
Kairat Almaty 0-5 Real Madrid: «Exhibición de Mbappé en el Extremo Oriente»
El Real Madrid ha ganado con suficiencia y comodidad al modesto Kairat Almaty kazajo, tras una auténtica exhibición de Mbappé con un hat-trick y los goles de Camavinga y Brahim, éste ya en el descuento.
Una victoria en la que, tras un comienzo arrollador de los locales, lel Real Madrid dominó y controló el partido a su antojo y en el que sólo el desacierto de los delanteros madridistas (o el acierto del portero local, que también) impidió que la goleada fuese aún mayor.
Control madridista tras unos primeros minutos locos
Tal y como se esperaba, Xabi Alonso volvió al 4-3-3 y aprovechó para hacer rotaciones. Algunas obligadas, como la del lateral derecho, donde Asencio ocupó la demarcación a causa de las conocidas bajas de Carvajal y Alexander-Arnold. Como obligada fue la sorprendente entrada de David Alaba como titular en lugar del lesionado Militao.
También descansó Carreras, cuyo puesto fue ocupado por Fran García, mientras que el centro del campo lo ocuparon Tchouameni, Ceballos y con Güler como «faro» en la mediapunta. Asimismo, Mastantuono recuperó la titularidad tras su suplencia en el Metropolitano y repitieron como estiletes tanto Mbappé como Vinicius.
Y las cosas no empezaron nada bien para el Real Madrid, tremendamente desubicado en el campo y superador por el empuje local. De hecho, no se había cumplido el primer minuto y Courtois ya se había llevado un par de sustos, afortunadamente sin consecuencias.

Tras al menos 10 minutos bastante erráticos, los de Xabi Alonso empezaron a controlar el partido. De la mano de un Ceballos que rápidamente entendió qué hacer para sacar la pelota y rebajar las revoluciones a base de pases en la medular, con Tchouameni cortando los cada vez más exiguos ataques kazajos, el Real Madrid pasó a tener la pelota y a crear peligro.
La primera gran ocasión madridista llegó en el minuto 13 con un mano a mano de Vinicius ante Kalmurza, pero el brasileño, muy desacertado hoy de cara al marco, eligió mal y cruzó en exceso el balón ante la salida del meta local.
Sólo cuatro minutos más tarde, una gran internada de Fran García, que ganó la línea de fondo, acabó con un pase hacia el punto de penalti, para que Güler rematase de primeras en una jugada idéntica al 1-2 del pasado sábado en el Metropolitano. Sin embargo, esta vez no hubo tanta suerte y el remate del turco lo desvió a córner Sorokin cuando se colaba en la portería de Kalmurza.
También la tuvo Mbappé en el ’21 pero su disparo con rosca, tras una gran jugada colectiva del ataque blanco, fue desviado a córner por el jovencísimo meta kazajo, con una gran estirada.
Con el Real Madrid rondando con cada vez más peligro el área local, era cuestión de tiempo que cayese el primero y así fue, aunque no de la forma que se esperaba sino de penalti.
Un penalti tan claro como absurdo, que llegó en el minuto 25 cuando Mastantuono se aprovechó de una mala cesión de cabeza por parte de Sorokin a Kalmurza. El argentino llegó antes que el meta y éste, que se tiró tarde y precipitadamente, arrolló al delantero madridista. Mbappé ejecutó el lanzamiento desde los once metros de forma magistral, con un disparo a media altura, pegado al palo derecho.

Lo sorprendente fue la fase de «calma chicha» en la que entró el partido a partir del tanto madridista. Sin sufrir, porque es cierto que los locales ya no volvieron a intimidar mínimamente a Courtois, pero tampoco es menos cierto que el Real Madrid se limitó a controlar el partido y dejar alguna ocasión suelta, buscando siempre la espalda de la defensa, gracias a la velocidad de Mbappé y Vinicius, y alguna aportación aislada de Mastantuono por la derecha.
Es más, hubo que esperar hasta prácticamente el descanso para ver cómo Mbappé se inventaba una jugada magistral, con caño incluido en el área, pero su disparo con la pierna izquierda se perdió por muy poco.
Festival goleador madridista en la segunda mitad
Tras el descanso, en el que no hubo cambios por ninguno de los dos equipos, llegó muy pronto la sentencia y de una forma muy curiosa. Corría el minuto 52 cuando, en un fuerte despeje forzado de Courtois para cortar una contra, el balón cruzó todo el campo. Incluyendo la defensa del Kairat y Mbappé, más rápido que la zaga local, no desaprovechó el regalo y batió a Kalmurza con una suave y delicada parábola.
El mismo Mbappé tuvo ocasión de firmar su tercer tanto apenas cinco minutos después, pero el francés, incomprensiblemente, malogró tirando fuera y casi a puerta vacía una maravillosa asistencia de Vinicius, tras una gran combinación entre ambos. Del mismo modo que Mastantuono pudo haber cerrado definitivamente el encuentro en el ’63, pero su disparo se encontró con el cuerpo de Kalmurza.
Un fallo que bien pudo haber cambiado el curso del partido porque, apenas cinco minutos, Ceballos derribó a Mynsky en el área en una jugada un tanto atropellada, lo que supuso que Marco Guida señalase de inmediato el punto de penalti.
Sin embargo, en una decisión que, sin duda, en España no se habría revisado, el VAR chequeó la jugada y demostró que fue el delantero kazajo el que forzó el contacto con Ceballos y no al revés, por que el colegiado italiano se desdijo de su primera decisión y anuló el penalti, por lo que los locales no pudieron volver a meterse en el partido.

Comenzó entonces el carrusel de cambios en el Real Madrid y así, en el minuto 69 se marcharon Mastantuono y Vinicius y entraron Brahim y Rodrygo, quienes le dieron un nuevo aire al ataque madridista.
Es más, cuando apenas llevaba cuatro minutos en el campo, Rodrygo se inventó una gran jugada por la izquierda, asistió a Güler quien, a su vez, cedió a Mbappé para que anotase su tercer tanto de la noche.
Posteriormente, en el ’79 Xabi Alonso dio entrada a Camavinga, Bellingham y Gonzalo por Tchouameni, Güler y Mbappé y la jugada no pudo salirle más redonda. De nuevo con Rodrygo como protagonista, el brasileño se marcó una excelente internada por la izquierda para ganar la línea de fondo y le puso un fantástico balón a Camavinga que, ante la salida de Kalmurza, remató de cabeza en plancha para anotar el cuarto.
Por último, y ya con en el tiempo vencido, Brahim hizo el quinto que cerraba la goleada tras rematar a placer dentro del área un buen servicio de Gonzalo desde la frontal.
Ahora, a recuperarse del palizón del viaje de vuelta (otras ocho horas más de vuelo), que el sábado espera un duro compromiso ante el Villarreal y hay que marcharse al siguiente parón de selecciones con otra victoria en Liga para ahuyentar fantasmas.
Ficha técnica del partido
Kairat Almaty: Kalmurza; Tapalov (Stanojev, ’64), Martynovich, Sorokin, Mata; Mynsky, Kassabulat, Arad (Baybek, ’64), Gromyko (Zaria, ’80); Jorginho (Edmilson, ’64), Satpayev (Ricardinho, ’80).
Real Madrid: Courtois; Asencio, Huijsen, Alaba, Fran García; Ceballos, Tchouameni (Camavinga,’79), Güler (Bellingham, ’79); Mastantuono (Brahim, ’69), Mbappé (Gonzalo, ’79), Vinicius (Rodrygo, ’69).
Arbitro: Mario Guida (ITA). Amonestó a Gromyko y Arad por parte del Kairat Almaty. Sin amonestados en el Real Madrid

El fútbol va de ganar y eso es lo que hizo el Madrid. No le demos vueltas a quién estuvo mejor o peor. Nos merecíamos una victoria holgada tras el finde maldito y se cumplió el el trámite.
Da gusto leer crónicas positivas que no hablan de situaciones que son extradeportivas y que tanto abundan en Prensa Nostra.
Es que una crónica de un partido debe ser eso, una crónica deportiva. Sin más. Lo otro es crónica rosa y aquí, para bien o para mal, no la van a encontrar. Muchas gracias como siempre, Claudia