Minuto 2 de el clásico, el Real Madrid sale en el Camp Nou como un ejército dispuesto a destruir al rival, primera ocasión clara, balón de Benzema a Lucas y Mascherano no puede hacer nada para pararle. Bueno si, hacerle una zancadilla brutal dejando mudo al estadio. El silencio se apodera de todos los jugadores viendo cómo el señor Clos Gómez, se lleva el silbato a la boca.

Y nada. Acto seguido, vuelve a dejar caer el silbato y pide a Luquitas que se levante, que no haga “teatro”. Indignación total en el Madridismo pues a los 120 segundos del partido, ya sabíamos que no iba a ser color de rosa.
Un penalti como una casa después, el Barcelona pide penalti por unas manos de Ramos dentro del área. El árbitro acierta al no señalarlo ya que vemos claramente cómo el balón, da en el pecho/brazo de nuestro capitán.
Minuto 22, Marcelo centra un buen balón al que intenta llegar Ronaldo. Las imágenes no dan lugar a dudas, segundo penalti clamoroso que no se pita. Mascherano ya debería estar en las duchas por doble amarilla. Nada, sigan dice el árbitro de primer nivel.

El Real Madrid dominaba el partido, Kovacic, Modric e Isco se zamparon el medio campo culé que no hizo acto de presencia hasta que apareció un medio retirado Iniesta. Ronaldo tuvo 2 ocasiones, incluyendo una sutil humillación al “jefecito” mediante un soberbio caño. El Barcelona contra las cuerdas y sin saber qué hacer cuando la primera parte llegaba a su fin.
Minuto 39, Jordi Alba centra y el balón toca en el brazo de Dani. Según el reglamento no es penalti ya que parece que toca antes en el pecho pero al no ser tan claro ese previo contacto, lo más probable es que se pite penalti. Clos Gómez (sorpresivamente) tampoco lo pita. Ya van 3 en el partido que se traga.
Tras otro cabezazo de Varane, el partido se va al descanso.

Empieza el segundo tiempo con un Madrid dormido y un Barcelona mucho más activo. Varane sopla un poco en la oreja de Neymar y éste hace la croqueta. Falta que ni era.
Primer gol del Barcelona sin hacer absolutamente nada en todo el partido. Y en fuera de juego, para terminar de tocarnos la moral.
Como dije antes, nada más marcar el Barcelona, sale Iniesta, empiezan a controlar el balón (a veces con esa chulería que tienen, creyéndose los amos del pase) y el Camp Nou se viene arriba. El Madrid ahora está OUT.

Tanto es así que Neymar tiene una oportunidad clarísima de gol. Dani no puede pararle y se planta delante de Keylor con toda la portería para el brasileño.
Afortunadamente, la manda al anfiteatro y el Real Madrid, respira. Acto seguido, Iniesta da un pase magistral a Messi, que éste desperdicia cruzándola en demasía.

Son momentos duros para el Madrid que tras los cambios, puede volver a hacer la última acometida. Un equipo, que debería ir ganando al menos 1-2, con uno del rival expulsado (Mascherano) y que es todo lo contrario. Es para desanimar a cualquiera.
Pero no al Real Madrid.
Un cabezazo de Varane que se va por poco, otro cabezazo de Ronaldo que Jordi Alba saca bajo palos no sabe ni cómo y en el minuto 89, falta de Arda Turán muy peligrosa para el Barcelona. Peligrosa porque en el campo están Modrić y el titán Sergio Ramos.
La estrategia que lleva ese gol no es centrar y a ver qué sale, no. Sergio pide que sea Modrić quien centre, le indica dónde la quiere haciendo una señal en el césped y pide a Lucas Vázquez que haga un bloqueo a Piqué para dejar solo a Ramos.
Gol del Real Madrid en el minuto 90.

Mi TL de Twitter se llena con las palabras “GOOL” “Lo ha vuelto a hacer”, “Grande Ramos”…etc. ¿Flor en el culo? No amigos, trabajo. Una genialidad que ya se ha repetido varias veces y en partidos importantes. Una baza más que tiene este Real Madrid tan lleno de opciones a la hora de buscar el gol.
Flor en el culo, señores, es que un equipo que comete 3 penaltis y marca en fuera de juego, se lleve el empate ante un Real Madrid imperial.

No digo que el árbitro fuese a favor de un equipo en concreto, pero lo que si es obvio, es que no está para partidos así de grandes. 3 penaltis no pitados al Real Madrid, otro al Barcelona (hay que ser justos) y Mascherano no fue expulsado. Este árbitro debe ir a la nevera cuanto antes.
Pero ya estamos acostumbrados a partidos así en el Camp Nou, cómo el año pasado cuando anularon el gol de Bale de cabeza aún no sabe ni el por qué.
Como bien explica el título, esto ya es un “clásico”. Un atraco tras otro en El Clásico.
Aún así, seguimos Líderes y 33 partidos sin perder.

Nada mal.
