El Real Madrid afronta abril con las miradas puestas en un calendario más que apretado, en un mes en el que se juega el ser o no ser tanto en la Champions como en la Liga, las dos competiciones en las que los de Arbeloa todavía continúan con opciones.

Evidentemente, el foco está puesto en los días 7 y 15 de abril, en los que le toca el durísimo reto de enfrentarse al todopoderoso Bayern Munich en la eliminatoria de cuartos de final de la Champions League.
El conjunto bávaro está firmando un espectacular torneo, en el que no conoce aún la derrota, tras 10 partidos. Los de Vincent Kompany finalizaron segundos en la Fase de Grupos con siete victorias y un empate y apabullaron al Atalanta en octavos con un parcial de 10-2 (1-6 en Bérgamo y 4-1 en Munich).
Por si eso no fuese suficiente, y a poco que le acompañen los resultados, este mismo mes podría proclamarse campeón de una Bundesliga que lidera actualmente con nueve puntos de ventaja sobre el Borussia Dortmund.
El Bayern es, junto al PSG, el equipo más en forma de Europa en estos momentos. Un PSG que, por cierto y en el hipotético caso de que el Real Madrid lograse superar al equipo alemán en esta eliminatoria de cuartos, podría ser el rival de los blancos en las semifinales, si los de Luis Enrique consiguiesen imponerse al Liverpool en su particular duelo de cuartos de final.
Por su parte, en el campeonato doméstico, el Real Madrid -que sigue a cuatro puntos del Barça en su lucha por la Liga- no puede permitirse ningún tropiezo, a la espera del importante partido de vuelta del Clásico ante los azulgranas, que se jugará a principios del próximo mes de mayo en el Nou Camp.
Los rivales que le esperan este mes de abril no son moco de pavo. Y lo que es peor, en una fase del campeonato en la que ya cualquier punto es vital para todos y todos los equipos se juegan algo.
El primer escollo para los de Arbeloa llegará el primer sábado de este mes. El día 4 viaja a Son Moix para enfrentarse a un RCD Mallorca que sigue en plena lucha por evitar el descenso. Un campo siempre difícil para los blancos.
El viernes 10 recibirá en casa al Girona. Un equipo al que Míchel logró reflotar tras un arranque liguero bastante malo, en el que llegó a rozar los puestos de descenso y al que, en la actualidad, ha llevado a ocupar un lugar bastante cómodo en la zona templada de la tabla.
La penúltima semana de abril el Real Madrid tendrá ración doble de Liga ya que la jornada 32 se disputará entre semana.
El martes 22 repetirá en casa ante el Alavés. Otro equipo que, como el Mallorca, se encuentra inmerso en la pelea por evitar el descenso y que ha cambiado recientemente de entrenador. Su nuevo técnico, Quique Sánchez Flores, le ha dotado de una gran competitividad y sólo la mala fortuna en los últimos minutos, le ha privado de lograr más puntos y salir de la zona peligrosa.
Por su parte, el domingo 26 le tocará rendir visita al Real Betis, en otro estadio en el que últimamente las cosas no le han ido especialmente bien, por diversas circunstancias. Los de Pellegrini, que están luchando por un puesto en Europa, se le están atragantando últimamente al Real Madrid. De hecho, los blancos llevan desde agosto de 2021 sin ganar en el Villamarín, con un balance de dos empates y una derrota, cosechada la pasada temporada.
