Crónica: Real Madrid 3-0 Deportivo Alavés | Jornada 29

Real Madrid 3-0 Deportivo Alavés: «Plácida sobremesa»

Real Madrid 3-0 Deportivo Alavés
Nacho, feliz tras anotar su gol | Real Madrid 3-0 Deportivo Alavés

El Real Madrid-Deportivo Alavés del día de hoy nos ha dejado, una vez más una reedición de la historia del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, un claro ejemplo de doble personalidad.

Así pues, pudimos ver una primera parte absolutamente esperanzadora, en el que el equipo, a pesar de las rotaciones, que dejaron en la grada a Keylor Navas, Marcelo y Sergio Ramos, funcionó casi a la perfección. Pero también nos dejó una mala segunda parte, en la que, a pesar del resultado, sufrió más de la cuenta.

Una primera parte magistral…

El partido fue un aluvión madridista prácticamente desde el primer minuto, con un equipo en tromba que arrinconó al conjunto alavesista, absolutamente desarbolado e incapaz de cruzar el centro del campo.

De hecho, apena 30 segundos tardó Cristiano en probar a Pacheco pero sin éxito ya que su disparo lejano se marchó por encima del meta vitoriano. A partir de ese momento comenzó a achuchar al Alavés que cifraba todas sus esperanzas en salidas esporádicas a la contra, con Deyverson como punta de lanza.

Sin embargo, las pocas veces que los vitorianos lograron cruzar el centro del campo, se encontraron con un muy atento Kiko Casilla, una de las grandes novedades hoy en la alineación del Real Madrid, que interceptó fuera del área las dos o tres veces que el Alavés superó a la defensa madridista.

Real Madrid 3-0 Deportivo Alavés
Isco se lleva el balón rodeado de defensas | Real Madrid 3-0 Deportivo Alavés

Con lo que no contaba Zinedine Zidane era con la temprana lesión de Raphael Varane, quien tuvo que dejar el campo a los 10 minutos, sustituido por Carvajal. La entrada del lateral de Leganés obligó a redibujar la defensa madridista, ubicando a Nacho como central y a Danilo en el lateral izquierdo.

Pero es que Carvajal fue clave para el triunfo madridista y su presencia, especialmente en el ataque, se hizo notar durante todo el partido, y especialmente en la primera mitad. Con él, como estilete por la banda derecha, el Madrid firmó los mejores minutos de fútbol del encuentro y quizás de la temporada.

Primero lo intentó Benzema, al filo del cuarto de hora, pero su tiro se marchó lejano y un par de minutos después, una magnífica contra del Madrid perfectamente por Cristiano Ronaldo obligó a Ely a jugarse la expulsión derribando al luso en la frontal del área. Contrariamente a lo esperado, el lanzamiento de falta fue ejecutado por Gareth Bale, muy desdibujado hoy, y acabó desviado, a la derecha de Pacheco.

En pleno aluvión de ataque madridista se seguían sucediendo las oportunidades. En el minuto 24, un gran disparo de Isco, que buscó la escuadra del portero alavesista, se terminó marchando ligeramente alto. Un par de minutos después, era de nuevo Ronaldo el que probaba a Pacheco.

Y no hubo que esperar nada más. Al entrar en la primera media hora de juego una espectacular pared trenzada entre Carvajal y Benzema por la banda derecha era culminada por el francés con un zurdazo seco e inapelable, que se empotraba con furia visigoda en la red del ex portero madridista.

A partir de ahí, el Madrid controló aún más el juego y aún tuvo tiempo de dar un par de zarpazos más. Además de una maravillosa delicatessen de Isco en el centro del campo, el partido nos dejó un disparo de Ronaldo interceptado por Theo.

Pero la oportunidad más clara llegó al filo del descanso, tras una excelente triangulación por la izquierda entre Cristiano Ronaldo, Danilo y Bale. Pero el disparo raso del galés se marchó fuera por poco, con el futbolista galés doliéndose en el césped.

El motivo, un claro penalti de Ely, que llegó tarde al corte y acabó pisando con fuerza el tobillo del jugador de Cardiff y a punto estuvo de ocasionarle un serio disgusto. Sin embargo, y a pesar de la aparatosidad de la entrada del italiano, Bale pudo reponerse y volver al campo.

Sin tiempo para más, el partido murió en su primera mitad.

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Karim Benzema en el momento de marcar | Real Madrid 3-0 Deportivo Alavés

…Y una segunda parte bastante floja

El descanso, sin embargo, nos devolvió al estado bipolar del Real Madrid y, cuando todos los aficionados nos las prometíamos felices esperando que el club blanco terminase de rematar al Alavés, nos volvió a ofrecer su peor cara.

Los primeros minutos tras la reanudación nos dejaron a un Madrid sin control sobre el centro del campo, de nuevo entregado al rival. Así, cuando apenas se llevaba un minuto disputado, un centro de Ibai era mal despejado por Casilla, que había recibido la falta de Edgar, era rematado en semifallo por Theo y Deyverson, en boca de gol, cabeceaba fuera.

La respuesta del Madrid no se hizo esperar y Benzema mandó un espectacular balón a la espalda de la defensa vitoriana hacia Cristiano Ronaldo pero cuando el portugués empalaba a la escuadra, pero la jugada quedaba invalidada por un justísimo fuera de juego.

Eran los mejores minutos del Alavés, que rondaba peligrosamente la meta de Kiko Casilla. Primero con un remate de cabeza hacia atrás de Edgar que se iba fuera por poco y, minutos después, al filo de la hora de partido, con la que fue la mejor oportunidad del conjunto vitoriano.

De nuevo, un balón mal defendido, en este caso desde la banda izquierda del Madrid, le cayó a Edgar prácticamente en el vértice del área pequeña pero su disparo se marchó ligeramente desviado, sin que Deyverson ni Manu, que se lanzaron con todo, pudiesen llegar a desviar la pelota.

Aquello fue el aldabonazo que necesitaba un Madrid que había perdido por completo el control del centro del campo. Por ello nadie se sorprendió cuando ocho minutos después de aquello, Modric -que firmó uno de los peores partidos que le recuerdo en estos últimos años- le dejó su puesto a Mateo Kovacic.

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El Madrid, una piña en el liderato | Real Madrid 3-0 Deportivo Alavés

El joven centrocampista croata aportó más trabajo y verticalidad y liberó a Kroos de la pesada carga de hacer de Modric y de sí mismo. Y a fe que lo notó el Madrid, que empezó a recuperar poco a poco el control de la pelota y a atacar con más criterio y, sobre todo, peligro.

Con el Alavés de nuevo cada vez más atrás y, sobre todo, con Lucas Vázquez en el césped, por un ovacionadísimo Benzema, terminaro por llegar las mejores oportunidades del Madrid.

Primero, con un gran centro de Carvajal que Bale que el galés no alcanzó a definir y, acto seguido, con un disparo de Kovacic que atajó bien Pacheco.

Sin embargo, cuando todos dábamos por resuelto el partido, en el minuto 85 llegó el golazo de la tarde y, probablemente de la jornada. Un balón interior de Cristiano a Isco era aprovechado por el malagueño para congelar la pelota durante unas décimas de segundo y, prácticamente sin ángulo, mandó el balón a la escuadra del portero.

Con todo resuelto, prácticamente con el tiempo cumplido, Carvajal era zancadilleado por Manu al borde del área. La ejecución del golpe franco fue prácticamente perfecta pero Pacheco rozó el balón cuando se iba dentro y su despeje se fue contra el larguero. El rechace le cayó fácil a Nacho que, ejerciendo de Sergio Ramos, cabeceó en plancha al fondo de la red.

El jarro de agua fría que le cayó al Alavés, cuando apenas se había repuesto del gol de Isco, provocó la bajada definitiva de sus brazos y los tres minutos de añadido pasaron en un suspiro, sin tiempo para más.

El Madrid firma sus tres primeros puntos de este apasionante mes de abril que le espera, en el que se jugará gran parte de su futuro en esta temporada y le asienta un poco más en el liderato de la Liga.


Podcast 4×44 «Va por ti, JUANITO» Real Madrid 3-0 Alavés


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