

Arbitro: Szymon Marciniak (POL). Amonestó a Joao Neves en el PSG y a Tchouameni y Carvajal en el Real Madrid.

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