Crónica FC Barcelona 1-2 Real Madrid | Jornada 10 Liga EA Sports

Mbappé festeja el gol del triunfo, que acalló el Nou Camp | FC Barcelona 1-2 Real MadridC

FC Barcelona 1-2 Real Madrid: «Cazadores de mitos»

El Real Madrid ha dado un importante golpe en el tablero de la Liga al imponerse por 1-2 al Barça en el primer Clásico de la temporada gracias al doblete de Mbappé, en un partido que se puede catalogar de histórico, por el baño táctico que le ha dado Mourinho a Flick durante los casi 100 minutos que duró el encuentro.

Y es que durante casi todo el partido, se jugó a lo que quiso el Real Madrid y según lo planeado por el portugués en su pizarra, desmontando un mito que se estuvo vendiendo hasta prácticamente las 22:30 del domingo, según el cual, los de Mou no jugaban a nada y el Barça era un super equipo absolulamente invencible, y más aún en su propia casa.

Es más, minutos antes del inicio, entre culés y algunos madridistas apocalípticos se hacían porras apostando si la goleada azulgrana no bajaría de los cinco goles esa noche…

Nadie daba un duro por el Real Madrid y, sin embargo, con un planteamiento valiente y arriesgado, que dejó al Barça sin apenas capacidad para generar juego en su centro del campo y obligándole a jugar exclusivamente por las alas, donde Cucurella secó a Lamine y Valverde, primero, y Dumfries después, hicieron lo propio con Raphinha y Gordon.

Lo peor, la posible lesión muscular de Fede Valverde, que se tuvo que retirar con molestias al inicio de la segunda parte. Pero sobre todo los feísimos incidentes de una parte de la grada del Nou Camp sobre algunos jugadores madridistas, especialmente Camavinga -que se llevó la peor parte- tras la consecución del segundo gol.

Mientras festejaba el tanto junto a la grada del fondo, un energúmeno golpeó con una bandera en la cabeza a Camavinga y otro le tiraba una botella que también hizo diana sobre el francés, aunque, afortunadamente sin consecuencias. Lo bochornoso de todo es que el colegiado no lo ha reflejado en el acta e incluso DAZN, como el otro día Movistar, ha tardado poco en salir en defensa de su Barça y retiró de inmediato las imágenes del incidente.

Martínez Munuera, un «Negreiro» más a pesar de su buena primera parte

Pero es que, por si eso fuera poco, al margen de la presión impuesta por gran parte de Prensa Nostra, catalogándolo incluso de ultimátum a José Mourinho, los blancos tuvieron que bregar contra Martínez Munuera en el campo y, lo más peligroso, contra Iglesias Villanueva en el VAR.

Aunque hay que decir que el arbitraje estuvo bastante bien durante la primera mitad, dejando jugar y sin caer en las constantes trampas y engaños de Lamine Yamal y Raphinha, pero sobre todo del primero, que no dejó de tirarse y revolcarse entre aspavientos en cada contacto, todo cambió a partir del descanso.

Tras la reanudación vimos un arbitraje tal y como esperábamos todos. Negreirismo en estado puro. Descompensación en las tarjetas, ceguera selectiva con las acciones de unos y otros y, por supuesto, no podía falta el penalti no señalado (la mano de Balde es tan tonta como groseramente clara) y dos rojas perdonadas.

Una de ellas, por supuesto, a ojos de Iglesias Villanueva -sí, el mismo que hace no mucho dejaba sin castigo una patada por detrás de Romero a Mbappé en Cornellá- cuando Cancelo siguió en el campo a pesar de un pisotón alevoso sobre el gemelo de Diomandé. Curiosamente, el Barça, que debió haberse quedado con 10 en el minuto 60, empató con 11 apenas un par de minutos más tarde. Cosas de esta Mugrienta Liga Negreira…

La segunda roja perdonada es más «taimada» y menos cantosa pero no por ello menos evidente. Ocurrió casi al final cuando Cubarsí le hizo a Mbappé un placaje de rugby en el centro del campo para evitar que, un peligroso balón a su espalda, le permitiese marcharse solo rumbo a la meta de Joan García.

Lo «curioso», aunque maldita sea la gracia, es que ninguna de las dos jugadas fueron merecedoras no ya de la cartulina roja sino que ni tan siquiera fueron falta.

Por último, Martinez Munuera se coronó casi al final del partido cuando dejó sin tarjeta a Lamine Yamla (otra vez como en aquel partido de esta temporada ante el Athletic de Bilbao) por darle un «pisotón que lo flipas» a Bellingham en el tobillo cuando estaba en el suelo. El delantero español llegó tarde y pisó con saña al británico. Lo cachondo de todo es que quien acabó viendo la tarjeta amarilla fue Huijsen por protestar…

Primera parte de poder a poder con gol de rebote de Mbappé

Centrándonos en lo meramente deportivo, hay que decir que el partido se caracterizó sobre todo por su intensidad y porque ambos equipos salieron a dar la cara, no especular y a buscar el intercambio de golpes.

Para ello, Mourinho repitió planteamiento y casi la misma alineación que ante el RB Leipzig, cambiando únicamente a Lunin por el griposo Courtois, a Konaté por Rüdiger, a Cucurella -que firmó probablemente su mejor actuación como madridista- por Carreras y a Diomandé por Vinicius. El resto, especialmente el dibujo , el mismo.

Empezó con fuerza el Madrid, que a los cuatro minutos ya puso a prueba a Joan García con una combinación entre Valverde, de nuevo lateral derecho, y Güler, que culminó el turco con un disparo que se le marchó ligeramente por encima del larguero, desviado por Cubarsí aunque el árbitro dio saque de puerta.

Respondió Gordon dos minutos después, acabando con un disparo flojo, fácil para Lunin, la diagonal que él mismo había trazado para internarse en el área. Una jugada que intentó repetir el mismo Gordon al filo del cuarto de hora y con el mismo resultado, es decir, disparo fácil a las manos de Lunin.

En pleno ir y venir, Güler remató bien una gran jugada colectiva de ataque madridista en el ’17 y que obligó a lucirse a Joan García con una buena mano abajo.

Mbappé sigue agrandando su leyenda como goleador en el Nou Camp con un nuevo doblete | FC Barcelona 1-2 Real Madrid

Entonces llegó la que fue la segunda jugada más clara de gol del Barça en esta primera parte, cuando Pedri logró llevarse el balón a trancas y barrancas el balón desde la derecha. La pelota quedó muerta en la frontal y Raphinha, muy bien posicionado, remató excesivamente fuerte, por encima del marco de Lunin.

Y si las bajas madridistas, especialmente la inesperadísima de Courtois de hoy, eran ya un problema, las cosas parecían complicarse para el Real Madrid con la posible lesión de Valverde.

El uruguayo, que protagonizó un tackle espectacular en el centro del campo, pareció lastimarse y de inmediato saltaron las alarmas y Dumfries comenzó a calentar, en previsión de un posible cambio que, sin embargo, no se acabó produciendo, al emnos en esta primera parte.

Raphinha volvió a disponer de otra ocasión en el ’23, tras una salida rápida del Barça a la contra que culminó el extremo brasileño con un disparo que se marchó ligeramente pegado al palo derecho

Los siguientes minutos nos dejaron un par de peligrosas acciones a favor del Real Madrid, a pesar del dominio zonal del Barça, que sólo podía intentar desbordar por las bandas ya que su centro del campo era prácticamente inoperativo, cortocicuitado, entre otras cosas por el gran trabajo defensivo de Tchouameni y Bellingham, con las ayudas de Bernardo Silva y Diomandé.

La primera, en el ’25 con un nuevo disparo lejano de Güler, tras una buena jugada colectiva del Real Madrid, y la segunda en el ’32, cuando el turco, uno de los mejores en la primera mitad, le puso un balón excelente a Mbappé al corazón del área, a la espalda de los zagueros y el francés, de acrobática chilena, no llegó a engatillar la pelota con claridad y el balón se perdió lejos del marco de Joan García.

Un minuto después, y fruto de la presión culé, que en esta ocasión sí dio frutos, Güler se confió y perdió un balón muy peligroso en la zona de tres cuartos del ataque culé y Gordon se aprovechó para entrar completamente solo por la izquierda pero su disparo lo sacó Lunin, muy bien situado en el primer palo.

Asi las cosas, el ritmo poco a poco se fue sosegando pero entonces llegó lo inesperado y es que en el ’41 Diomandé se internó con facilidad ganando la línea de fondo desde la izquierda e intentó asistir a Mbappé en el área pequeña. El pase, bastante flojo y sin peligro, lo desvió Gerard Martín pero no se dio cuenta de la llegada de Mbappé y el balón, tras impactar sobre el muslo del francés y se coló junto al palo derecho de Joan García.

Mbappé festejando el primero de sus dos goles de hoy | FC Barcelona 1-2 Real Madrid

Se intentó sobreponer rápidamente al mazazo del gol y apenas dos minutos después, Lamine Yamal dispuso de la más clara ocasión azulgrana de todo el partido.

En el minuto 43, un fallido intento de despeje entre Huijsen y Cucurella en la frontal permitió que el balón cayese hacia el perfil derecho del área madridistia. Ahí se encontraba completamente solo el internacional español, al que le cayó un balón franco que, sin embargo, no acertó a rematar y mandó el balón lejos de los dominios de Lunin.

Aun así, no bajó los brazos el Real Madrid, que tuvo en el descuento y en las botas de Diomandé el segundo cuando una contra madridista habiltió al costamarfileño, que se plantó ante Joan García pero su disparo, intentando sorprender chutando al palo corto, impactó contra la parte exterior del poste derecho.

Segunda parte de dominio alterno, ocasiones y maravilloso segundo gol madridista

Tras el descanso, el Barça apretó pero empezó a dejar huecos atrás, muy bien aprovechados por los de Mou, que en el ’53 y, tras una buena contra de Belligham, habilitó a Mbappé pero Balde, muy atento, le quitó el balón de la bota cuando se disponía a ejecutar a Joan García.

Al filo de la hora, llegó la primera gran jugada polémica de la noche cuando Diomandé, muy habilidoso toda la noche, se fue de Cancelo. El portugués  empezó a perseguirle por el campo y cuando cruzó la medular, le entró por detrás con los tacos al costamarfileño, impactándole con dureza en el gemelo de su pierna derecha. Una jugada que dejó maltrecho al delantero madridista, que quedó renqueante durante unos minutos.

El árbitro, que había dejado seguir porque el balón acabó en el área azulgrana, no tuvo a bien «tomarle la matrícula» al portugués del Barça y amonestarle después de la jugada. Pero peor fue lo de Iglesias Vlillanueva en el VAR, porque tampoco revisó la jugada y la patada, bastante fea y que a punto estuvo de hacerle mucho daño a Diomandé, se acabó yendo al limbo.

Un dato curioso porque habría que haber visto qué hacía el Barça jugando con 10. Nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que apenas un minuto después de aquello, Raphinha, jugando en el perfil derecho, recibió un buen pase filtrado por parte de Pedri y, muy bien situado, cruzó el balón rumbo a la red, haciendo inútil la estirada de Lunin.

Cucurella secó a Lamine Yamal, quien no pudo brillar en toda la noche por su marcaje | FC Barcelona 1-2 Real Madrid

Ese gol le dio una vida extra al Barça que, a partir de ese momento, dejó los mejores instantes de fútbol del partido y en los que sí que llegó a someter al Real Madrid, al que el balón apenas le duraba y empezó a tener problemas para sacar la pelota.

Aun así, en el ’62, Bernardo Silva enganchó una buena volea desde la esquina derecha del área culé pero Joan García respondio sacando una buena mano.

Tres minutos después, el Barça pudo haberle dado la vuelta al partido si el gran testarazo de Gerard Martín a la salida de un córner hubiese encontrado la puerta y no las manos de un espectacular Lunin, que respondió al remate del central culé con una maravillosa parada salvadora.

Entonces llegó la segunda jugada polémica y, probablemente, la más clara y la menos comprensible de no pitar. En el minuto 68, en un forcejeo entre Balde y Mbappé dentro del área, el balón salió rebotado y se enganchó entre el brazo desplegado de forma antinatural y el torso del lateral azulgrana.

Una mano tan absurda como diáfana pero, de nuevo, por lo que sea, ni Martinez Munuera desde el campo ni, por supuesto, Iglesias Villanueva desde el VAR apreciaron nada punible en la acción.

El último tercio del partido se presentó con alternancia de ocasiones para ambos equipos. Güler puso a prueba a Joan García tras un buen pase de Diomandé en el ’70 y minutos después era Lamine Yamal en la que fue, probablemente, la única  vez que se pudo marchar de Cucurella, quien culminó una muy bonita jugada personal con un gran disparo desde la frontal que se marchó fuera por poco, junto al palo.

En los últimos minutos, Huijsen fue protagonista destacado a nivel defensivo sacando dos balones muy peligrosos de forma consecutiva. El primero, en el ’78 desviando un buen disparo de De Jong y un par de minutos después, cortando con el rostro un chut peligroso de Lamine Yamal.

Con esta obra de arte, Bellingham arrancó la jugada que dio lugar al segundo gol madridista | FC Barcelona 1-2 Real Madrid

Entonces, cuando parecía que el partido iba a acabar en tablas, llegó lo inesperado. Corría el minuto 86 y Bellingham, disfrazo de Zidane, rompió la presión culé de hasta tres jugadores en el centro del campo con una maravillosa acción y vio espacio a la espalda de la defensa por el flanco derecho del ataque madridista.

El inglés asistió a Camavinga, que acababa de entrar minutos antes al campo por Güler, mandando un balón largo que el francés logró ganarle por velocidad y por tesón a Cubarsí para llegar a la linea de fondo y ver la llegada de Mbappé. Entonces le regaló un pase magistral que éste no quiso desaprovechar y anotó el segundo, ante la locura colectiva de todo el equipo.

En ese momento se produjeron los tristes incidentes antes comentados cuando Camavinga, era felicitado por sus compañeros junto a la grada. El francés no sólo fue objeto de todo tipo de improperios y algún zarandeo sino que fue alcanzado en la cabeza por el mástil de una bandera y recibió también el impacto de una botella de agua.

Eso demoró la reanudación del partido, que se prolongó algo más de siete minutos (a pesar de que inicialmente se dieron cinco de añadido) y, aunque con sufrimiento y alguna tangana, provocada por una durísima entrada de Balde sobre Mbppé, que vino acompañada de un balonazo de Adeyemi sobre la espalda del francés cuando éste estaba en el suelo, apenas se jugó más y Martínez Munuera pitó el final y se consumó el milagro.

Ahora el Real Madrid se sitúa a tan solo tres puntos del «todopoderoso» Barça que, en apenas cinco días ha visto cómo caía derrotado con estrépito ante sus dos únicos rivales de entidad hasta la fecha y el «canguelo» y la inseguridad ha cambiado de barrio.


Ficha técnica del partido

FC Barcelona: Joan Garcia; Xavi Espart (Balde, ’30), Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo; Rodri, Pedri; Lamine Yamal, Fermín (De Jong, ’74), Gordon (Adeyemi. ’86); y Raphinha (Gabriel Jesús, ’86).

Real Madrid: Lunin; Fede Valverde (Dumfries, ’62), Konaté, Huijsen, Cucurella; Tchouameni, Bernardo Silva (Camavinga, ’80); Güler, Bellingham, Diomande (Alexander-Arnold, ’93); y Mbappé (Espí, ’93)

Arbitro: Juan Martínez Munuera (Col. Valenciano) Por el Barça amonestó a Gordon, Balde y Adeyemi y por el Real Madrid, amonestó a Tchouameni, Huijsen y Mbappé.

 

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