Benzema, blanco fácil

El Santiago Bernabéu siempre se ha caracterizado más por la exigencia de su afición que por animar a su equipo. Cierto es que me gustaría ver al estadio seguir los cánticos de los grupos de animación, pero también debo decir que el ser no conformistas es el motor de nuestro club, lo que nos hace ser el mejor del mundo.

Aunque todo tiene un límite. Cuando pasas de la exigencia, o incluso crítica, al menosprecio y al oportunismo de la comparación; algo falla. El tema de actualidad es hacer de Karim Benzema el chivo expiatorio del Real Madrid, y éste es el tema sobre el que escribo en el artículo.

El delantero franco-argelino siempre ha vivido en una burbuja de inconformismo por gran parte de la grada. Pero en el comienzo de esta temporada esa burbuja está a punto de estallar. A la afición se le ha sumado un sector del periodismo y de “twitteros” con influencia, y entre todos se retroalimentan hasta tal punto en el que pierden el sentido de la realidad.

Benzema ha compartido el puesto de delantero con veteranos de máximo nivel, como Ruud van Nistelrooy y Raúl, un máster de excelencia tanto en aptitudes como en actitudes. Se ha disputado la titularidad con estrellas de talla mundial, ejemplo de ello son Higuaín y Morata, que cuando triunfaron en el Real Madrid eran criticados por parte del madridismo, y ahora que lo hacen en sus respectivos equipos son alabados por los mismos. Otros llegaron en su momento de plenitud por petición del entrenador, como Adebayor y “Chicharito” Hernández. Y, por último, ha sido y es mentor de canteranos de la categoría de Jesé, Mariano o Mayoral, entre otros.

Benzema

El que lleva el 9 a la espalda ha sido alumno y profesor, rival y compañero, durante nueve años en Valdebebas. Sobre todo compañero, porque el mismo ha dicho que prefiere dar una asistencia que meter un gol. Y precisamente ese acto de generosidad es lo que más valoran dentro de la plantilla, y por lo que más se le critica desde fuera del club.

En la actualidad, su puesto en el once le cuesta una lluvia de críticas, que incluso salpican a Zidane. Con la ausencia de Bale, con el que comparte el centro de la diana, los menosprecios se han disparado. Y lo peor es que llegan desde cierto sector del madridismo, el cual su “modus operandi” para colocar a sus jugadores como titulares es hacer de menos a los que compiten por el mismo puesto.

Tanto ha crecido esa mencionada burbuja, que cualquier excusa sirve para reprochar a Benzema. Por ejemplo, que un fin de semana un delantero, cualquiera, anote un hat-trick, ya es motivo para la comparación. Por otro lado, no le quieren ver de titular, pero cuando es suplente, lo es porque “Zidane le quiere proteger”. El oportunismo está de moda.

Para finalizar el artículo, quería decir que siempre me ha gustado Karim Benzema, pero nunca he sido más de él como lo soy ahora. Hablando de fútbol, me parece el complemento ideal para el mejor jugador del mundo y sobre el que gira el Real Madrid de la última década, uno de los mejores equipos de la historia. Y hablando de lo que no es fútbol, todos los jugadores tiene momentos altos y bajos, y la mejor forma de superar los últimos es con trabajo y el apoyo de la afición.

Deja una respuesta