
WSG Tirol 0-4 Real Madrid: «Buenas sensaciones»
El Real Madrid dio buena cuenta del modesto WSG Tirol en el idílico paisaje del Tivoli Stadion de Innsbruck, como cantaba Marco, «al pie de las montañas» y que dejó muy buenas sensaciones en el paladar de los madridistas, tanto por el resultado como por el juego ofrecido.
Un partido plácido en el que Xabi Alonso alineó de inicio al que, con casi total seguridad, será el «once» que arrancará la Liga el próximo martes ante Osasuna en el Bernabéu y que se ventiló rápida y fácilmente gracias al doblete de un Mbappé que sigue en racha, y los tantos de Militao y Rodrygo.
El encuentro tuvo como grandes novedades el debut de Carreras en el lateral izquierdo, cumpliendo además un muy buen papel y, sobre todo, la titularidad de Militao, cuyo rendimiento (gol incluido) ofreció muy pocas dudas sobre su recuperación y dio la sensación de que está recuperando el nivel que tenía antes de sus dos graves lesiones de rodilla.
También hay que reconocer el trabajo de Güler en su papel de mediocentro organizador. Un rol en el que cada partido que pasa, parece sentirse más cómodo. Hoy ha vuelto a dar muestras de su visión de juego y de su nivel, así como de su peligrosidad de cara al marco. Estrelló dos balones en la madera y, además de una gran asistencia (la que le da a Mbappé para el 2-0 es pura crema), estuvo clarividente en varios centros al área que por poco acabaron en gol.

Por último, no quería olvidarme del papel preponderante y el liderazgo que ha asumido alguien con Huijsen. Un tipo que parece que, a pesar de su insultante juventud, llevase una década en el Real Madrid y que, gracias a su indudable poderío defensivo así como su capacidad para sacar el balón desde atrás, le dará muchas alternativas (y muchas alegrías) al equipo.
Rapidez, goles y recital de Güler y Mbappé en la primera parte
En lo deportivo, decir que Xabi Alonso volvió a insistir con un 4-3-3, con Alexander-Arnold y Carreras en los laterales y con Huijsen y Militao en el eje de la defensa. El centro del campo lo ocuparon Tchouameni, Güler y Ceballos, mientras que el ataque corrió a cuenta de Brahim, Mbappé y Vinicius.
Desde el primer minuto, el partido fue un monólogo madridista, dirigido por la batuta de un magistral Güler y rematado por la punta de lanza en la que rápidamente se convirtió Mbappé. Con una presión altísima desde arriba, el Real Madrid se adueño de inmediato de la pelota, haciendo gala de una circulación endiablada de la pelota, con constantes internadas por las bandas y alternando con combinaciones por el centro, en lo que quiere Xabi Alonso que sean las señas de identidad del equipo para esta temporada.
De hecho, el francés pudo haber marcado en la primera ocasión del partido a los seis minutos, con un centro-chut desde el perfil izquierdo, muy cerrado, y que obligó a una gran intervención del meta local.
Justo un par de minutos después, el propio Güler pudo adelantar a los blancos con un disparo espectacular desde la frontal que se estrelló con violencia contra el larguero de Stejskal. Sin apenas tiempo para recuperarse, el mismo portero tuvo que lucirse ante un disparo lejano de Tchouameni con mucho peligro.

Y tanto fue el cántaro a la fuente que a los nueve minutos de partido, Brahim colocó un fantástico centro desde la derecha que Militao, situado junto a Huijsen en posición de ariete, conectó un gran testarazo, pegado al palo izquierdo, ante el que nada pudo hacer Stejskal.
Con el equipo tirolés completamente desarbolado llegó inmediatamente después el segundo. A los dos minutos del gol de Militao, Güler se inventó una asistencia maravillosa desde la frontal sobre Mbappé que el francés no desaprovechó. Tras una maniobra genial para deshacerse del meta, el francés marcó a placer el segundo de la tarde, para encarrilar la victoria madridista.
A partir de ese momento, el partido entró en una fase de más calma, con un fútbol más pausado y, por ello, con menos ocasiones para los blancos, que aun así, tuvieron en las botas de Brahim el tercero en el minuto 21. Sin embargo, su disparo, excesivamente ajustado al palo derecho de Stejskal, se marchó ligeramente desviado. Y tres minutos después, el propio meta austríaco tuvo que sacar los guantes a pasear para repeler un centro-chut muy peligroso de Alexander-Arnold desde la derecha.
Más goles y oleada de cambios en la segunda parte
Sin cambios en el «once» y tan solo cuatro minutos después de la reanudación, Arda Güler se volvió a encontrar con el travesaño, tras botar de forma magistral un golpe franco desde la frontal del área tirolesa. Y justo un minuto más tarde, el propio Güler pudo hacer el tercero con un gran zurdazo a pase de Vinicius pero su disparo, excesivamente forzado, se marchó pegado al palo derecho de Eckmayr, quien había sustituido a Stejskal en el descanso.
Entonces, en el minuto 58 cayó el tercero, de nuevo en las botas de Mbappé, quien aprovechó su velocidad para romper a la defensa, gracias a un fantástico servicio de Tchouameni a campo abierto.

Al llegar a la hora de partido, Xabi Alonso movió el banquillo y dio descanso a una gran parte del equipo, introduciendo cambios en todas sus líneas. Desde la portería, donde Lunin sustituyó a Courtois, el tolosarra dio entrada a Carvajal, Rüdiger, Fran García, Alaba, Gonzalo y Rodrygo para sentar a Alexander-Arnold, Militao, Carreras, Tchouameni, Ceballos y Vinicius.
Unos cambios que, pese a lo numeroso, no afectaron demasiado al rendimiento del equipo. Sorprendió, eso sí, la nueva ubicación de David Alaba, que volvía a los terrenos de juego tras más de tres meses de baja haciéndolo como pivote defensivo. Y ojo, no lo hizo nada mal.
El caso es que el partido continuó por los mismos derroteros y así, un ambicioso Gonzalo, que se tomó muy en serio el duelo, pudo marcar el cuarto en el minuto 67 con un gran testarazo a pase nuevamente de Güler al saque de una falta, pero su remate se marchó pegado a la escuadra derecha de Eckmayr.
Y justo un minuto después, el WSG Tirol disfrutó de su mejor ocasión -la única, para ser exactos- por medio de Anselm pero Lunin, muy atento, atajó abajo el disparo del delantero austríaco.
Casi sin dar tiempo para lamentarse, Mbappé no pudo cerrar su participación con un triplete porque Eckmayr le sacó un balón de gol, tras la enésima asistencia espectacular de Arda Güler, con un gran pase entre líneas.

Finalmente y en el minuto 80, cayó el cuarto gracias a un buen disparo ajustado de Rodrygo, a pase de Mbappé quien, por cierto, apenas un par de minutos antes, había tenido otra gran ocasión, pero su disparo, duro y raso, fue objeto de una gran parada por parte de Eckmayr.
Sin más aliciente que ver en acción a dos de las joyas de la cantera en esta pretemporada como son Roberto Martín y Thiago Pitarch, que entraron a falta de siete minutos para el final en lugar de Güler y Mbappé, el partido llegó a su fin y con él la escueta pretemporada madridista. Ahora, por obra y gracia del siempre «madridista» Tebas, ya no hay tiempo para más pruebas y espera ya Osasuna para el estreno liguero, que se producirá el próximo martes día 19 a las 21:00 horas en el Santiago Bernabéu.
Ficha técnica del partido
WSG Tirol: Stejskal (Eckmayer, ’46); Huetz,, Boras, Lawrence (Sabitzer, ’48, Neuner, ’89), Schweighofer, Bockle (Bambara, m.48, Falkner, ’75); Muller (Naschberger, ’48), Votter (Jaunegg, ’48), Rieder (Geris, ’46); Wels (Taferner, ’46) y Hinterseer (Diarra, ’37, Anselm, ’64).
Real Madrid: Courtois (Lunin, ’62); Alexander-Arnold (Carvajal, 62), Militao (Rüdiger, m.62), Huijsen (Asencio, m.78), Carreras (Fran García, ’62); Tchouameni (Alaba, ’62), Ceballos (Gonzalo, ’62), Güler (Roberto Martín, ’83); Brahim (Yáñez, ’78), Mbappé (Thiago Pitarch, ’83) y Vinicius (Rodrygo, ’62).
