Previa Barcelona-Real Madrid: «Mamá, juega el líder en Barcelona»

Voy a ser honesto y no quería escribir esta Previa Barcelona-Real Madrid. Muchas cosas pasan por la cabeza de uno y simplemente prefieres esperar hasta el día para poder comentar algo, pero mis ganas de Clásico son demasiadas y eso me ha obligado a levantarme del sofá y hacer lo que más me gusta, así que, quien no esté listo, que no abra esto hasta mañana antes del encuentro. Hace poco tenía una conversación con un gran amigo, sobre fútbol, claro, porque es de lo que más hablamos y entonces te das cuenta que no hay partido más importante que un Real Madrid-Barcelona o viceversa. Y es que para mí, no hay evento deportivo que tenga tanto impacto como un Clásico. Estamos hablando de los equipos más grandes, no solo de España, pero de todo el mundo y encima, a los mejores jugadores del universo. Es que alucinas cuando ves tantos nombres sobre la mesa. Y como madridista, porque nunca voy a esconder mis colores, es increíble lo que tenemos en nuestra plantilla.
He pasado todo el mes de noviembre, resumiendo todos los clásicos, desde el 2009 hasta el último disputado en abril (aunque algunos más importantes que otros) y he querido hacer esta previa un poco distinta, aunque sea larga y tediosa de leer, creo que al final vale la pena.
Liga, Jornada 12. 29 de noviembre de 2009. Cristiano Ronaldo, Benzema y Kaká eran los nombres más fuertes en un Real Madrid que tenía por objetivo empezar de 0 y acabar con la hegemonía de un Barcelona con Thierry Henry, Messi e Iniesta en la delantera. El Madrid de Pellegrini se presentaba en el Camp Nou y a pesar que fueron los mejores y demostraron un despliegue físico tremendo, al equipo de Guardiola le bastó con un centro de Alves desde la derecha para que Ibrahimovic batiera a Casillas. Después de eso, el Madrid se apagó y el partido acabo con victoria para los locales.
Liga, Jornada 13. 29 de noviembre de 2010. Un año más tarde, el Real Madrid regresaba al Camp Nou, aunque esta vez con entrenador diferente. Tras haber conquistado la Champions con el Inter, Mourinho llegaba a la capital con la etiqueta de “The Special One.” Al Real Madrid llegaba un tal Di María y un tal Mesut Özil, después de haber cuajado grandes actuaciones con Argentina y Alemania respectivamente en la Copa Mundial de Sudáfrica 2010. El gran ídolo madridista, Raúl, dejaba el club de su vida para poner rumbo a Gelsenkirchen y Guti, otro gran ídolo blanco, se aventuraba a la liga turca con el Besiktas. Aquella fue una noche para olvidar. Humillación es la palabra que mejor define lo que ocurrió. Transcurría el minuto 10’ del encuentro y Xavi ya había batido a Casillas. Ocho minutos después, Pedro anotaba el segundo para los culés. En el segundo tiempo, Lass entraba por Özil, pero ni el francés fue suficiente para detener la masacre azulgrana. David Villa, en el 56’ y 58’ anotaba el tercer y cuarto gol y para cerrar una noche triste, un tal Jeffren Suárez (que ahora es un total desconocido) marcaba el quinto y encima, Sergio Ramos vería la tarjeta roja en el 90’. Como dije al principio: humillación, masacre.
Final Copa del Rey. 20 de abril de 2011. Primer gran test para el equipo de Mourinho en su segunda temporada al frente del equipo blanco. El Barcelona llegaba a la final de Mestalla con el cartel de favorito. El Madrid salía al campo sin un 9. Ni Benzema, ni Higuaín, ni el nuevo, Adebayor, fueron del gusto del portugués para empezar el partido. Y en lugar de la BBC de hoy en día, aquella delantera fue más bien una DCO (Di María, Cristiano, Özil). Un partido de ida y vuelta, ambos equipos lo intentaron siempre con sus mejores armas. Era el minuto 68’ y el Barcelona lograba adelantarse, por fortuna, Pedro (autor del gol) se encontraba en fuera de juego y la jugada fue invalidada. El madridismo pudo respirar de nuevo. Se terminaba el encuentro y llegaba el tiempo extra. Bastó con una genialidad de Di María y Marcelo para que un centro del argentino llegara a la cabeza de Cristiano y un testarazo de este sentenciara el encuentro. Adebayor incluso pudo marcar en los últimos 15 minutos para poner el 0-2 y “GAME OVER.” Aun así, final feliz para un equipo que nunca bajo los brazos, porque como todos sabemos, ese no es el estilo del Real Madrid.
Liga, Jornada 35. 21 de abril de 2012. Último Clásico de la temporada y el conjunto blanco contaba con la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa y proclamarse líder absoluto de aquella Liga (primeros desde la 10ª jornada). Y el equipo empezó a hacer los deberes desde temprano, cuando Khedira aprovecho en el 17’ la falta de comunicación entre Valdez y Puyol para anotar el 0-1 tras un córner y un poco de suerte. En el 70’, Alexis Sánchez batía a Iker Casillas y empataba el encuentro. Tres minutos más tarde, el de siempre, Cristiano Ronaldo, mandaba a callar al Camp Nou con un “calma, calma, aquí estoy yo” y toda la bilis culé excedió sus límites. 1-2 y la Liga se quedaba en la capital.
Final Supercopa (Ida). 23 de agosto de 2012. Mourinho se reencontraba con Tito Vilanova (por entonces, entrenador del Barcelona) tras aquel famoso “dedo en el ojo” durante la final de Supercopa en 2011. Todo estaba en el pasado y lo que importaba era qué iba a suceder en el terreno de juego. Cristiano adelantaba al Real Madrid en el 55’ pero tan solo un minuto después, Pedro ponía las tablas en el marcador. Messi marcaba de penal en el 70’ y Xavi hacía lo propio en el 77’. El título parecía ya solo un sueño para el equipo de Mourinho y la posibilidad de ganar en la vuelta eran nulas, pero en el 85’, un insistente Di María puso nervioso a Víctor Valdez, quien cometería se enredaría con el balón y el argentino, listo y con mucha garra, anotaba el 3-2. El Madrid tenía vida de nuevo y ese gol le daba una ligera ventaja para sentenciar en el Bernabéu. La vuelta fue el 29 de agosto y el Madrid se ponía por delante en el marcador tras las anotaciones de Higuaín en el minuto 11’ y de Cristiano Ronaldo en el 19’, habiendo decorado este con un magnifico sombrero. Messi anotaría en el 45’ el descuento pero poco sirvió para un Real Madrid que se coronaría campeón de esta competición por novena ocasión.
Liga, Jornada 26. 2 de marzo de 2013. El Real Madrid llegaba con la moral alta y con ganas de seguir su buena racha, tras haber eliminado al Barcelona en las semifinales de Copa del Rey con un triunfo en el Camp Nou (1-3). El Real Madrid golpeaba primero en el minuto 6’ tras un gran centro de Özil que Benzema no desperdiciaría a puerta vacía. Messi pondría las tablas en el 18’. Si eres madridista, sabes de antemano que el ADN del Real Madrid es luchar hasta el final y que se hará todo lo posible para lograr la victoria, porque desde pequeño así nos han criado y también sabrías de antemano que hay un personaje, proveniente de Camas, que nos tiene acostumbrados a los goles de cabeza en los minutos finales. Pues no sería otro que este, Sergio Ramos, quien anotaría el tanto del triunfo en el 82’ al rematar de cabeza un saque de esquina botado por Luka Modric. 2-1 en el Santiago Bernabéu y a dormir con la imagen de Ramos besando el brazalete de capitán.
Final Copa del Rey. 16 de abril de 2014. Gareth Bale salía de titular en su primera final con la camiseta del Real Madrid y el conjunto blanco no contaba con Cristiano Ronaldo debido a una lesión. El Madrid fue mejor de principio a fin, no hay duda. El dominio blanco se vio proyectado en el minuto 11′, con Di María acabando una contra que iniciaría Isco para darle continuidad a Bale y este diera el balón a Benzema para asistir al argentino. Bartra anotaría para el cuadro azulgrana en el 68′ tras un córner botado desde la izquierda. Daba la sensación que Casillas pudo hacer más. Algunos ya apostaban por el tiempo extra e incluso por los penalties, pero no contaban con el “Expreso de Cardiff”, no contaban con el deseo de un chico de Gales de hacer algo grande en el equipo que siempre había soñado jugar. Una galopada extraordinaria desde la izquierda fue capaz de anteponerse a un Bartra que no fue capaz de alcanzar al extremo galés ni en moto, ni en jet ni con el traje de Flash debajo de su camiseta. Bale no necesitó ni una de las tres para llegar hasta el arco de Pinto y batirlo entre las piernas para anotar el tanto de la victoria y llevarse el título a casa.
Liga, Jornada 9. 25 de octubre de 2014. Ancelotti, los jugadores y todos los madridistas deseaban ver algo especial en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, no fue tarea fácil. Un gol tempranero de Neymar a los cuatro minutos ponía por delante al Barcelona. En el 32′, el árbitro penalizaba una mano de Piqué dentro del área y Cristiano Ronaldo no faltaba a su cita con el gol. El Madrid lo intentaba de todas manera y al final, como todos sabemos, el que busca, encuentra. Pepe superaba a todos por alto y anotaba el segundo tanto del Madrid para ponerse por delante en el marcador. Y para culminar la fiesta merengue, Benzema le daba fin a una contra sublime que empezaría con Isco robando el balón a Iniesta, pasaría después por los pies de Cristiano quien cede a James y filtra el balón al francés para que este ajusticiara el encuentro. 3-1 y pa’ casita.
Liga, Jornada 31. 2 de abril de 2016. Después de un humillante 0-4 en el Santiago Bernabéu y una cadena de malos resultados, Benítez dejaba su puesto como entrenador blanco. Zidane era nombrado nuevo entrenador el 4 de enero de este mismo año. Llegó el Clásico y el equipo merengue quería demostrar algo. Tras varios meses en los que varios medios les tachaban de muertos, lo cierto es que a un equipo con 114 años de existencia, no lo puedes descartar de la noche a la mañana. Para malestar de todos, Piqué adelantaba al Barcelona en el 56′. De todos los jugadores azulgranas, el enemigo público del madridismo fue quien abrió el marcador, pero para toda enfermedad hay una cura y creo que eso fue lo que más levanto al Real Madrid y les hizo despegar. No miento cuando digo que el gol del empate es lo más bonito que le recuerdo al equipo aquella noche. Una cucharada de la misma medicina para los culés. Toque, toque, toque, hasta que Marcelo llegó a la frontal, cede el balón a Kroos quien remata y de rebote, Benzema anota el empate de chilena. El resto es historia. El Madrid quisó más y lo consiguió. Cristiano Ronaldo le ponía la guinda al pastel y de nuevo, mandaba a callar al Camp Nou. “Calma, calma, ya sabeís que aquí estoy yo.”
Liga, Jornada 14. 3 de diciembre de 2016. El Real Madrid llega líder al Clásico con 6 puntos de ventaja y ya son 32 encuentros sin conocer la derrota para el equipo de Zidane. 10 son los goles que registra Cristiano Ronaldo en 12 encuentros disputados ante el Barcelona, 5 de ellos en Liga en siete visitas al Camp Nou. Por su parte, Benzema también registra buenos números en este apartado, con 5 goles en sus últimos 7 Clásicos de Liga y en lo que a asistencias se refiere, tiene un total de 5 en todas las competiciones ante el Barcelona. Bale es la gran ausencia y queda totalmente descartado debido a que ha sido intervenido quirúrgicamente en Londres el pasado martes, 28 de noviembre. Sí, sin BBC en el Camp Nou, pero con mchos huevos también. Como ha dicho nuestro gran amigo, Ramos: “Hay partidos y PARTIDOS” y el nuestro hay que ganarlo. Apoyar desde el primer minuto, como lo hemos hecho siempre. Tomar mucho aire para gritar cada jugada de los nuestros. Palmas al cielo para alentar a cada uno de esos once que saldrán al campo a dejarse la piel. Si nos vence el miedo, perdemos. Ganemos nuestro duelo particular y esperemos en Dios, que Clos Gómez, esté acertado y no lleve ninguna camiseta de otro color que no sea la amarilla, la suya. Son más que solo 90 minutos, es el orgullo y si he aprendido algo de estos partidos, es una cosa y todo se resumen en lo siguiente: ¡Hasta el final, vamos Real!.
