
Real Madrid 4-0 Valencia: «Festín madridista antes de visitar Anfield»
El Real Madrid ha firmado una gran goleada ante un Valencia tremendamente ramplón y vulgar, en la que -junto al último Clásico- han sido los mejores minutos de fútbol y goles de los de Xabi Alonso de lo que llevamos de temporada.
Tres goles en la primera mitad -y eso que Vinicius falló un penalti- además de un festín de juego que despiertan el máximo optimismo entre el equipo y la afición antes de la importante salida de este martes a Liverpool, en la cuarta jornada de la Fase de Grupos de la Champions. Un partido en el que los blancos tienen muchas esperanzas para seguir invictos en la máxima competición continental.
La única mala noticia fue la posible lesión de Arda Güler. El turco, que sufrió un esguince bastante fuerte en su tobillo a los dos minutos de partido al pisar a un rival en un salto, se retiró al descanso y está entre algodones para viajar a Liverpool.
Por último, hay que destacar la magnífica reacción del público del Bernabéu para con Vinicius. Recordemos que esta semana hubo una tremenda campaña desde Prensa Nostra para que Xabi Alonso castigase al brasileño públicamente y le dejase fuera de la convocatoria.
Como eso no se dio y el tolosarra convocó al brasileño, no dejaron de azuzar el espantajo de la pitada, algo que no sólo no se produjo sino que los aficionados madridistas recibieron -y despidieron- entre aplausos a Vinicius, quien por cierto, firmó un gran partido.
Primera parte perfecta de juego y goles del Real Madrid
Centrándonos en lo estrictamente futbolístico, hay que decir que hubo un par de novedades con respecto al «once» que ganó al Barça hace una semana. Además de que Fede Valverde repitió en el lateral derecho a pesar de que Alexander-Arnold ya estaba recuperado de su lesión, Alonso dejó en el banquillo a Camavinga y dio entrada de nuevo a Mastantuono.
Un equipo que, de inicio, arrolló al Valencia. Sin darles un segundo para pensar ni un sólo centímetro de espacio para sacar la pelota, los de Xabi Alonso ahogaron literalmente cada intento de salir con el balón jugado por parte de los de Carlos Corberán gracias a una asfixiante presión adelantada.

Y no tardó en avisar el Madrid. Cuando apenas se llevaban cuatro minutos disputados, Mbappé ya dio el primer susto a Agirrezabala cuando Güler, aparentemente recuperado de su esguince, tocó muy bien de primeras para el francés quien, dentro del área, apenas pudo armar el pie para chutar cuando se encontró con la pierna de un defensa para enviar el balón a córner.
El lanzamiento lo botó Mastantuono en dirección hacia la frontal del área valencianista donde se encontró a Fede Valverde, quien remató de volea y su disparo se marchó ligeramente pegado al palo derecho de la meta del Valencia.
El minuto 9 nos dejó un primoroso ataque madridista, en el que de forma coral, el balón pasó prácticamente por las botas de todos los atacantes blancos y la jugada acabó con un disparo de Vinicius que impactó contra el cuerpo de Agirrezabala. Entonces, el Valencia aprovechó el rechace para montar una gran contra en la que Danjuma se quedó prácticamente solo ante Courtois, pero el delantero ché no pudo gestionar peor la situación y acabó siendo superado por Huijsen, que replegó muy rápidamente.
En pleno asedio madridista, Bellingham nos dejó una excelente jugada personal en el minuto 13, que culminó él mismo con un disparo duro y raso que desvío a córner Agirrezabala con una gran intervención.
Ese córner fue el germen de lo que iba ser el primer tanto madridista porque dicho saque de esquina acabó con un testarazo de Militao que se encontró con el brazo ampliamente despegado de Thierry. Pero es que, en paralelo, Mbappé y Bellingham eran agarrados por sus defensas como si se tratase de un combate de sumo cuando intentaban llegar al balón en boca de gol.
Tres penaltis para elegir, a falta de uno y, curiosamente, desde el VAR pusieron el foco en el menos «pitable» de todos, la mano de Thierry y, tras su revisión en el monitor, Busquets Ferrer decretó el punto fatídico cuando, sólo con ver los agarrones -especialmente el de Mbappé- no habría hecho falta tanta parafernalia para pitarlo.

El caso es que tras casi cuatro minutos de absurda revisión, Mbappé ejecutó el penalti con un lanzamiento raso y pegado al palo, engañando a Agirrezabala.
Con el Madrid por delante en el marcador, ya no hubo más equipo sobre el campo (si es que en algún momento hubo algún otro). El Real Madrid se dedicó a tocar y a dominar hasta que el ’31 Bellingham se despachó un fantástico servicio a la espalda de la defensa por el carril izquierdo sobre Güler. El turco ganó la línea de fondo y asistió al segundo palo para que Mbappé marcase a placer el segundo de la noche.
En el minuto 41 pudo llegar la puntilla para el Valencia cuando Agirrezabala, rozando el penalti, le sacó un balón de los pies a Vinicius y el rechace le cayó a Carreras. El canterano madridista se anticipó a Thierry en la pelea por el balón y recibió la entrada absolutamente extemporánea y exagerada del defensa valencianista, derribándole claramente. Ni una duda al respecto.
Entonces Mbappé, de forma muy generosa, le cedió el balón a Vinicius para que lanzase el penalti. No lo pudo hacer peor el brasileño. Flojo y centrado, fácil para que Agirrezabala pudiese repelerlo. El balón quedó muerto en el área y Güler trató de remacharlo pero se topó de nuevo con el meta vasco quien, de forma muy ágil, logró recuperar la posición para desviar el esférico y entre él y la defensa, bajo palos, evitaron el tercero.
Un tercer tanto que, sin embargo, no tardó en llegar. Apenas un minuto después del fallo del penalti, Bellingham se inventó una diagonal por la izquierda, cogió el balón pegado a la banda, se fue abriendo hacia la frontal y, tras un espectacular recorte sobre Lucas Beltrán, anotó un golazo con un disparo raso y duro, pegado al palo izquierdo del portero valencianista.

Incluso hubo tiempo para un cuarto tanto en el descuento cuando Vinicius, ante la imposibildad de disparo claro, asistió a Güler, que llegaba solo desde segunda línea, pero su disparo, flojo y centrado, se estrelló contra el cuerpo de Agirrezabala.
Con la mente en Anfield en la segunda parte y golazo de Carreras
La segunda parte se inició con un Real Madrid que, con el partido resuelto, se dedicó a bajar las revoluciones y pensar ya en el partido de Anfield y se notó bastante. Rebajó la presión y se dedicó a tocar con menos verticalidad y más control de pelota.
A eso hay que añadirle que el equipo perdió potencial defensivo con la salida de Tchouameni y verticalidad con la de Güler, ambos sustituidos al descanso, por Camavinga y Ceballos, respectivamente.
Pero relajación no significa carencia de hambre ya que el Real Madrid, de la mano de un gran Vinicius, siguió buscando el cuarto. Precisamente, pasada la hora de juego, una espectacular galopada del brasileño, que se recorrió prácticamente toda la banda, sirvió al área para que Mbappé intentase su particular hat-trick pero el francés se volvió a encontrar con Agirrezabala.
Esa jugada provocó una extraña jugada en la que el Valencia, en la primera vez que pasaba del centro del campo en esta segunda mitad, pudo haber acortado distancias con un gran disparo lejano de Almeida, muy bien desviado por Courtois. Un espejismo, porque el Valencia volvió a desaparecer del mapa prácticamente hasta el final del partido.
Llegaron entonces más cambios por parte del Real Madrid, que dio descanso a Huijsen por Asencio en el ’63 y más tarde a Mbappé y Vinicius por Endrick, que jugaba sus primeros minutos de la temporada, y Rodrygo.
El partido fue cayendo en ritmo e intensidad a pesar de algún intento de disparo lejano, como el de Camavinga en el ’76, aprovechando un rechace de la defensa.

Hasta que llegó el golazo de la noche. En el minuto 81, Carreras se internó en el área y, aprovechando que ni Almeida ni Jesús Vázquez le encimaron demasiado, se despachó un espectacular zurdazo que se alojó violentamente en la escuadra izquierda, en el que podría ser uno de los mejores goles de la temporada.
Finalmente y sin más ocasiones que un gran disparo con rosca desde la frontal por parte del recién incorporado Javi Guerra en el ’89 que se acabó estrellando contra la cruceta derecha de Courtois, el partido acabó tras tan solo dos minutos de añadido.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Courtois; Fede Valverde, Militao, Huijsen (Asencio, ’67), Carreras; Tchouameni (Camavinga, ’46), Güler (Ceballos, ’46), Bellingham; Mastantuono, Mbappé (Endrick, ’78) y Vinícius (Rodrygo, ’78).
Valencia: Aguirrezabala; Thierry (Jesús Vázquez, ’55), Tárrega, Copete, Gayá; Rioja (Hugo Duro, ’55), Pepelu (Javi Guerra, ’87), Santamaría, Diego López (Cömert, ’55); Beltrán (Almeida, ’46) y Danjuma.
Arbitro: Busquets Ferrer (Col. Balear). Por el Real Madrid, amonestó a Tchouameni y a Javi Guerra por el Valencia.
