A Raimundo [Kopa]

Fallece Raymond Kopa, leyenda blanca
Fallece Raymond Kopa, leyenda blanca

MUERE KOPA

Raymond Kopa o ‘Raimundo’ como solían llamarlo en aquel Madrid castizo de los inolvidables años 50, se nos ha ido hoy a la edad del infinito. Y es que aquellos ángeles que descansan en las blancas llanuras de las páginas de la Historia, solo pueden ser catalogados como frutos del árbol del verdadero Dios.

Raimundo hoy dormirá entre arcángeles como cuando jugaba en el apostolado de Don Alfredo Di Stefano, en campos de Castilla la blanca.

Entre 1956 y 1959, Don Raimundo quebró, dribló y regateó rivales como quien firmaba sobre el verde césped de Chamartín. Probablemente aún se pueda ver con cierto atino (y lupa) como en el actual Estadio Santiago Bernabéu aún se atisba a ver cierta parte del césped más levantada que otra. Es fruto de las rúbricas con las que Don Raimundo martilleaba las cinturas de sus rivales, cada mañana al salir el hambre.

Por entonces, en aquella España, el fútbol y el Real Madrid servían más como acicate al hambre (y al hombre), que como deporte. Alfredo Di Stefano, Ferenç Puskas, Paco Gento y Raymond Kopa se convertían en los trozos de pan, que el maravilloso panadero Santiago Bernabéu ofrecía a su Madrid como muestra de gratitud divina. Harina, sal y gloria. Receta perfecta para cocer a los rivales en el horno de Chamartín.

-»Pan y circo»- gritaba Nerón para contentar al pueblo hace de esto más de 2000 años. Santiago Bernabéu ofrecía el doble que el loco Nerón, con la ausencia de muertes cristianas. Y en esas galopadas, cabalgó Kopa, nuestro Kopa.

Raymond Kopa, Don Raimundo o ‘el franchute’ (como solía llamarlo Di Stefano), se nos ha ido. Dios le tenga en su gloria, porque quien ha vivido en la gloria, no merece conocer otros paladares.

Mañana lo enterraremos, pero Raymond ha muerto donde ya vive; en nuestro recuerdo, en los cuentos que contaremos a nuestros nietos, en las gradas que descansaban nuestros abuelos.

-»Que tus huesos cremados bañen nuestras Copas de Europa y que el polvo de tu cuerpo limpie nuestras camisetas blancas. Para que usted Don Raimundo sepa que nosotros, los tuyos, los de siempre, nunca te olvidaremos, porque usted y solo usted es mi verdadera KOPA DE EUROPA».

Deja una respuesta