Por fin podemos decir que el Real Madrid está clasificado para la final de la Copa del Rey. Un logro que va más allá de la victoria por puntos en la cancha.
Esta opción al título es una aplastante victoria moral. Y es que, día a día, el club toma la conocida frase de «contra todo y contra todos» y la hace realidad.
El Real Madrid, en el que incluyo a todos y cada uno de sus componentes, entre ellos la afición, ha tenido que soportar el «ataque» del resto de aficiones, de algún que otro medio de comunicación e incluso del speaker/animador del Buesa Arena.
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El ya famoso cántico de «era campo atrás» ha sonado hasta la saciedad en todos los encuentros disputados hasta ahora. Por si no fuera suficiente, ese hermanamiento de las aficiones (en el que, por supuesto, no se incluye la del Madrid), también ha sacado a relucir la frase por las calles de Vitoria. Inclusive, y en una actuación que se sitúa entre lo ridículo, la estupidez o la actitud más paleta posible, se ha llegado a corear el lema en el partido disputado por el Infantil A en la Minicopa Endesa frente a Baskonia. En el que,por cierto, volvimos a salir triunfantes. ¿Qué necesidad hay de molestar a los chavales?
Como ya he dicho, los encargados de retransmitir la Copa también se han sumado a la fiesta antimadridista. No solo se ha puesto el foco de atención durante una retransmisión en la cancioncilla, si no que han contribuido a la mofa con ciertos mensajes en los que se demostraba el «gran ambiente de aficiones» que se vive en la Copa. ¿Dónde está el gran ambiente de aficiones?
Y por último, el encargado del micrófono. Varios son los vídeos en los que se puede escuchar como se nombra a todas las aficiones presentes en el Buesa. Bueno, exactamente todas no, porque los seguidores blancos se quedaron sin ser citados en varias ocasiones, y cuando si lo fueron, una pitada atronadora les cayó encima. ¿Creéis que es casualidad?
A lo mejor, todo esto puede parecer cualquier cosa menos un ataque al Real Madrid. Lo mismo somos un poco paranoicos y nos creemos el centro de atención. Pero la verdad, esta explicación tiene muy pocas posibilidades de ser la correcta.
Nadie quiere que el Madrid levante la cuarta Copa del Rey consecutiva. Nadie asume que el Madrid haya salvado los muebles en los últimos segundos en dos ocasiones y que así se hayan plantado en la final. Nadie puede competir en la gloria lograda con el Madrid. Y quizá esta sea la respuesta al acoso y derribo al que esta siendo sometido el equipo. Mera envidia.
Parece que el antimadrismo está «todos a una como en Fuenteovejuna». Por ello, que mejor que darles el disgusto de seguir aumentando nuestro palmares,y como siempre, hacerlo «contra todo y contra todos».
