Crónica AEK 2-3 Real Madrid | Champions League (Fase de Grupos)

Fede Valverde festeja junto a Endrick y Mbappé el golazo del triunfo madridista en Atenas | AEK 2-3 Real Madrid

AEK 2-3 Real Madrid: «De nuevo, otra victoria épica»

El Real Madrid seguirá invicto otra semana más en esta Fase de Grupos de la Champions, con cuatro victorias en cuatro partidos, gracias a otro triunfo más basado en la épica y con otra remontada in extremis, como en Roma, lograda en el descuento.

El golazo de Fede Valverde con el tiempo cumplido, vino a hacer justicia a un Real Madrid que, en el global del partido, fue superior al conjunto heleno que, si bien, plantó cara a los blancos en la primera parte, tras el empate a uno se fue desinflando y se encontró con un gol inesperado en la segunda, que obligó a los de Mou a vaciarse en los últimos minutos.

«Empanada» madridista en la primera mitad y empate de la mano de un gran Bellingham

La gran sorpresa, o quizás no tanta (sobre todo viendo que el técnico portugués había dejado en Madrid a Güler y Tchouameni), fue la cantidad de cambios introducidos en el «once» inicial. Hasta cinco cambios con respecto al equipo que jugó ante el Racing, con Courtois en portería, Dumfries, Militao -la gran sorpresa- , Rüdiger y Cucurella en defensa, Camavinga, Bernardo Silva y Bellingham en el centro del campo y Diomandé, Mbappé y Vinicius en ataque.

Sin embargo, estos cambios no parecieron encajar, al menos de primeras. Especialmente ante el ímpetu con el que los locales saltaron al campo y que sorprendió a los blancos. Por este motivo, los primeros minutos fueron de dominio del AEK y también las primeras ocasiones.

A los cuatro minutos, una pérdida de MIlitao provocó una contra del AEK bien llevada por Jovic y que finalizó con una buena asistencia a Majer, que disparó abajo y obligó a Courtois a trabajar demasiado pronto para evitar el tanto.

Eder Militao, titular hoy, fue la gran sorpresa del «once» inicial de los blancos | AEK 2-3 Real Madrid

Y en el minuto 11, tras un pequeño susto en forma de cabezazo sencillo de Jovic, llegó el primero de la tarde. Jugada coral de todo el ataque del AEK, el balón le cayó a Koita quien, tras un pequeño escarceo y aprovechando una indecisión entre Camavinga y Cucurella, empaló el balón a la red.

Lejos de espabilar, los blancos seguían adormilados, demasiado superados por el empuje local y así, en el ’16, Jovic -que generó en estos minutos más peligro que en sus tres temporadas en el Real Madrid- logró rematar demasiado cómodamente un centro, adelantándose a Camavinga dentro del área, pero Courtois, muy atento, despejó con los pies abajo.

A partir del minuto 20 dio la sensación de que el AEK empezó a perder fuelle. O tal vez que el Real Madrid empezó a despertar, pero el caso es que el campo empezó a cambiar de lado y los de Mourinho empezaron a tener el balón y a dominar más el partido, por más que el ritmo madridista aún fuese demasiado lento y previsible.

Justo en ese minuto 20, Diomandé descargó muy bien en el perfil derecho y asistió a Mbappé pero su disparo se marchó demasiado arriba. Y a partir de ese momento, comenzaron a llegar las ocasiones para los blancos de forma cada vez más incesante. 

En el ’25, Vinicius disparó abajo pero entre un defensor rival y el portero, deshicieron el peligro. Un aperitivo de lo que llegó dos minutos más tarde. Córner de Bernardo que toca atrás la defensa y el balón le cayó a Vinicius que chutó a puerta. No sé si intentó centrar o que el disparo fue muy flojo pero el caso es que Bellingham, casi en boca de gol, desvió a puerta sin oposición.

Un gol oportuno que, sin embargo, no subió al marcador ya que tanto el colegiado italiano Mariani como su compatriota en el VAR, apreciaron como ligeramente adelantada la posición del inglés y anularon el tanto.

Con este espectacular taconazo, Jude Bellingham empató el partido en la primera mitad | AEK 2-3 Real Madrid

El que no pudo anular fue el que llegó, esta vez sí, en el minuto 31 cuando Cucurella le puso un extraordinario centro a Bellingham junto al punto de penalti. Entonces el inglés se inventó un espectacular remate de tacón que introdujo el balón en la meta de Brignoli para hacer el empate.

Con el marcador igualado de nuevo, el Real Madrid dio otro paso adelante y empezó a mejorar en la presión, liderado por un Bellingham cada vez más crecido y dominando el partido. Y así, los blancos pudieron ampliar el marcador en el ’38, con una bonita triangulación entre Bellingham, Bernardo y Cucurella que culminó el catalán con un disparo raso abajo, pegado al primer palo, bien detenido por Brignoli

El partido llegó al descanso tras una gran jugada de Dumfries por la derecha que centró al primer palo y Bernardo Silva, con un ligero testarazo, mandó el balón pegado al segundo palo, marchándose por bien poco.

Asedio y nueva remontada madridista en la segunda parte

La segunda mitad comenzó sin cambios en ninguno de los equipos pero con una soprendente incorporación de Militao al ataque en el ’49 que culminó él mismo, con un espectacular zambombazo desde la zona de tres cuartos, que obligó a Brignoli a lucirse con una muy buena parada.

En el minuto 54, un Mbappé que parecía haber despertado tras una mala primera parte, protagonizó una gran jugada personal de Mbappé en la banda derecha y abrió al segundo palo para que Cucurrella rematase a gol viniendo desde atrás, pero Rota sacó el balón bajo los palos, cuando se colaba dentro.

No fue el día de Vinicius, demasiado desaparecido y sin chispa | AEK 2-3 Real Madrid

Los siguientes minutos continuaron con un profundo dominio madridista, que había logrado embotellar a los griegos en su área y Mbappé, en sendas ocasiones, pudo haber puesto al equipo por delante, pero no tuvo suerte. En la primera ocasión, en el ’61, disparó arriba y en la seguda, sólo tres minutos después, se encontró con las manos de Brignoli. 

Hasta el minuto 69 no hubo noticias de los griegos, que a duras penas sí habían logrado pasar del centro del campo. Fue Koita con un disparo lejano que se marchó desviado. La segunda, cinco minutos después, tuvo peores consecuencias.

Aprovechando un balón perdido por el Real Madrid en su zona de ataque, el AEK montó una contra fulgurante por su banda izquierda con Koita. El extremo maliense se plantó en el área de Courtois y asistió para que Pilo, a bocajarro y adelantándose a Rüdiger, batiese a Courtois por debajo de las piernas.

Afortunadamente para los blancos, no tardó en llegar el empate. En el ’77, una gran jugada de Dumfries por la derecha le permitió al neerlandés servir un fantástico centro al segundo palo para que Mbappé marcase a placer.

A partir de ese momento, y como ocurrió en Roma, tocaron a rebato en las filas madridistas y comenzó un incesante asedio buscando el tercero que estuvo a punto de llegar en el ’85, cuando Endrick, que había sustituido a Diomandé minutos antes, le dejó un magnífico balón al espacio, a la espalda de la defensa. Mbappé se plantó solo ante Brignoli y se despachó un durísimo chut que acabó estrellándose con violencia contra el larguero, tras un leve toque del meta italiano para desviar la pelota.

Un minuto después, Mbappé recuperó un importante balón en la zona de ataque y le puso un muy buen centro al segundo palo a Brahim, quien en acrobática postura y ciertamente forzado, no llegó a conectar el disparo.

Este impresionante derechazo de Valverde en el descuento supuso el gol de la victoria madridista | AEK 2-3 Real Madrid

Y cuando se daba por hecho el empate, se obró el milagro. Con el cronómetro ya en fase de descuento, le cayó un balón en la frontal a Valverde y el «Pajarito» no se lo pensó dos veces. Armó la pierna, ejecutó un extraordinario lanzamiento junto al palo izquiero que se coló como un obús, haciendo imposible la estirada de Brignoli.

Finalmente y, tras algo más de cuatro minutos de prolongación, el colegiado mandó a los equipos a vestuarios y otros tres puntos más que vuelan hacia Madrid, que aseguran ya prácticamente la presencia del Real Madrid entre los 24 mejores y acerca aún más a los blancos al ambicioso objetivo de entrar en el Top 8, que evitaría la siempre molesta ronda de play-off de acceso a octavos del mes de febrero.


Ficha técnica del partido

AEK: Brignoli; Rota, Moukoudi, Relvas, Pilo; Koita, Arriaga, Kairinen (Marin, ’60), Majer (Zini, ’53); Gacinovic (Varga, ’60) y Jovic (Zubkov, ’88).

Real Madrid: Courtois; Dumfries, Rüdiger, Militao, Cucurella (Carreras, ’80); Camavinga, Bernardo Silva (Valverde, ’66); Bellingham (Espí, ’85); Diomande (Endrick, ’66), Mbappé y Vinicius (Brahim. ’80)

Arbitro: Maurizio Mariani (ITA). Por el AEK, amonestó a Arriaga y a Cucurella por el Real Madrid. Acabado el encuentro, expulsó con roja directa a Koita.

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