A menos de un mes de cumplir la mayoría de edad (28 de febrero), Luka Doncic ha llegado a los cien partidos jugados con la camiseta blanca del primer equipo.
Pocos son los elegidos para hacer historia en el Real Madrid, y aún menor es el número de los que lo hacen sin tener ni 18 años. Pero Luka Doncic no es como el resto, él parece estar tocado por una varita mágica. Un base de dos metros que puede subir el balón pero que no tiene problemas para colocar un tapón a pívots de gran envergadura. Un alero que bien se puede centrar en rebotear como puede correr para lanzar de tres. Un jugador que haga lo que haga va a maravillar porque él es así.
Luka Doncic es juventud y madurez al mismo tiempo. Es feroz y paciente en los momentos clave. Una persona que pierde toda la vergúenza que muestra ante os medios en elmomento que tiene un balón de basket entre las manos. En resumen, Luka Doncic es como el cometa Halley, una maravilla del baloncesto que sucede cada muchos años. Por todo ello hay que disfrutarlo y enorgullecerse de que se ponga esta camiseta.
Con 16 años tuvo la oportunidad de debutar en Liga (temporada 2014-2015) con el Madrid y cómo no, lo hizo a su manera. Un minuto y 28 segundos fueron suficientes para que Luka mostrase al Palacio de los Deportes quién era ese chico del que tanto se hablaba pero del que poco se veía. Unicaja sería el afortunado espectador del estreno del esloveno con el mejor equipo del mundo y por tanto de ser el primer rival al que Doncic atizaba con su muñeca, la cual soltaba un triple desde la esquina que entraba limpio.
Era el comienzo de una bonita (y esperemos larga) relación.

Tras ese debut, llegarían cuatro partidos más en los que Laso le sacaría a pista. Un total de 24 minutos jugados (repartidos en cinco encuentros), con 8 puntos y 9 de valoración cosechados en total. Todo ello hasta el día de hoy en el que se ha convertido en uno de los pilares del equipo.
Pero para conocer el talento y evolución de Doncic hay que sumergirse más en las profundidades del club de la capital.
En la temporada 2012-13 Luka cambiaba el Olimpija Ljubljana esloveno por el escudo del mejor equipo del mundo. Tras disputar esa temporada en el infantil y la sucesiva en el cadete (consiguiendo el trofeo al mejor pasador,anotador y MVP de la Liga), era su hora de despuntar.
La temporada 2014-2015 alternaría a Doncic entre el equipo junior y el de EBA, teniendo un gran protagonismo en ambas categorías. Sin embargo, sería en el de menor edad en el que conseguiría más triunfos. De nuevo, repetía como mejor pasador de la competición y como MVP de la final, a lo que sumaba el título de campeón de Europa junior con una de las mejores generaciones de la cantera madridista. Y como no, se ganaba también el MVP y la presencia en el mejor quinteto. Además, a estos triunfos europeos se unían las distintas participaciones con los «mayores» en ACB.
Doncic continuaba agrandando su palmarés y aumentando sus oportunidades de triunfar en el primer equipo.
En este momento hago un inciso para destacar la gran importancia que tiene la formación y tratamiento de la cantera que se está dando en el club. Y es que un jugador no se forma ni mejora solo, si no acompañado. Grandes entrenadores y sobre todo, grandes compañeros, hicieron a Doncic tan bueno cómo es. Ejemplo del talento que rodeaba al esloveno son Yusta, Barreiro o De la Rúa. Y qué decir del talento que lo rodea en la actualidad. Un talento que sabe como cuidar y a la vez «educar» a un superdotado del basket.
Tras un los títulos obtenidos en la cantera, llegaba su año clave. El 2015 junto al 2016 sería la temporada de la consagración de Don Luka Doncic. Un año recordado por todo madridista por la culminación del repoker de títulos. La Euroliga 14-15 acompañaba al trofeo liguero, copero y a la Supercopa, seguidas de la Copa Intercontinental.
Pablo Laso iba a contar con Doncic como un integrante más de su plantilla y claro, el esloveno no iba a desaprovechar la oportunidad. Un total de 13 minutos, 5 puntos, 3 rebotes y 6 de valoración fueron las estadísticas por partido conseguidas en Liga Endesa. Aunque parezca poca aportación, hay que recordar que tener a jugadores como Rudy, Chacho o Llull entre otros, no hicieron fáciles las apariciones de la perla canterana.
A parte de la competición doméstica (en la que llegó a anotar 22 de valoración gracias a 15 puntos, 6 rebote y 4 asistencias y que le sirvieron para terminar la temporada en el «mejor quinteto joven» de Liga Endesa) también pudo participar en Euroliga.
Su media fue de 3,5 puntos, 2,3 rebotes y 2 asistencias por partido,con un tope de 15 de valoración ante CSKA y Fenerbaçhe, casi nada.
El Madrid seguía de dulce y se traía al Palacio la Copa del Rey y el trofeo de los playoff de liga.
Después de esta gran temporada, llegamos al actual curso. El del 2016-17 le iba a deparar un cambio de rol en el equipo.
Tras un verano basado en entrenamientos realizados en América para coger potencial (físico y técnico), Luka estaba capacitado para ser el segundo base del equipo. Además, las posteriores lesiones de Llull o Rudy, hicieron que el esloveno contase con muchos más minutos y asumiese variadas posiciones.
Pasada poco más de la mitad de la temporada, Doncic lleva un promedio de 13 de valoración en Liga y 13,9 en Europa, con máximos de 34 (consiguiendo el MVP de la jornada 11) así como de 25 y 32 (que también le alzaron como mejor jugador de las respectivas jornadas europeas).
