
Real Madrid 0-1 Real Betis: «Pólvora mojada»
El Real Betis asaltó el Santiago Bernabéu y se llevó los tres puntos de un partido absolutamente loco y en el que el Real Madrid puso las ocasiones pero, como ya le ocurrió contra el Valencia y el Levante, adoleció de la suerte y la puntería necesaria.
Y es que a pesar del dominio, en ocasiones aplastante, del Real Madrid sobre el conjunto verdiblanco, el equipo de Zidane volvió a adolecer de una alarmante falta de puntería con un desdibujadísmo y fallón Cristinano Ronaldo en su vuelta a la Liga tras su sanción y, por qué no decirlo, de la necesaria dosis de fortuna.
De nuevo los delanteros madridistas se estrellaron hasta en dos ocasiones (una de ellas, la de Bale, de auténtica fantasía) en los postes de la meta de Adán, quien además, para más «inri», firmó una de las mejores actuaciones de su vida, con varias intervenciones sobresalientes.
A esto se unió un inexplicable desbarajuste táctico montado por Zidane, que esta vez no acertó con los cambios, desarbolando el centro del campo y poblando el área bética con atacantes, que lejos de ser el revulsivo esperado, acabaron por atropellarse entre ellos.
Un desorden que tuvo como consecuencia, de hecho, que el Madrid perdiese el oremus defensivo y en una contra en el minuto 94 encajó un gol, tan injusto como previsible, viendo entre otras cosas la caraja de Sergio Ramos, que rompió el fuera de juego y habilitó a Sanabria para que éste rematase a placer.
Por si eso fuera poco, no podía faltar la siempre decisiva connivencia arbitral que, en este caso, de la mano de Mateu Lahoz, volvió a dejar sin señalar dos claros penaltis, uno por una mano de Javi García bajo los palos para desviar un taconazo de Cristiano Ronaldo y otro por derribo a Marcelo.
Incluso se reclamó un tercer penalti cuando Adán arrolló salvajemente a Casemiro en su salida, en una jugada calcada a una vivida en el Nou Camp entre Adán, precisamente, y Messi y que, en aquella ocasión acabó con el balón en el punto fatídico, cómo no, a favor del Barça. Sin embargo, aquí se señaló falta en ataque del mediocentro brasileño. Vivir para ver…
Por último, el Madrid volvió a sufrir el azote de las lesiones y si hace apenas tres días era Theo Hernández el que acababa en la enfermería blanca haciendo compañía a Karim Benzema o Vallejo, en esta ocasión el perjudicado ha sido Marcelo, que tuvo que retirarse del campo con molestias musculares.
Dominio sin puntería
El Real Madrid saltó al campo con un once netamente ofensivo, que tenía como grandes novedades la vuelta al equipo de Cristiano Ronaldo, que debutaba en Liga, y de Marcelo, tras sus respectivas sanciones, además de un pequeño descanso para Asensio, cuyo lugar fue ocupado por Isco.
La idea de Zidane, presionar muy arriba, robar y tocar con rapidez, aprovechando las bandas, con Bale por la derecha y Marcelo, con todo el carril por delante, por la izquierda.

Pero cuando parte del público aún no había ocupado sus asientos, con apenas dos minutos disputados, el Betis gozó de su primera gran oportunidad, cuando un balón robado por el Betis en el centro del campo permitió una gran galopada de Camarasa por la banda derecha, rompiendo la defensa, que habilitó a Sanabria. El delantero paraguayo logró eludir la salida de Navas pero Carvajal sacó milagrosamente sobre la línea cuando ya se cantaba el primer gol visitante.
Aquello fue un espejismo porque el Betis apenas sí se volvió a dejar ver durante la primera parte. El Madrid empezó a desarrollar una fuerte presión, especialmente sobre la defensa verdiblanca que hizo que el balón estuviese la mayor parte del tiempo en los pies de los centrocampistas del Madrid, sobre todo Modric.
El croata firmó una primera mitad colosal, controlando en todo momento el «tempo» del partido y protagonizando incluso dos claras oportunidades de gol. La primera, en el minuto 18 cuando cogió el balón antes del centro del campo y casi sin oposición se plantó ante Adan, pero su disparo se estrelló en el lateral de la red.
La segunda, apenas cuatro minutos más tarde, cuando un centro de Carvajal al cogollo del área fue rematado por el croata por encima del larguero.
Minutos antes, Cristiano Ronaldo había dejado una buena muestra de su calidad cuando resolvió una melé en el área bética con un maravilloso remate de tacón pero Javi García, con el brazo, impidió el gol y, con Mateu Lahoz, inexplicablemente, señalando córner a favor del Madrid.
El dominio del Madrid era cada vez más patente pero la asfixia a la que estaba sometiendo al Betis se estrellaba una y otra vez contra su ordenada defensa y, aunque Cristiano, con un zapatazo y Casemiro, de cabeza a la salida de un córner, lo tuvieron cerca, el caso es que la pelota seguía sin entrar.

Sin embargo, al filo de la media hora del encuentro, el Betis disfrutó de otra magnífica oportunidad gracias a un inesperado regalo de Carvajal. El lateral madrileño se equivocó en el lanzamiento de un saque de banda cercano al área madridista y se lo entregó a Fabián, que condujo a placer y desde la frontal del área se despachó un disparo que sacó acrobáticamente Keylor a córner, con una increíble estirada.
A pesar del gran susto, el Madrid siguió empujando y embotellando al Betis en su área y sus arreones estuvieron a punto de conseguir que subiera el primer tanto. En el minuto 38 se volvió a reclamar penalti cuando una falta botada por Kroos desde la izquierda fue despejada de puños por Adán, quien como un elefante en una cacharrería, se llevó por delante a Casemiro.
El golpe fue durísimo y, cuando todos esperaban una resolución de la jugada como la que se vivió en la temporada 2015/2016 en el Nou Camp, donde Vicandi Garrido señaló como penalti una salida menos aparatosa sobre Messi, sorprendentemente Mateu Lahoz decretó una abracadabrante falta de Casemiro en ataque.
Por último, a falta de tres minutos para llegar al ecuador del partido, Adán dejó a Isco con la miel en los labios cuando le sacó de forma inverosímil un balón con rosca y a media altura que se colaba pegado a su palo derecho.
El Madrid, vencido por el caos defensivo y las paradas de Adán
La segunda parte no cambió en nada ni el dibujo ni la actitud del equipo blanco, que siguió presionando con fuerza y redoblando sus esfuerzos ofensivos pero, decididamente, éste no era el día.
Con apenas cinco minutos disputados Cristiano malogró una de las oportunidades más claras del partido, de esas que el portugués no suele fallar casi nunca. Una maravillosa combinación entre Isco y Bale acabó con un pase medido del galés al corazón del área para que el luso la empujase dentro,pero el balón, inexplicablemente, se fue por encima del marco de Adán.
En el minuto 54, sin embargo, un nuevo despiste defensivo, en este caso de Marcelo, habilitó a Francis, quien con todo el carril izquierdo para él, se plantó solo ante Navas pero su disparo se marchó alto.
Una jugada que espoleó al Madrid que decidió responder en la siguiente jugada con una gran combinación del ataque que culminó con una gran asistencia de Cristiano a Carvajal, que entraba como una exhalación completamente desmarcado pero el disparo del de Leganés se estrelló contra el poste de Adán.

A partir de ahí comenzó el recital de paradas de Adán, que sacó varias manos prodigiosas casi consecutivas. La primera, mandando a córner un disparo lejano de Adán y luego, otra aún más espectacular, ante un remate de espuela de Gareth Bale que acabó impactando en el poste, tras un gran pase de Lucas Vázquez desde la derecha cuando se cumplía el minuto 75.
El partido en ese momento se rompió, especialmente desde el banquillo, con el Madrid tocando a rebato hacia el ataque, como si de remontar una eliminatoria se tratase. Con cinco jugadores de ataque sobre el césped, el Madrid, ya sin Marcelo, lesionado, se olvidó de defender.
Y aunque Adán se volvió a lucir con una gran salida a los pies de Borja Mayoral, el Betis dio un zarpazo absolutamente premonitorio de lo que iba a acabar pasando al final, cuando una contra llevada por Guardado fue finalizada con el disparo a la red de Sanabria, pero que no subió al marcador porque Mateu Lahoz esta vez sí, acertó anulando el tanto por fuera de juego del delantero bético.
Con la zozobra en las gradas, que veía cómo el Madrid no sólo iba a perder la posibilidad de superar el récord de 73 partidos seguidos anotando al menos un gol sino que se iba a dejar otros dos puntos, el equipo de Zidane lo siguió intentando, aunque con más corazón que cabeza.
De hecho, tanto corazón puso en su ataque que perdió toda concentración defensiva y, cuando el partido llegaba al minuto 94, ese minuto en el que el Madrid selló tantas victorias estos últimos años, una contra perfectamente llevada por el ataque verdiblanco finalizó con un centro medido de Barragán a la espalda de Ramos, que rompía el fuera de juego, que cabeceó a la red de Navas.
Sin tiempo para más, el Madrid, noqueado y sin capacidad de respuesta, se dejó los tres puntos ante la estupefacción general y la alegría de los béticos, que no lograban ganar en el Bernabéu desde hacía 19 años.
Podcast 5×09 ‘GatillaZZo’ Real Madrid 0-1 Real Betis
