
Real Madrid 1-Manchester United: Savia joven para el calor californiano
La temporada 2017/2018 del Real Madrid ha comenzado a andar y lo ha hecho con un intrascendente duelo ante el Manchester United de José Mourinho, como preludio del encuentro que enfrentará a ambos equipos en la Supercopa Europea el próximo 8 de agosto en Skopje (Macedonia).
Sin embargo, y a pesar de lo espectacular del cartel, este primer encuentro de la siempre interesante International Champions Cup disputado en el Levi’s Stadium de la localidad californiana de Santa Clara, ante más de 65.000 espectadores y bajo un sol de justicia, no nos dejó más que unas pequeñísimas pinceladas, dado que ambos equipos jugaron con dos «onces» ciertamente irreconocibles.
Sobre todo, el Manchester United que venía de vapulear apenas tres días antes al Manchester City de Pep Guardiola y cuyo equipo inicial distó mucho del que se verá sin duda en la Supercopa en apenas dos semanas.
Los «Diablos Rojos» dejaron en el banquillo a varios de sus más importantes jugadores, como Mata, Pogba De Gea y as us nuevas incorporaciones, Lindelöf y especialmente Lukaku.
Por su parte, el Real Madrid, con un equipo ciertamente más reconocible, partía de inicio con algo más parecido a su «once» de gala, aunque sin Ramos, Cristiano Ronaldo y Casemiro.
Una primera parte de dominio alterno
El transcurso de la primera mitad se desarrolló en varias fases, en función del dominio del balón, muy cambiante durante los primeros 45 minutos.
Los primeros compases del encuentro tuvieron marcado protagonismo a cargo del centro del campo del Manchester United, que tocaba a placer aunque sin profundidad, con un Nacho y un Varane bastante entonados y con un Real Madrid buscando salir con rapidez a la contra.

Así pues, la primera llegada con peligro se produjo a los cinco minutos en el área británica, con una gran jugada de Lucas Vázquez, cuyo centro desde la derecha despejó de puños, no sin problemas, el meta argentino Romero cuando Benzema se aprestaba a rematar a placer.
Sin embargo, la mejor oportunidad de la primera mitad, y casi del partido, la tuvo Martial apenas un par de minutos después. El controvertido delantero galo, hoy titular, se despachó un durísimo disparo desde fuera del área al que respondió Keylor Navas con una magnífica parada, mandando el balón a córner.
A partir de ese momento, el Madrid comenzó a reclamar más protagonismo en cuanto Modric, Kroos e Isco comenzaron a conectar con dos inspiradísimos Bale y Benzema. De hecho, ambos junto a Marcelo protagonizaron una magnífica jugada al prmer toque que levantó al público de sus asientos.
De nuevo, Benzema y Bale llevaron a cabo otra gran jugada combinativa que, unida a un gran centro de Marcelo que se tragó el meta Romero y que despejó apuradamente Bailly, provocaron que el Madrid pasase a dominar claramente y equilibrar unos porcentajes de posesión que se habían ido a un 60/40 a favor del equipo rojo en el primer tercio del partido.
Sin embargo, y tras un período de «calma chicha», en la que ambos equipos bajaron sensiblemente el ritmo, especialmente el Madrid, que acusaba claramente la inactividad y cuando todo parecía que nos iríamos al descanso con empate a cero, llegó la jugada del partido.
En el minuto 47, una magnífica jugada personal de Martial por la banda derecha del Madrid, el francés dejó secos a Carvajal, Nacho y Modric en un espectacular slalom y, ante la salida de Navas, asistió a Lindgaard que, libre de marca, sólo tuvo que empujar el balón a la red.
Demasiado castigo, sin duda, para un Madrid que, si bien no había gozado de grandes ocasiones, sí al menos había dominado con cierta suficiencia el partido como para irse al descanso con una derrota.
Una chavalería con mucho desparpajo
La segunda parte fue un auténtico festival de cambios, tanto en uno como en otro equipo. De hecho, el Madrid prácticamente reemplazó todo el equipo inicial, dando descanso a todos los jugadores que iniciaron el encuentro.
Zidane trufó el campo con una buena cantidad de jóvenes talentos, tanto del Castilla como Achraf, Tejero o Quezada, como chavales procedentes del exitoso Real Madrid juvenil de Guti, como Manu, Oscar o Franchu, acompañados por Casemiro (al que, por cierto, pudimos ver luciendo el brazalete de capitán), Kovacic o Kiko Casilla.
Asimismo, asistimos al debut de Theo Hernández con la camiseta blanca y, desde luego, el velocísimo lateral francés no defraudó en absoluto. De hecho, se puede decir que el ex-jugador de Alavés y Atlético de Madrid fue el mejor jugador del equipo blanco en la segunda parte.

Pues bien, ese compendio inédito de chavalería, que contrastaba con un Manchester United en el que habían saltado al campo varios de sus mejores hombres, entre ellos Lukaku, Pogba, Mkhitarian o Ander Herrera, no sólo no le perdió la cara al partido sino que cumplió con gran dignidad frente al equipo de Mourinho.
Con una excelente dosis de entusiasmo, fuerza y mucho talento, los de Zidane se fueron asentando sobre el campo y acabaron dominando a un Manchester United que parecía estar sufriendo más de la cuenta el cansancio y el calor reinante.
La fuerza la puso gente como Oscar, que en un exceso de «ardor guerrero» se llevó por delante al recién incorporado Ander Herrera, quien con un golpe en las costillas tuvo que dejar su sitio al joven McTominay. La técnica, Quezada, que dejó plantado a Fellaini con un caño impropio de un chaval de su edad.
Poco a poco el Madrid fue asentándose sobre el campo y, aprovechando la velocidad de Theo por la banda izquierda, el equipo fue rompiendo por esa banda al conjunto inglés, con tres internadas que se encontraron sin rematador pero que dejaron buena muestra de la calidad del lateral galo.
Precisamente una galopada de Theo Hernández en el minuto 68 acabó con una dura entrada de Lindelöf, que llegó tarde y arrolló violentamente al francés, en un penalti tan claro como evitable, de haber medido mejor el central sueco.
La pena máxima la cobró Casemiro, con una magnífica ejecución y el partido alcanzaba un empate que, vistos los merecimientos de ambos equipos, parecía algo bastante más justo.

En pleno dominio del Madrid, y apenas un minuto después del gol, una gran jugada de Franchu acabó con un claro derribo del juvenil madridista a cargo de Smalling en la parte lateral izquierda del área del Manchester United, casi como un semi córner.
La falta fue botada por Quezada, cuyo lanzamiento directo a la escuadra de De Gea, fue respondida con un auténtico paradón del meta madrileño cuando el balón ya se colaba pegado a la escuadra.
A partir de ese momento y, como consecuencia sin duda, del enorme calor, que obligó a parar una segunda vez el partido para que los jugadores pudieran hidratarse y tomar algo de aire, ambos equipos pactaron las tablas, dejando para la lotería de los penaltis la decisión del vencedor.
Aun así, hubo tiempo para un par de escarceos. Uno, en el minuto 83 a cargo del Manchester United, en las botas de un desacertado Fellaini, que prácticamente solo delante de Kiko Casilla fallaba estrepitosamente.
El otro, a falta de un par de minutos para el final a cargo de Achraf, que protagonizó una espléndida jugada personal que acabó con un disparo duro desde fuera del área que se fue perdió por poco.
Con el tiempo reglamentario cumplido y, en base a las normas de la competición, el partido pasó directamente a los lanzamientos desde el punto de penalti, donde el Manchester United se llevó el gato al agua tras una de las tandas más infames que recuerdo.
Se lanzaron los 10 penaltis (cinco por cada equipo) y sólo se anotaron tres. Dos para los «Diablos Rojos» (Mkhitarian y Blind) por tan solo uno del Real Madrid, anotado por Quezada mientras que fallaron Kovacic, Oscar, Theo y Casemiro.
Podcast 4×55 ‘Demoliciones Real Madrid C.F.’ Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid
